Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
78 Economía DOMINGO 24 9 2006 ABC EMPRESAS CRISIS DE CONFIANZA ENRIQUE SERBETO sta semana se han conocido datos preocupantes sobre la economía alemana. El índice de confianza de los inversores sigue descendiendo desde hace ocho meses y ha alcanzado el nivel más bajo en los últimos siete años. Desde las elecciones del pasado mes de mayo y el dramático resultado que impuso una gran coalición entre los dos grandes partidos a causa del virtual empate en las urnas, nos habíamos acostumbrado a ver a Alemania como una locomotora nuevamente en marcha. Es verdad que así ha sido desde entonces, pero no lo es menos que las reformas que el país necesita urgentemente van despacio, precisamente porque una gran coalición impone por su esencia una especie de bloqueo en el que las tendencias se anulan una a otra. La fórmula no podrá durar mucho en el complejo panorama europeo, porque no es posible mantener una indefinición que disimule los movimientos en cualquier dirección, y seguir sin dar pasos audaces para que la economía de la eurozona entre en el carril de aceleración y empiece a acercarse a la norteamericana, en vez de verse amenazada por los nuevos gigantes asiáticos. Merkel y la gran coalición han dado ciertos pasos en la buena dirección, pero por lo visto hasta ahora todavía no se perciben como los gestos audaces que se esperan para una locomotora vigorosa. A veces la percepción de los actores económicos y políticos es más importante que los mismos gestos. Cuenta tanto lo que piensan quienes los ven que lo que quieren decir aquellos que los ejecutan. Así está pasando en Hungría, donde la mayoría de analistas insisten en que el Gobierno de Gyurksany debe seguir con las reformas a pesar de las protestas, mientras que los ciudadanos demuestran que no quieren creerse nada de lo que les diga alguien que reconoce que mintió deliberadamente sobre la situación económica. Los expertos imaginan que es mejor tener a los socialistas al frente de un Gobierno comprometido con las reformas, que tenerlos en la oposición boicoteándolas. Pero lo importante no es lo que digan los expertos, sino lo que los ciudadanos estén dispuestos a apoyar y las reformas son imposibles sin la anuencia de quienes deben convivir con ellas. Los inversores alemanes quisieran más reformas y a los ciudadanos húngaros les gustaría creer que eso es lo que necesitan. Ambos están en crisis de confianza. E Bill Ford, bisnieto del fundador, ha pasado el testigo de la compañía a Alan Mulally (izquierda) directivo procedente de Boeing AP El fabricante japonés ya se ha convertido en el segundo vendedor de automóviles en Estados Unidos y aspira a liderar el mercado mundial en 2008 Toyota enfila a GM y Ford TEXTO: ANTONIO POLO MADRID. La subida del precio de la gasolina, la endémica dependencia de motores y vehículos con consumos elevados, y la cruel guerra de precios e incentivos para atraer nuevos clientes son algunos de los motivos que explican la delicada situación que atraviesan General Motors, Ford y Chrysler, los Tres Grandes de Detroit venidos a menos. Sus problemas estructurales (exceso de plantilla, elevados costes productivos y gravosos planes de jubilación) así como la lentitud para adaptarse a los constantes cambios del mercado les ha sumido una delicada situación, al punto de que los dos primeros ya han comenzado a implementar drásticas medidas de amplio calado. GM recortará 30.000 empleos en Estados Unidos, cerrará plantas en el continente americano y reducirá las prestaciones sanitarias que abona a empleados y jubilados, medidas con las que espera ahorrarse 9.000 millones de dólares al año. Pese a la buena acogida del plan por parte de los mercados financieros, lo cierto es que el grupo cosechó unas pérdidas de 3.200 millones de dólares en el segundo trimestre y acto seguido llamó a las puertas de su competidor Renault- Nissan en busca de una alianza estratégica salvadora, que ha conmocionado los cimientos de la política industrial francesa, caracterizada por su proteccionismo a ultranza. Las dos compañías se dieron en ju- EL SALVADOR Alan Mulally Ford ha depositado su futuro más inmediato en manos de Alan Mulally, un ingeniero de 61 años con amplia experiencia en crisis industriales y estudioso del sector de automoción. El pasado 5 de septiembre el presidente de Ford, Bill Ford, arrojó la toalla después de cinco años al frente de la compañía y decidió ceder el envenenado testigo a Mulally, hasta la fecha consejero delegado de la división comercial de Boeing, y principal artífice de la profunda reestructuración acometida en el fabricante de aviones ante la creciente pujanza de Airbus, focalizada en el cierre de fábricas, y el despido de 50.000 trabajadores. El gran problema de Alan Mulally es enderezar una compañía que ha perdido el pulso y sobre todo asumir como propio un ambicioso plan de reorganización diseñado por Bill Ford, en cuya elaboración no ha tenido ni arte ni parte. lio un plazo de noventa días para explorar los beneficios de una operación rodeada de más sombras que luces. En peor situación se encuentra Ford- -durante muchos años el segundo mayor fabricante de automóviles del mundo tras la alargada sombra de GM- cuyas pérdidas en el primer semestre sumaron 1.400 millones de dólares, casi el doble de lo previsto. En enero anunció un plan de reestructuración que ahora ha decidido acelerar a 2008 y que afectará a 30.000 empleados de EE. UU. y Canadá, de los cuales 14.000 pertenecen al área administrativa. Con una receta similar a la de GM, Ford clausurará 16 plantas, negociará un programa de prejubilaciones con 75.000 empleados y dejará de pagar el dividendo correspondiente al cuarto trimestre del año. Para afrontar semejante reto ha optado por fichar a Alan Mulally, un experto en crisis empresariales procedente de Boeing. Coincidiendo con el declive de estos dos gigantes, Toyota ha llamado a sus puertas. Con paso firme y constante, como los grandes corredores de fondo, la firma japonesa cimbreó en julio pasado los cimientos de la industria local al vender por primera vez en su historia más automóviles que Ford en EE. UU. (241.826 unidades) un hito que equivale a controlar el 16 del mercado. El siguiente paso del constructor nipón es dar cuenta de GM. Su presidente, Katsuaki Watanabe, aseguró el pasado miércoles en Tokio que en 2008 venderá 9,8 millones de vehículos en el mundo, cifra que le permitirá arrebatar el liderazgo a GM. A su favor cuenta con una amplia gama de modelos de menor consumo, menores costes de producción y la depreciación del yen frente al dólar.