Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
68 Cultura JUEVES 28 9 2006 ABC Rafael Moneo, Medalla de Oro de la Arquitectura Española 2006 ABC MADRID. Rafael Moneo ha sido galardonado con la Medalla de Oro de la Arquitectura Española 2006, la más alta distinción con la que los arquitectos reconocen la obra, méritos y el nivel más alto de excelencia de la profesión. Este año se celebra el 25 aniversario de la creación de este premio y el 75 aniversario del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España. Moneo recogerá la Medalla de Oro durante un acto solemne en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando a finales del próximo mes de noviembre. El Jurado ha concedido por unanimidad esta Medalla a Moneo por su relevante ejercicio profesional, su labor pedagógica y crítica en el campo de la Arquitectura y sus méritos en la proyección internacional de la Arquitectura Española informa Ep. Carlos Hernández Pezzi, Presidente C. S. C. A. E. Antonio Fernández Alba, miembro numerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; Francisco Camino Arias, decano del Colegio de Murcia; Domingo García- Pozuelo Asins, consejero por el Colegio de La Rioja; la arquitecta Carmen Espegel Alonso; y el especialista José Antonio Torroja Cavanillas, han conformado el Jurado, en el que el secretario general del Consejo Superior, Carlos Vidal Sanz Ceballos, actuó como secretario. Hasta el momento han obtenido este galardón el Rey Juan Carlos, Su Alteza el Aga Khan IV, Félix Candela Outeriño, Josep Lluis Sert López, Alejandro de la Sota Martínez, Alvaro Siza Vieira, Francisco Javier Saenz de Oiza, Oriol Bohigas Guardiola, Francisco de Asís Cabrero Torres- Quevedo, Julio Cano Lasso, José Antonio Corrales Gutiérrez, Ramón Vázquez Molezún, Miguel Fisac Serna, Joaquín Vaquero Palacios, Fernando Chueca Goitia y Rafael de la Hoz Arderíus. Ariadne en Naxos de Richard Strauss, ha abierto la X temporada lírica del Teatro Real JULIÁN DE DOMINGO ÓPERA Ariadna en Naxos Autor: R. Strauss. Int. Götz Argus, Wofgang Holzmair, Joyce DiDonato, Richard Margison, Diana Damrau, Anne Schwanewilms, Orquesta Titular del Teatro Real. Dir. escena: Christof Loy. Realización escénica: Justin Way. Dir. musical: Jesús López Cobos. Lugar: Teatro Real. Fecha: 27- IX ARIADNA EN EL REAL: NOBLES Y PLEBEYOS ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Rafael Moneo CHEMA BARROSO uáles son los ingredientes para hacer una buena ópera? Detalles al margen, no hay duda que es fundamental tener un buen reparto. Lo sabe cualquier aficionado al género... incluso aquellos que lo fabrican, como el Teatro Real. Será, por tanto, cuestión de agradecer a la institución el que se haya podido reunir un plantel tan completo como el que se oyó anoche: el primer reparto de los dos que se anuncian para las próximas funciones de Ariadna auf Naxos obra con la que se inaugura la temporada y que vuelve a Madrid tras su última estancia en 1991. Y todo ello se ha logrado ante una ópera cargada de dificultades, en la que Hugo von Hofmannsthal y Richard Strauss unieron tragedia y comedia a través de un mundo desdoblado en forma de díptico operístico, es decir dos obras en una. La primera de ellas, el Prólogo, se escuchó con redondez e intensidad gracias al entusiasmo de cantantes como Joyce DiDonato que llevó a más al Compositor hasta lograr hacer de su ¿C aria Seien wir wieder gut un momento grande, apasionado, lleno de musicalidad y atractivo. Una voz tan plagada de cálidas vibraciones siempre llama la atención. También el que se reúna un plantel de comprimarios semejante al formado por Wolfgang Holzmair, Graham Clark y Götz Aarhus, cantando o hablando, en el caso del último, con matices muy distintos entre ellos pero siempre con resolución y solvencia teatral. Estuvo en el empeño Jesús López Cobos, quien llevó a la Orquesta Titular del Real con meticulosidad, precisión y largura melódica... además de habilidad para transformar la superficialidad inicial en sustancia ante el encuentro culminante de esta primera parte, el dúo entre Ariadna y Zerbinetta, Anne Schwanewilms y Diana Damrau. Fue entonces cuando se intuyó que el momento grande había de llegar en la segunda ópera, allí donde Damrau puso en boca de Zerbinetta su Grossmächtige Prinzessin Con toda razón se aplaudió esta intervención en la que hubo igualdad, limpieza en el agudo, claridad en la coloratura, además de un buen plantel de recursos expresivos. Un momento extraordinario que encontró el contrapunto en la interpretación de Schwanewilms. La cantante quiso hacer de Ariadna un personaje ensimismado, misterioso y sensual. Sin duda que con razón. En la historia Llamó la atención el efecto conseguido al dividir, inicialmente, el escenario en dos plantas comunicadas por un ascensor de esta ópera hay modelos en los que fijarse. Pero la voz de Schwanewilms suena con peso suficiente como para que los esfuerzos se tradujeran ayer en una realización que no acabó de encontrar la igualdad ni la exacta continuidad. El aria Es gibt ein Reich cayó en una cierta morosidad que, incluso, atrapó al maestro López Cobos. Tuvo más sustancia su intervención en el final de la obra, pues ahí sonó más suelta, más extravertida, cercana en intención al esfuerzo de Richard Margison quien con su agarrotado registro agudo dejó testimonio de la complejidad de un papel como el de Baco. Pero en la ópera no todo es cantar. Especialmente en este tiempo de naturaleza visual. Por eso son muy de agradecer trabajos como el firmado por Christof Loy, realizado en Madrid por Justin Way a partir de la ingeniosa producción del Convent Garden, estrenada en Londres en la inauguración de la temporada 2002- 2003. Porque es inteligente en la caracterización bifronte de los personajes, un punto espectacular en la primera parte, además de respetuosa con la obra en muchos detalles. En este sentido llama la atención el efecto conseguido al dividir, inicialmente, el escenario en dos plantas comunicadas por un ascensor, y el buen gusto al recoger la segunda parte en una elegante habitación de decoración dieciochesca. Luego es inevitable recordar que ya Hofmannsthal señaló la necesidad de que al final la noche envolviera a Baco y Ariadna mientras las estrellas brillaban en el firmamento. Tal y como Loy lo hace. ¿Algo más? Quizá que en días posteriores ese final termine por sonar como música de la metamorfosis También en la ópera es importante el ingrediente espiritual.