Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 JUEVES 28 9 2006 ABC Cultura y espectáculos La simple llamada de un aficionado prendió la mecha de la autocensura en Berlín Nuevos datos revelan que no fue la Policía quien alertó del riesgo de la ópera Idomeneo b El miedo ambiental se ha dispara- do en Alemania. Después del reciente intento de atentado con maletasbomba, los berlineses recuerdan la trama alemana del 11- S RAMIRO VILLAPADIERNA BERLÍN. Una simple llamada de teléfono. No hizo falta más para que la Deutsche Oper, un recinto de prestigio mundial, cambiase su programa en la impía Berlín cancelando un Idomeneo que había montado ya, sin que nadie se plantease nada, hace tres años. Pero hoy, advierte la prensa, habría una nueva falta de coraje y confianza en nuestro sociedad que puede anticipar el fin de la libre expresión artística en Alemania. La llamada telefónica, según revela la policía de Berlín, no era un indicio de los servicios de inteligencia locales, o de algún país amigo o enemigo, ni una amenaza de una célula terrorista o un mero fanático: era la de un simple aficionado a la ópera que sintió miedo de que el arbitrario montaje de Hans Neuenfeld- -que muestra al final a los representantes de las grandes religiones decapitados- -pudiese en su caso molestar y derivar en bomba islamista. La directora del antes rompedor teatro ha cancelado por voluntad propia no había amenaza alguna, denuncia el Neue Zürcher Zeitung en su editorial de cultura. Kirsten Harms alegó no poder descartar que el montaje no supusiese un peligro para sus empleados o espectadores siguiendo un análisis de riesgos de la policía. Sabemos lo que pasó con las caricaturas de Mahoma, argumenta el comunicado. La policía confirmó una conversación con Harms sobre la llamada anónima de un aficionado, pero dijo carecer de pruebas concretas de amenaza alguna. La autocensura por miedo no puede ser tolerable dijo ayer la canciller federal a la prensa regional, tenemos que tener mucho cuidado de no dar pasos atrás por miedo a los radicales El miedo ambiental se ha disparado en Alemania, tras el origen local del grupo del 11- S y un reciente intento de atentado con maletas- bomba. En días pasados el Papa ha tenido que explicarse y disculparse ante amenazas islámicas tras una cita suya universitaria. Desde el caso Rushdie al asesinato del cineasta Theo van Gogh, distintas iniciativas culturales han variado discretamente sus programas, incluyendo el año pasado la Tate Gallery. La vicepresidenta del PEN club inglés se escandalizaba ayer en declaraciones a Reuters: Cancelar antes siquiera de que haya una protesta es toda una invitación a los radicales. Es interesante la respuesta del líder de la comunidad turca, sugiriendo que es hora de que los musulmanes asuman la libre expresión de las artes. Estamos hablando de arte no de política- -dijo a la radio bávara Kenan Kolat- No podemos hacer depender el arte de la religión o estaremos de regreso en la Edad Media Otros representantes musulmanes alemanes opinaron no obstante que el actuar con la cabeza decapitada de Mahoma puede ofender ciertamente a los musulmanes Y el presidente del consejo musulmán agregó: Una ópera o una caricatura, es lo mismo lo que el Neue Zürcher Zeitung anticipa como un triste aviso a los programadores. Este polémico Idomeneo exhibe las cabezas cortadas de Jesús, Buda y Mahoma ¿Es esto un precedente de lo que nos espera? El Berliner Zeitung ridiculiza la célebre irreverencia subvencionada de Berlín Harald Jähner recuerda que en ningún otro lugar hay tanta sangre, defecaciones o masturbaciones en escena... Y, si faltan ideas, basta poner una cruz junto a la orgía para forzar una cartita del obispo local. Entonces sí: ahí convergen las fuerzas intelectuales a darle al obispo lo merecido en nombre del arte Pero el jefe de Cultura del Berliner lo compara con la impresionante falta de coraje de este teatro, cuando teme que, ahora sí, haya en la sala algún espectador al que pueda ofender: ¿No era de eso de lo que se trataba? La prensa europea reflejaba la estupefacción, entre acusaciones de cobardía a teatros o capitales como Berlín, antes orgullosos de su irreverencia. Les estamos diciendo a los radicales: seguid así, vuestra estrategia funciona lamentaba ayer el jefe de Cultura del JyllandsPosten el diario danés que desató la crisis de las caricaturas. La novelista inglesa Lisa Appignanesi añade que no queremos acabar en una situación en que no nos atrevamos a hablar por miedo a los que tienen las pistolas La burla subvencionada El comentarista alemán Marcel Fürstenau teme que la autocensura se esté convirtiendo en una moda, el olvidado respeto al otro ha sido reemplazado de repente por el miedo a ofender En la radio pública aclara que el miedo de la directora de la ópera, muestra la convicción de que en realidad se podía estar hiriendo los sentimientos de la gente. Algo que siempre es algo reprobable Pero el precedente de la apresurada y obediente autocensura es lo más temible. La autocensura por miedo no puede ser tolerable dijo Ángela Merkel a la prensa regional LA JINDAMA MONTERO GLEZ H ubo un tiempo en que la religión fue el opio de los pueblos. A falta de pan, lo mejor era hacernos creer que todo aquello que no entendíamos, incluido el hambre, tenía un origen divino. Ahora que la religión ha dejado de ser opio y se ha convertido en dinamita, el miedo es la materia prima con que la vieja Europa alimenta las tripas de sus habitantes. La jindama recorre sus calles y donde antes había un cie- go con una pistola, ahora hay un moro con mochila. Cuando la ciudad se recoge, los helicópteros arañan la noche con sus aspas. Potentes luces reflectoras buscan en el agujero oscuro de nuestros sueños a un tal Osama bin Laden a lomos de su borriquilla. Hemos llegado a tal punto que confundimos los fuegos artificiales de la Verbena de San Isidro con un ataque suicida. Con todo, hay que recordar que el miedo es el sentimiento menos revolucionario que existe. Y que juntar miedo con arte es lo más parecido a hacer un pan con unas hostias, valga la comparación, o mejor aún, juntar miedo y arte es como hacerte un paraguas con una kufiya. Y eso es lo que ha ocurrido en Alemania, que han mezclado el pan con la kufiya y, ante el temor de un ataque islamista, la Deutsche Oper de Berlín ha decidido retirar de su programación una ópera del masón de Mozart. Después de esto, ni que decir tiene que el miedo no ha conseguido saciar las tripas de la vieja Europa, todo lo contrario, el miedo es contagioso y una vez contraído florece su demanda. En estos casos lo mejor es olvidarse de él y no temerle. Sólo así conseguiremos de una vez por todas que la dinamita coja miedo a la falta de religiones.