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94 DOMINGO 24 9 2006 ABC Deportes Guti y sus guardaespaldas se llevan los tres puntos de Sevilla El Madrid hizo bueno un gol tempranero de Diarra ante un Betis ramplón ENRIQUE ORTEGO Un práctico Real Madrid, el más entonado de lo que va de temporada, supo trabajarse ayer a pulso la victoria ante un Betis ramplón e indeciso. Llevó la iniciativa durante la primera hora de partido y, cuando el rival le apretó en los últimos veinte minutos, se defendió con orden y seguridad, cualidades que parece van a ser una constante en este equipo que ayer dio un estirón cualitativo en relación a partidos anteriores. Fabio Capello es un hombre inflexible en sus ideas. Cierto es. Lo que no significa que no esté abierto a determinadas experiencias siempre que no sienta que le retuercen el brazo, por supuesto. Tonto no es. Ni un capello Aunque va a mantener su apuesta por el tándem Emerson- Diarra porque los considera imprescindibles para el equilibrio defensivo, también se ha dado cuenta de que el gran problema de su equipo era la salida del balón. No tenía fútbol. Le faltaba algo tan primordial como la canalización del juego. Ya el pasado domingo concedió protagonismo a Guti y, aunque desplazado a la banda izquierda, se terminó comiendo a Diarra y Emerson, simplemente porque sabe hacer lo que ellos no pueden. Ayer el italiano aún le dio más protagonismo. Escoró a Cassano a la izquierda, mantuvo a Reyes a la derecha- -Raúl se quedó en el banquillo- -y colocó a Guti por delante de su doble pareja. Era más un tercer centrocampistas que un medio punta. No le pudo salir mejor. Los primeros veinte minutos del Real Madrid fueron casi perfectos con gol incluido. Caiga bien o caiga mal, no hay otro jugador en la actual plantilla madridista que se pueda comparar con Guti para realizar esa vital BETIS REAL MADRID 0 1 Betis (4- 2- 3- 1) Doblas; Melli, Juanito, Nano, Romero; Vogel (Capi, m. 56) Rivera; Maldonado, Edu, Wagner (Xisco, m. 46) y Sobis. Real Madrid (4- 2- 3- 1) Casillas; Cicinho (Raúl Bravo, m. 30) Cannavaro, Sergio Ramos, Roberto Carlos; Emerson, Diarra; Reyes (Beckham, m. 66) Guti, Cassano (Raúl, m. 59) y Van Nistelrooy. Árbitro Iturralde González. Amarilla a Melli, Cassano, Emerson, Beckham, Guti, Sergio Ramos, Van Nistelrooy y Raúl Bravo. Expulsó a Nano por entrada a Diarra (m. 90) Gol 0- 1. m. 7: Diarra. función de sacar el balón jugado. Mientras el físico se lo permitió se movió con su innata inteligencia por una extensa zona de influencia. Emerson y Diarra estaban encantados con que Guti fuera a buscar el balón a su medio campo para distribuirlo a su antojo. Ellos ejercían de guardaespaldas en el más amplio sentido de la palabra. Atentos a la segunda jugada, al rechace, a una posible pérdida del balón del 14 tuvieron más presencia que en ningún otro partido hasta ahora. No tocaban mucho el cuero, pero imponían su físico y rebañaban todo lo que quedaba suelto para desesperación de Rivera, Edu y compañía. Toque, presión y posición Y desde este planteamiento, el Madrid salió lanzado como hacía tiempo. No esperaba seguramente el Betis ese arranque de virtuosismo con una alta dosis de agresividad de los de Capello y estuvo media hora corriendo detrás del esférico sin apenas tocarlo. El tanto de Diarra- -salto felino y despiste defensivo local en el saque del córner- -reforzó aún más la predisposición madridista y el despiste verdiblanco. Rivera no entraba en juego y su equipo se resentía, mientras Reyes y Cassano, desde su posición en las bandas, hacían daño con sus diagonales y su constante movilidad. Por primera vez en lo que va de temporada el Real Madrid se asoció en torno al balón y además en el campo contrario. Atrás, Sergio Ramos imponía su ley en el juego aéreo, el único recurso bético, y la lesión de Cicinho fue resuelta por el técnico con la entrada de Raúl Bravo, que se colocó en esa banda con lo que ya eran dos los zurdos que jugaban por la derecha. Quiso repetir el Madrid en el comienzo de la segunda parte su estrategia de la primera y volvió a salir en plan mandón, pero sus hombres ya no tenían la misma frescura física y el Betis, además, comenzó a presionar y a ganar terreno más por inercia que por juego, pero terminó haciéndose con la situación. Capi le dio un poco más de fútbol y la entrada de Odonkor por la derecha, la oportunidad de profundizar por esa banda. Llegó incluso a pasarlo mal el Real Madrid en los últimos minutos. Renunció totalmente al ataque y a base de faltas cercanas al área- -Beckham desvió una con el brazo- -y balones a la olla, los de Irureta terminaron alcanzando un protagonismo que no había tenido hasta entonces, aunque también es verdad que tampoco crearon ninguna ocasión clara, por lo que el tempranero gol de Diarra fue definitivo. No pintó nada bien desde un principio la lesión de Cicinho. El brasileño se desplomó sobre el césped (m. 29) sin que hubiese contacto de por medio (lo que de por sí suele ser una primera señal de alarma) agarrándose la rodilla derecha y entre grandes gestos de dolor. La cara de Emerson, de los primeros en acercarse, era también todo un poema. Inmediatamente Cicinho pidió el cambio. Fue retirado en camilla y cuando el doctor Juan Carlos Hernández, que le atendió en un primer momento, pasó al lado de Fabio Capello le dijo la frase más temida: Es el cruzado Poco después, y en vista de que en el vestuario poco se podía hacer, fue trasladado a una clínica sevillana próxima al estadio Ruiz de Lopera para inmovilizar mejor la rodilla. Tras el partido viajó con la expedición a Ma- El lateral brasileño dio el pase para que el francés marcase su primer gol con la camiseta del Madrid y luego se lesionó de gravedad, posiblemente el ligamento cruzado Diarra, cara; Cicinho, cruz TEXTO MANUEL FRÍAS drid, donde hoy se le seguirán realizando más pruebas médicas. De padecer la temible rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha se trataría de una lesión de larga duración, entre seis y ocho meses, por lo que la situación de la plantilla blanca se agravaría bastante ya que cuenta con un solo lateral diestro más, Míchel Salgado, futbolista que se encuentra lesionado en la actualidad, pero cuya presencia se haría casi imprescindible para el partido del martes de la Liga de Campeones. Fabio Capello tuvo que sacar a Raúl Bravo para ocupar el lateral diestro dejado vacante por Cicinho. Curioso, Raúl Bravo y Reyes, dos zurdos, ocupaban toda la banda derecha del Madrid. La mala suerte de Cicinho, además de la lesión, está en que a Fabio Capello no parecía hacerle mucha gracia por su exceso de afán ofensivo. Por eso prefería a Salgado, titular hasta su lesión. Cicinho quería aprovechar la noche y todo le iba bien, hasta el punto de que poco antes de lesionarse le había dejado al equipo su último regalo al servir en bandeja el balón que cabeceó Diarra al fondo de las mallas, en el que ha sido el primer tanto del malí con la camiseta merengue, que llega en una semana en la que mucho se ha criticado a los pivotes del equipo- -Emerson y Diarra- -por su faceta destructiva.