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ABC MIÉRCOLES 27 9 2006 Internacional 37 JOSÉ VICENTE RANGEL Vicepresidente del Gobierno de Venezuela No niego que utilizamos el petróleo para orientar la política exterior Desde su despacho en Caracas, el número dos del Gobierno de Hugo Chávez y ex ministro de Defensa habla sobre el papel de Venezuela en el mundo con la vista puesta en las elecciones presidenciales, que se encuentran a la vuelta de la esquina MANUEL ERICE ENVIADO ESPECIAL CARACAS. Brazo ejecutor de la política de Hugo Chávez y, en sentido inverso, su experto asesor. Dos veces candidato a presidente y ministro de Defensa durante el golpe de 2002 que puso en jaque al actual presidente de la República. El casi octogenario José Vicente Rangel recibe a ABC en su despacho de la caraqueña avenida de Urdaneta, que da nombre al prócer de la independencia venezolana. Conversar en Caracas hoy es hablar de las decisivas presidenciales del 3 de diciembre. ¿Qué argumentos tiene para defender que lo mejor para Venezuela es que siga Chávez? -Nos basamos en el dato social. Nunca un gobierno de Venezuela ha colocado en el primer lugar la cuestión social. Además, es necesario preservar la unión pueblo- Fuerzas Armadas y evitar la privatización de las empresas públicas, lo que ocurriría si no gana Chávez. Por último, es el único venezolano capaz de garantizar la paz social en Venezuela, porque tiene el suficiente anclaje en las Fuerzas Armadas. -La oposición critica que la riqueza petrolífera que permite esa política social se está utilizando, en parte, fuera del país para comprar favores o simpatías. -Déjeme que le diga una cosa: en el pasado, Venezuela invirtió en Estados Unidos a través de la empresa Sypco, y esa inversión no le producía un solo dólar. Y hubo otras. Ahora, la riqueza que generan las inversiones se queda aquí. Todo el petróleo que va al exterior obedece a una ampliación de los mercados. -Y los acuerdos firmados para abaratar o regalar petróleo en zonas de Nueva York, en Londres, en Cuba, ¿no obedecen más a intereses ideológicos? -Bueno, no son regalos. Son a un precio más tolerable. Nosotros, por ejemplo, vendemos a Cuba el petróleo al mismo precio que se lo vendemos a la República Dominicana, con un gobierno de otra orientación ideológica. Por eso, que la oposición diga que estamos regalando el petróleo no es el mejor análisis porque no estamos perdiendo con eso. Lo que no voy a negarle es que, como todos los países, utilizamos nuestros recursos, en este caso el petróleo, para darle la adecuada orientación a la política exterior. -El incidente de la retención del canciller venezolano en el aeropuerto de Nueva York, ¿agravará más AP las relaciones con los EE. UU. -Es un incidente despreciable que pone en evidencia la capacidad de abuso de la Administración norteamericana. Pero no basta con eso: ¿Por qué se produce después de la Asamblea de las Naciones Unidas? Porque ha sido algo dirigido por sectores de la Administración norteamericana, una provocación que no llegó a más por la actitud resuelta y viril del canciller. Si no, el abuso habría sido mayor. EE. UU. está tensando la relación entre ambos países. ¿No cree que las continuas descalificaciones a Bush contribuyen poco a mejorarla? ¿No puede pagar Ve- La presencia de España en la cumbre de los No Alineados es una política inteligente de su Gobierno Yo creo que nuestro lenguaje contra Bush sí beneficia a Venezuela. No es acartonado. Vamos al grano nezuela una actitud tan dura y personal contra el presidente de los Estados Unidos? -Lo que sí le digo es que la actitud del presidente no es improvisada. Todo lo que hace es producto de un diseño, de un esquema. Él fue a pronunciar un discurso y lo habría hecho en cualquier otra circunstancia. Pero también ocurre al revés, claro. Porque Bush llama tirano, déspota y narcotraficante al presidente Chávez. -Pero llamar borracho al presidente de un país... -Nosotros no utilizamos la procacidad ni la vulgaridad. No se nos ocurriría hablar de sexo oral en el despacho de la Casa Blanca o decir hijo de puta como hizo Nixon con Johnson. -Pero, ¿no puede haber un error de cálculo que se vuelva en contra? En EE. UU. ha habido un apoyo casi unánime a Bush... -Bueno, eso dice poco de nuestra oposición, que siempre está contra Chávez. Yo creo que este lenguaje sí beneficia a nuestro país. Le hemos dado la vuelta al guante. No queremos el lenguaje acartonado de los diplomáticos, sino que vamos al grano. Hemos recibido el respaldo de muchos países y estamos a punto de ganar el puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU. -Muchos creen que, con su política, el presidente Chávez busca suceder a Fidel Castro en el liderazgo del socialismo y extenderlo por el continente. ¿Es el papel que quiere jugar Venezuela en el postcastrismo? -Nosotros no queremos papeles mesiánicos ni de constructores de la revolución en otros países. Venimos de regreso de esa experiencia. La aplicación del catecismo afuera no cuaja. Por eso es tan distinto cada proceso: el venezolano, el cubano, el uruguayo, el argentino... Están empeñados en colocarnos en el mismo nivel que colocaron a Castro y quieren repetir esa torpeza. ¿Cómo valora el Gobierno venezolano la inédita presencia de España en la reciente cumbre de los No Alineados? ¿Se han sentido apoyados en su política por el Gobierno español? -Apoyados, no. Más bien, creemos que es una política inteligente, de redescubrimiento de América Latina, de abandonar la política de cruzados de Aznar y el PP, que tienen una visión colonial de América.