Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
46 Madrid DOMINGO 24 9 2006 ABC Las mujeres conductoras de la EMT representan tan sólo el 1,7 por ciento de la plantilla total El público debe pensar que, por su tamaño, un autobús se conduce muy mal, pero es comodísimo desde su domicilio, en Fuenlabrada. Ficha a las seis menos cinco. A partir de ahí, tiene por delante una jornada de siete horas y media. Decidida, se encamina hacia su vehículo, el número 6663. Ella es fija en la línea 73, que cubre el trayecto desde Diego de León- -donde está la cabecera- -hasta la calle de Silvano, cerquita de la M- 40. Desde el centro de control Ana María recibe las órdenes en su pupitre una especie de cuadro de mandos situado junto al volante. Se le indica la hora a la que tiene que salir de las cocheras de Fuencarral hasta la cabecera de línea. Me gusta salir un poquito antes porque nunca sabes con qué tráfico te vas a encontrar, si hay atascos, y no quiero hacer sufrir ni al compañero que va detrás ni al público que espera en las paradas La conductora Ana María, preparada y lista para iniciar su ruta diaria desde las cocheras de la EMT en Fuencarral La Empresa Municipal de Transportes (EMT) tiene unos cinco mil conductores. Sólo 86 son mujeres. Ana María Ronco es una de ellas. Lleva cinco años al volante de un autobús de esta empresa y asegura que no cambiaría su empleo por nada del mundo Te dan los buenos días En efecto, nuestra conductora ha enfilado la calle de Mauricio Legendre, atraviesa todo el paseo de la Castellana y se dirige hasta Diego de León. Todo esto, de vacío aunque no puede evitar que en alguna parada alguien le haga el ademán de que pare porque confunde el 73 con otra línea. He tenido mucha suerte. La línea 73 está muy bien y, por lo general, el público es muy correcto. Aquí hay pocos que no den los buenos días al subir. Ya tengo muchos clientes habituales que me saludan con especial cariño cuando se abren las puertas y me ven. Además, creo que les doy confianza Ana María confiesa que ha tenido problemas con algunos pasajeros. Normal. Conducir un vehículo de ese tamaño, lleno de pasajeros, es tarea complicada. Ella, como todos los conductores, inician cada ruta con las hojas de reclamaciones, el cartón del horario y el parte de averías. Procuro no pegar muchos tirones y conducir con calma para que nadie pierda el equilibrio. Otra cosa que procuro no hacer, porque me da mucha pena, es dejar a alguien en la parada cuando ves que se está pegando una carrera para no perder el autobús Hay gente que se santigua cuando sube y me ve al volante TEXTO: MARÍA ISABEL SERRANO FOTO: ERNESTO AGUDO MADRID. Estoy aquí porque me gusta. Hice un cursillo para jardín de infancia y, ahora, podría estar con niños, pero es que conducir un autobús me apasiona Ana María Ronco Herráiz lo tiene muy claro. Lleva cinco años al volante de un vehículo de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y diez conduciendo autobuses: camiones, rutas escolares y servicio discrecional. Está casada y tiene dos hijos, de 21 y 24 años. En casa están encantados porque perciben que yo soy feliz con mi empleo asegura. ¡Mujer al volante, peligro constante! le grita con guasa uno de sus compañeros mientras sacan de la máquina el cafelito de la mañana, un poco antes de iniciar, ambos, la jornada laboral. Sin embargo, el grueso de la plantilla de conductores de la EMT sienten mucho respeto por sus compañeras. Fue en el año 1976 cuando la primera mujer se puso a los mandos de uno de estos vehículos. Hoy, todavía, muchas personas se extrañan de ver una mujer conduciendo un autobús. Deben pensar que el vehículo es muy grande y que tiene dificultades para el manejo, pero no es así. Se conducen muy bien. Yo recuerdo que, en alguna ocasión, ha habido gente que se ha santiguado al subir al autobús y verme al volante nos dice Ana María en medio de una gran carcajada. En clara minoría La plantilla de conductores de autobuses de la EMT es, aproximadamente, de 5.000 personas. Son 86 las mujeres conductoras de esa plantilla total, lo que representa el 1,7 por ciento. La más joven de las conductoras de la Empresa Municipal de Transportes tiene 25 años; la de más edad, 52. La edad media de la plantilla femenina de conductoras es de 35 años. La primera mujer conductora ingresó en la EMT en el año 1976. En la actualidad realiza funciones distintas a la conducción. La conductora en activo con mayor antigüedad en la empresa lleva 11 años. El pupitre con las órdenes Ana María se levanta a las cuatro y media de la madrugada. Es así porque hasta que llega a las cocheras de la EMT en Fuencarral tiene una buena tirada Excelencia en el Servicio Trabajar en la calle y de cara al público precisa un carácter especial. Conducir una de estas moles de la EMT, también. En ocasiones, los conductores han hecho de comadronas, como es el caso de Manuel López Martín, que ayudó a dar a luz a una pasajera el 22 de septiembre de 2005. Ayer recibió el premio Excelencia en el Servicio Ana María Ronco no se ha visto en un trance así pero seguro que está preparada. La media de edad En total, la plantilla de conductores de esta empresa es de unas cinco mil personas. De ellas, sólo 86 son mujeres, lo que significa el 1,7 por ciento de la plantilla total. La media de edad de las conductoras es de 35 años. La más joven tiene 25, la de más edad ronda los 52.