Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 SÁBADO 30 9 2006 ABC Internacional Bush, a la espera del Supremo, logra juicios militares para los presos de Guantánamo La nueva ley niega a los prisioneros detenidos desde el 11- S el derecho de habeas corpus b Las restricciones impuestas para estos procesos ante tribunales especiales, en caso de que se presenten recursos, propiciarían un debate de inconstitucionalidad PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Tras un proceso de conciliación entre las versiones aprobadas esta semana por la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos, el presidente Bush podrá firmar en los próximos días una flamante ley para interrogar y juzgar a los extranjeros detenidos desde el 11- S bajo acusaciones de terrorismo. Con todo, este procedimiento, centrado en tribunales militares especiales, se presenta más bien como una solución precaria ante la posibilidad de un nuevo varapalo por parte del Tribunal Supremo. El punto más vulnerable en este polémico texto legislativo, que no sólo ha contado con el respaldo de la mayoría conservadora en el Congreso sino también de algunos opositores demócratas, es la explícita prohibición de que estos prisioneros ejerciten la posibilidad de recurrir ante la Justicia ordinaria sus encarcelaciones extrajudiciales y el tratamiento que reciben en lugares como Guantánamo. Esta limitación del derecho fundamental de habeas corpus abre las puertas para otro potencial conflicto constitucional a dirimir en el futuro por el Supremo federal. La máxima instancia judicial de Estados Unidos ya descarriló el pasado junio los planes de procesamiento inicialmente propuestos por la Administración Bush si- George W. Bush expuso ayer sus ideas sobre la lucha antiterrorista ante la asociación de oficiales retirados en Washington guiendo un modelo de juicios militares sumarios no utilizado desde la Segunda Guerra Mundial. Pese a su mayoría nominal de magistrados conservadores, el Tribunal Supremo lleva acumulando desde el 11- S una consistente doctrina a favor de que la llamada guerra contra el terror no supone un automático cheque en blanco para la Administración Bush. Insiste en que, frente a las atribuciones asumidas por el Ejecutivo, la Casa REUTERS Blanca no puede ignorar ni al Congreso estadounidense ni compromisos internacionales como las Convenciones de Ginebra. Durante el debate parlamentario, complicado por la cita con las urnas JUAN PEDRO QUIÑONERO AISLAMIENTO SONÁMBULO a polémica ley aprobada por el Senado de Estados Unidos, concebida como nuevo instrumento jurídico contra el terrorismo coincide con un debate de fondo sobre los fundamentos filosóficos de la diplomacia americana, en dos terrenos capitales para todo Occidente: el aspecto teológico de la lucha contra el islamismo revolucionario (suní o chií) y la revisión en profundidad del pensamiento neoconservador, orquestada por Francis Fukuyama, uno de los primeros inspiradores de la Administración Bush. L Alter the neocons. America at the crossroads (Profile) el nuevo libro de Fukuyama, es una carga de profundidad contra le intervención en Irak, presentada como un error conceptual grave. Fukuyama sugiere la revisión del idealismo neocon proponiendo una síntesis de nuevo cuño con las otras tres grandes tendencias que, a su juicio, han dominado históricamente la diplomacia americana: el realismo partidario de la estabilidad y el orden (Kissinger) el liberalismo internacionalista (versión soft de la iz- quierda moderada europea) basado en el multilateralismo y las instituciones y el nacionalismo jacksoniano, basado en cierto aislamiento egoísta. En términos prácticos, ante la guerra civil iraquí y la emergente amenaza iraní, en el Golfo y en el Líbano (a través de Hizbolá) donde los soldados españoles están en primera línea de crisis, privados de unas reglas claras de intervención y defensa, el debate en curso es indisociable de la revisión sobre la doble amenaza del terrorismo suní (Al Qaida) y el terrorismo chií (Hizbolá) Las elites de Israel, Europa y Estados Unidos no siempre tienen la misma percepción de tan imprevisible tenaza. Muy groseramente, hay quienes piensan que el mesianismo subversivo suní y chií coincide en lo esencial: la destrucción de Occidente; pero- -sin que nadie discuta tal objetivo estratégico- -hay quienes piensan que los enfrentamientos teológicos entre chiíes y suníes pueden terminar en algo parecido a una guerra civil religiosa en la comunidad musulmana. Esos debates de fondo, a caballo entre la teología musulmana y la filosofía del pensamiento estratégico, afectan de manera esencial a Europa y España, en particular. El análisis de los problemas de seguridad de los soldados españoles, en el Líbano, quizá sea indisociable del análisis del mesianismo revolucionario chií. Ante la inseguridad en el Mediterráneo occidental, ninguna potencia podría afrontar, en solitario, una crisis grave en Argelia o Marruecos. Las guerras de los Balcanes mostraron que la implicación de la UE y la OTAN está hipotecada a las doctrinas de Washington, en curso de imprevisible evolución. Ante tales problemas, el vacío intelectual cainita solo favorece el aislamiento sonámbulo.