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40 MARTES 26 9 2006 ABC Madrid Urbanismo expropiará 14 edificios del centro en estado ruinoso y realojará a 400 vecinos El 60 por ciento de las viviendas rehabilitadas saldrá al mercado libre para sufragar la operación aquí. Mis tres hijos pequeños se están criando aquí. No queremos que nos echen afirma una vecina de Infanta Isabel, 13 CRISTINA ALONSO MADRID. Catorce antiguos edificios del centro de la ciudad, la mayoría situados en el barrio de Lavapies, serán expropiados por el Ayuntamiento de Madrid. La razón: sus propietarios han incumplido reiteradamente el deber de conservación de los mismos. Este abandono de los inmuebles por parte de sus dueños responde a un fin muy concreto: buscan deshacerse de los inquilinos que, desde hace años, viven en sus pisos a un precio tan ínfimo como, por ejemplo, seis euros al mes. Esta cantidad es la que pagan varios vecinos del número 13 del paseo de la Infanta Isabel, propiedad del Ayuntamiento de Tánger tras haberlo obtenido mediante una donación o herencia. Se trata de uno de los catorce inmuebles que expropiará el Ayuntamiento y está situado justo enfrente de la estación de Atocha. Como si de un siniestro juego de mesa se tratase, cada vez que un inquilino abandona uno de los pisos de este edificio una cruz de madera, a modo de apuntalamiento, aparece en su antiguo balcón, como si lo tachara. Sólo quedan nueve cruces por colocar: nueve vecinos que se niegan a abandonar su vivienda de toda la vida. Y es que en los catorce edificios que serán expropiados, aunque no lo parezca, siguen viviendo madrileños. Estos son, además del situado junto a Atocha, los números 13, 23 y 68 de la calle del Amparo, en el 13 paseo de la Infanta Isabel, en el 37 de Mesón de Paredes, en el 18 de la calle de Toledo, en el 8 de Huerta del Bayo, en el 7 de Bastero, el 3 de Moratín, el 13 de Mira el Sol, el 54 y el 34 de Salitre, el 23 de Tribulete y el 34 de Buenavista. Aún quedan 400 inquilinos en las 374 viviendas que resisten a duras penas las condiciones de sus portales y viviendas. b Yo he nacido Puntales en mitad de la cocina Ana, vecina del tercero derecha del edificio del paseo de la Infanta Isabel, no sólo debe soportar cuatro largas barras rojas que apuntalan el techo de su cocina a consecuencia de una fuga de agua que sufrió su vecino de arriba hace ya varios años. Además, debe convivir con grietas en las paredes de su salón; humedades en los techos de su vivienda; andamios, boquetes, escaleras inclinadas y cristales rotos en su portal. Nunca han tenido timbre, por lo que el cartero se ve obligado a dejar la Ana, vecina de un inmueble afectado, muestra el lamentable estado en el que se encuentra su cocina FOTOS: JULIÁN DE DOMINGO