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90 Economía PRESUPUESTOS DE 2007 Superávit de las cuentas públicas del PIB 0,8 0,8 0,78 Previsión 0,76 0,74 0,72 0,70 MIÉRCOLES 27 9 2006 ABC LAS GRANDES CIFRAS Un superávit del 0,7 del PIB El buen comportamiento de la Seguridad Social, que registrará un superávit del 0,7 del PIB, y el excedente del Estado, otro 0,2, enjugarán ampliamente los números rojos de autonomías (0,1 del PIB) y corporaciones locales (otro 0,1 Deuda pública del PIB 44 43 42 41 40 39 38 37 Previsión La deuda pública se reduce al 37,7 La deuda del conjunto de las administraciones públicas volverá a reducir su peso sobre el PIB el próximo año y se situará en el 37,7 de éste. En términos absolutos, sin embargo, crecerá en casi 4.000 millones y alcanzará los 391.266. Productividad variación anual 0,70 0,65 0,60 0,55 0,50 0,45 0,40 43,1 0,7 El mismo objetivo, incumplido en 2006 Los Presupuestos para 2007 siguen marcándose el mismo objetivo de incremento de la productividad por ocupado que en ejercicios anteriores, un 0,7 Eso sí, en los dos presupuestos anteriores han sido sólo objetivos incumplidos. Previsión 39,8 37,7 0,5 0,4 2005 2006 2007 0,7 2005 2006 2007 2005 2006 2007 (Viene de la página anterior) ridad Social permitirá destinar otros 6.401 millones al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, con lo que la hucha permitiría ya hacer frente al pago de pensiones durante ocho meses. El titular de Economía, que dijo sentirse cómodo con estas cuentas públicas, apuntó que se seguirá priorizando el gasto productivo, I+ D +i, educación e infraestructuras, aunque sin olvidar la protección social, la solidaridad internacional y la seguridad. Una de las novedades de 2007 es que es la primera vez que los Presupuestos del Estado se elaboran sin déficit. En 2005 y muy probablemente en 2006, las administraciones centrales cerrarán con superávit, pero en ambos casos se había presupuestado con números rojos. Los ingresos del próximo año estarán marcados por la reforma fiscal, que se traducirá en una desaceleración del crecimiento de los ingresos impositivos tras un año, 2006, en el que éstos han crecido muy por encima de lo presupuestado. De hecho, el crecimiento sobre el cierre de 2005 podría acercarse al 20 En cuanto a las políticas de gasto, la protección social absorberá más de la mitad de los recursos, un 50,5 las actuaciones de carácter económico concentran el 12,5 y el restante 30 se dedica a actuaciones de carácter general como el pago de la deuda pública, al que ya se destina un 5,5 del presupuesto. El Estado central sólo gestionará en 2007 el 22 del gasto público total Las autonomías vuelven a ganar peso y asumen el 36 de las asignaciones b Pedro Solbes se mostró ayer partidario de las rebajas de impuestos por parte de las comunidades, siempre y cuando las puedan financiar Y. G. MADRID. El proceso de descentralización política que se está produciendo en España tienen reflejo año tras año en los Presupuestos de las distintas administraciones públicas. En 2007, según explicó ayer el vicepresidente económico, Pedro Solbes, el Estado apenas gestionará un 22 del gasto total, una décima menos que este ejercicio. También la Seguridad Social recortará su peso sobre el gasto público, pasando del 29,1 al 29 Por el contrario, las comunidades autónomas siguen ganando peso y el próximo año serán responsables del 36,2 del total de recursos que gasten las administraciones públicas. De ahí que Solbes insistiera ayer en la necesidad del control sobre las administraciones territoriales que, Participación en el gasto de las administraciones públicas Administraciones Central 29,0 Autonom; ias 36,2 Seguridad Social 22,0 Corporaciones locales 12,8 Infografía ABC en conjunto, gestionan el 49 del gasto total. Además, son precisamente estas administraciones, comunidades y ayuntamientos, las que tienen números rojos en sus cuentas. En concreto, las corporaciones locales tendrán un déficit del 0,1 del PIB en 2007, debido, fundamentalmente, al Ayuntamiento de Madrid. Las autonomías, por su parte, también tendrán en conjunto un déficit del 0,1 en 2007. Según recordó Solbes, Baleares, Canarias, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Cataluña y Galicia han presentado planes de saneamiento y tendrán números rojos en sus respectivos presupuestos del próximo ejercicio. También se refirió el titular de Economía a la anunciada rebaja del Impuesto sobre la Renta en la comunidad de Madrid. El vicepresidente aseguró que él es partidario de las rebajas fiscales siempre y cuando se puedan financiar. Si a una comunidad le sobra dinero hace bien en bajar impuestos, pero si va a recortar algún servicio, tendrá que explicarlo argumentó el vicepresidente. En este sentido defendió la rebaja del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades aprobada por el Gobierno central. Me parece razonable devolver a los contribuyentes un parte del dinero que hemos recibido de ellos, dijo. Con rebajas de impuestos incluidas, la presión fiscal prácticamente se mantendrá en 2007, frente a las subidas de estos tres últimos años, aunque el Gobierno no ha dado cifras. Y SOLBES MIRANDO AL TENDIDO MIGUEL ARIAS CAÑETE Secretario ejecutivo de Economía y Empleo del Partido Popular E n el tercer presupuesto que presenta el Gobierno socialista el vicepresidente Solbes ha vuelto a perder una gran oportunidad de afrontar los desequilibrios que amenazan nuestro crecimiento económico y la creación de empleo. Con un crecimiento como el que el Gobierno prevé en su cuadro macroeconómico para el próximo año del 3,2, con una inflación que en estos momentos tiene un diferencial de más de 1,5 puntos con nuestros so- cios comunitarios y con un récord absoluto de nuestro déficit exterior que ya casi alcanza el 9 del Producto Interior Bruto español, cualquier Gobierno responsable habría planteado un presupuesto riguroso que contribuyera a corregir las tensiones inflacionistas de nuestra economía y a incrementar la competitividad de nuestras empresas. El Gobierno ya ha renunciado a poner en marcha las reformas estructurales que nuestra economía requiere y sigue viviendo de las rentas de un modelo económico basado en el consumo y la construcción y viendo agravada la pérdida de competitividad de las empresas españolas ante la baja productividad de nuestra economía. Y ello es sorprendente porque durante ocho años el Partido Socialista criticó este patrón económico de crecimiento, anunció su imposible sostenibilidad y afirmó que necesitaba refor- mas profundas. Y además de no afrontar estas reformas estructurales necesarias, el Gobierno renuncia en este presupuesto a poner en marcha una política fiscal anticíclica capaz de corregir los desequilibrios que afectan a la economía española. Los compromisos con sus socios de gobierno, el electoralismo barato que impregna a los presupuestos y la pasividad y resignación de un vicepresidente económico dispuesto a agotar su mandato viviendo de las rentas del modelo económico heredado han llevado a un presupuesto irresponsable, en el que el gasto público crece por encima de lo que lo hace la economía por tercer año consecutivo, alcanzando en el trienio el incremento del gasto público casi un 30 y en el que, además, se incrementa brutalmente la presión fiscal global, incumpliendo tanto los compromisos del Programa Electoral Socialista de las pasadas elecciones generales como la promesa realizada por el propio presidente Rodríguez Zapatero en su discurso de investidura de no incrementar los impuestos que pagan los españoles. Más recaudación, más gasto y un superávit presupuestario escaso, inadecuado a nuestra tasa de crecimiento. Con un crecimiento como el esperado el superávit del Estado debería ser de un punto como mínimo. Si además la inversión pública no se distribuye entre las distintas comunidades autónomas con criterios de solidaridad como requiere el artículo 138 de la Constitución, el juicio que merecen estos presupuestos no puede ser más negativo. Mientras se agravan los desequilibrios de nuestra economía, el vicepresidente Solbes renuncia a hacer política fiscal y a garantizar la solidaridad entre territorios y prefiere mirar al tendido.