Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
58 Sociedad LUNES 25 9 2006 ABC Medio Ambiente El hallazgo de un nido de una tortuga boba en una playa al norte de Valencia el pasado 11 de agosto ha supuesto una sorpresa hasta para los propios biólogos. La última aparición de esta especie desovando en una playa española fue en la de Vera (Almería) en 2001. Hasta ahora, 24 tortugas neonatas se han adentrado en el mar. Ya se sabe que volverán La tortuga boba anida en nuestras playas TEXTO: P. A. ORTIZ VALENCIA. La puesta de huevos de una tortuga boba- Caretta Caretta una de las siete especies de tortugas marinas que existen, en una playa del norte de Valencia ha supuesto un acontecimiento en la biología marina española. El único caso reciente registrado en España se produjo en la playa de Vera (Almería) en 2001. La excepcionalidad de que esta especie de tortuga anide en las costas españolas dota de mayor importancia al hallazgo. El caso ha cogido por sorpresa hasta a los especialistas. Si me lo preguntas hace un mes, aseguraría que en la Comunidad Valenciana no había puestas de huevos de tortugas bobas afirma Juan Eymar, biólogo de la Consejería de Territorio de la Generalidad Valenciana. La tortuga boba es frecuente en las aguas cálidas de varios océanos. En el caso del Mediterráneo, la gran mayoría de las tortugas deshuevan en su zona oriental (costas de Turquía, Chipre o norte de África) Los casos en el Mediterráneo occidental son mucho más escasos y, en concreto, el de Valencia aun más, porque, tal y como afirma Eymar, es la puesta más septentrional registrada en el Mediterráneo lo que le confiere más relevancia. El hallazgo del nido aconteció el pasado 11 de agosto. Técnicos de la consejería encontraron por azar el anidamiento de una tortuga boba en una playa de la localidad valenciana de Puzol, situada a 18 kilómetros al norte de la capital. Al considerar que la zona estaba demasiado expuesta a la acción humana, se decidió desplazar los huevos a la playa de La Punta, situada 30 kilómetros más al sur. Todo el proceso, tanto el descubrimiento como su traslado, se realizó en el más absoluto de los secretos por los técnicos de la consejería. Una de las crías de tortuga boba, en su camino para adentrarse en el mar de Territorio aprovechó para sacar a la luz pública el acontecimiento- varios voluntarios se turnaron todos los días para vigilar y proteger el nido. En algún momento de la noche del pasado martes, nacieron las primeras tortugas. Eymar fue la primera persona que comprobó al amanecer que 25 huevos habían eclosionado y que diez de las tortugas habían conseguido escapar de las jaulas y se habían adentrado en el mar. Vi sus huellas en dirección al agua indica Eymar, quien no oculta la gran satisfacción que le supuso estar presente en ese momento. En principio, los biólogos pretendían retardar la suelta de las tortugas a un momento en el que las condiciones climatológicas fueran idóneas (para que el mar estuviera tranquilo) aunque finalmente desecharon la idea al considerar que la espera les podría hacer cambiar de sexo (una variación de unos pocos grados de temperatura puede desencadenar el proceso) Únicamente un ejemplar no fue liberado. Una neonata que absorbió el saco uterino y fue trasladada a las instalaciones de recuperación de espe- ABC Los huevos hallados se trasladaron a otra playa más tranquila que tiene su acceso restringido a las personas La tortuga boba suele desovar en las playas del Mediterráneo oriental; el caso de Valencia es excepcional cies marinas del Oceanográfico de Valencia hasta que se restablezca completamente. Todavía quedan 47 huevos enterrados en la arena. En principio, los técnicos de la consejería esperarán hasta el día de hoy para ver si eclosionan, aunque es muy probable que no lo hagan, ya que los índices de mortalidad son muy altos en esta especie. Los problemas más importantes que acechan a la tortuga boba, conocida comúnmente como tortuga marina, se- gún el especialista, son el arte de la pesca con palangre (grandes anzuelos con un cebo en el que es común que caigan las tortugas) la ingestión de bolsas y productos de plásticos (las confunden con medusas) y las redes de pesca (se suelen asfixiar en ellas) Pocos casos datados Aunque hacía 200 años que no se tenía constancia del anidamiento de una tortuga en las playas valencianas (en parte porque tanto el proceso de desovación como el de eclosión de los huevos se produce por la noche) Eymar señala que el descubrimiento de agosto confirma que hace 30 años una tortuga desovó en algún punto de la costa del Golfo de Valencia. Como las tortugas bobas siempre acuden a desovar a la zona en la que nacieron, los biólogos ya saben que seguramente dentro de tres décadas algún ejemplar retornará a una playa valenciana. Ante la posibilidad de que otra tortuga se acerque a la costa valenciana, la Consejería de Territorio va a formar a efectivos de limpieza y de seguridad de las playas para que conozcan las huellas de esta especie y así puedan avisar cuando se topen con alguna. Playa refugio La playa de La Punta, situada dentro del Parque Natural de la Albufera, tiene restringido su acceso al tratarse de una zona reservada para la fauna y la flora. Allí se volvieron a enterrar los huevos y, sobre la superficie, se colocaron unas jaulas (recipientes redondos que no tienen base) para evitar la acción de los depredadores, en especial de la importante colonia de gaviotas que rondan la zona. Eymar resalta lo importante que fue esta medida, ya que alrededor de los recipientes aparecieron numerosas huellas de aves Durante el mes y medio que transcurrió hasta la eclosión de los primeros huevos- -momento que la Consejería