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ABC MARTES 26 9 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA ACENTO SUIZO A mejor receta contra la xenofobia consiste en procurar que la realidad no cargue de razón a los xenófobos. Si la inmigración irregular crece hasta extremos críticos, o si la gente más humilde empieza a ver comprometidas sus prestaciones sociales por la presencia masiva de extranjeros, el virus de la intransigencia encuentra caldo de cultivo. Y no precisamente entre las clases acomodadas, sino entre quienes más sufren los problemas de integración, que son las capas populares, esas familias que encuentran las urgencias hospitalarias colapsadas, que se quedan sin plaza escolar cercana para sus hijos o se ven preteridas en la adjudicación de viviendas. Ahí es donde el sentimiento xenófobo arraiga y toma cuerpo con maIGNACIO yor prontitud, hasta conCAMACHO vertirse en un paradójico clamor democrático. Esta circunstancia es la que explica el masivo apoyo- -casi un 70 por ciento de los votos- -que han obtenido en referéndum las nuevas leyes suizas de Extranjería y Asilo, calificadas abiertamente por la ONU deracistas. Suiza, un país mixto de lenguas y orígenes, acomodado en su singular estatus de privilegiado aislamiento, ha sentido el calambre pequeñoburgués del miedo a la desnaturalización y ha levantado alambradas legales contra las avalanchas migratorias, escaldada por el ejemplo de sus vecinos de la Europa próspera. Su reacción ha sido insolidaria, pero pragmática; los suizos están viendo crujir las costuras del Estado en Francia y en Italia bajo la presión de los inmigrantes, y han puesto sus barbasen remojo preventivo. Son pocos, están bastante cohesionados y saben que su confortable pero delicado sistema sólo resiste bajo un potente blindaje social. Ellos han dicho que no... porque les han preguntado. Si el Gobierno español sometiese a consulta su política de extranjería es bastante probable que encontrase una respuesta poco acogedora. Nuestro clima deopinión pública aúnno esxenófobo, aunqueofrece síntomas de alarma ante la crecida de la inmigración, y existe un consenso bastante amplio sobre la idea de que ya no cabe muchamás gente en condicionesrazonables. Pero el presidente Zapatero sólo cree en la democracia deliberativa cuando los resultados le resultan favorables, y en supuestos como éste no se arriesga a preguntar. De todos modos, ya tiene las encuestas. A ver, si no, cómo se explica el giro dialéctico gubernamental- -de momento, sólo verbal, quizá cosmético- -hacia un endurecimiento de la acogida. El precedente de Suiza va a marcar tendencia. Europa se pone ceñuda ante la inmigración, y quiere poner pie en pared antes de perder el control del problema. Para ello está emitiendo mensajes hostiles, a veces tancrudos comoeste referéndum helvético. Y España va a contracorriente porque su Gobierno se mueve con tics de progresía. En estos casos conviene abandonar los prejuicios, pegar la oreja al suelo y escuchar el runrún de la gente. Las voces de la calle se oyen, también aquí, con un marcado acento suizo. L LLEGA LA POLUCIÓN TURCA U NA Unión Europea tan atascada en su diseño institucional no corresponde obligadamente a una Europa real que a veces logra desarrollar como iniciativa privada lo que en términos virtuales parecía no arrancar. Incluso con problemas como la inmigración, el islam radical o el entumecimiento económico, hay algo en la Europa real que avanza casi todos los días, a la manera empírica pensada por Jean Monnet. Mientras tanto, los atascos de la euro- casuística agrandan las facetas paralizadas de lo que corresponde a empeños como- -por ejemplo- -el Tratado Constitucional. Aun dada una cierta crisis de liderato y de voluntad, las elites políticomediáticas de la Europa de hoy no son un puñado de ilusionistas, al menos en el conjunto del centro- derecha. Este fin de semana se ha reunido en Lyon el EIN European Ideas Network una red que practica la VALENTÍ simbiosis entre el centro- derecha euPUIG ropeo y los think tanks de naturaleza liberal, conservadora o democristiana. En conjunto, las cosas de la UE no marchan a ritmo de allegro Incluso cuesta decir esas cosas por su nombre. El lema es: No hagan olas Los vocalistas más acreditados de la casa prefieren la oratoria abstracta a las propuestas de acción, pero en los debates más generalizados de repente salta la liebre turca, asoma el cayuco, amenaza el crecimiento asiático, se ve más lejos a Washington, Moscú juega con la grifería energética, Bin Laden tiene la magnitud que le corresponde o Benedicto XVI consigue los defensores que merece. En el debate sobre los límites geográficos de la Unión Europea pudo oírse hablar de la polución turca. Los pros o contras de la integración turca en la UE pueden contaminar prioridades mucho más tangibles, como la dificultad estructural de toda Europa ante la globalización o, en menor grado, unos problemas de institucionalización que Angela Merkel- -a la espera de la presidencia alemana en enero- -parece querer encabezar de forma todavía inconcreta y que Nicolas Sarkozy postula en otro sentido, con la sugerencia de un minitratado para salir del paso. En realidad, no sería desencaminado completar de verdad el mercado interno y coger por los cuernos la dimensión acuciante de los mercados energéticos. Una vez más, la Europa conceptual choca con las posibilidades del eurorrealismo. Por ejemplo: quién sabe hasta cuándo se va a hablar de la necesidad de una política de inmigración común, pero sin hacer casi nada en la práctica. En este aspecto, la irritación está muy generalizada ante la política inmigratoria de Zapatero, consistente en legalizaciones masivas que generan un efecto llamada que todos sufren luego, al tiempo que desde Madrid se piden medios a la UE sin haber antes tanteado las consecuencias de las iniciativas unilaterales. En general, la política exterior del actual Gobierno del PSOE- -bolivariana y sin alianzas efectivas en la UE- -es vista con perplejidad y sonrisas de conejo. Alemania y Austria ya han criticado al Gobierno de Zapatero por la regularización de sin papeles un modo de reafirmarse en el todo el mundo es bueno sin perder comba electoralista. En el EIN también se plantean en voz alta cuestiones de enorme calado, como si existe a la vista la oportunidad de salirse de una economía del petróleo- -la UE, dependiente del gas ruso; USA, del petróleo del Oriente Medio- De todos modos, lo que predominará oficialmente es la polución turca. En conjunto, sabemos lo poco que tales asuntos interesan a la opinión pública española, pero son en gran parte el fondo de inversiones que permitirá que Europa saque la cabeza del agua en un futuro a largo plazo. Más allá de las sesiones de bel canto de la UE, quien más quien menos sabe por eso que un paso de verdad va ser la Web 2.O esa nueva generación de internet que puede liberar tanta o más energía que Gutenberg. vpuig abc. es