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ABC SÁBADO 23 9 2006 57 Toros El Cid, solo ante la mirada de la Maestranza Joselito (1998) y Víctor Puerto (2002) los últimos en encerrarse con seis toros en Sevilla FERNANDO CARRASCO SEVILLA. No lo dudó en ningún momento cuando, por segunda vez, le propusieron matar seis toros en solitario en el coso del Baratillo. Ya sabe lo que es verse en los carteles anunciado, porque el pasado año, por estas calendas, su nombre también figuraba solo junto a seis astados de diferentes ganaderías. Pero no pudo ser. Una lesión en Mérida, semanas antes, agravada con otra cuando toreó la Goyesca de Ronda, truncaron las ilusiones no sólo del torero, sino de todos los aficionados. Pero ahora sí. El pasado miércoles toreó su última corrida antes de Sevilla. Una oreja en Logroño que vino a refrendar la racha que lleva Manuel Jesús en los últimos meses. Estoy en el mejor momento de mi carrera, con una madurez extraordinaria y, sobre todo, una regularidad que, a lo peor, otros años no he tenido ha confesado. Y no le falta razón. Baste sólo con recordar que este mes de septiembre lleva toreadas un total de 14 corridas de toros. En 12 de ellas ha salido a hombros por la Puerta Grande. Sirvan como ejemplos ilustrativos los cosos de Valladolid, Murcia Salamanca (tres orejas) o Barcelona. Pero, por encima de todo, El Cid está plenamente convencido que con su actuación de esta tarde salda la deuda que tenía contraída con la afición de Sevilla desde el pasado año. Me dio VICTORINO Y EL CID Corridas toreadas en su carrera: 34 (2000- 2006) 14 sólo en la temporada 2004. Trofeos conseguidos: 32 orejas (7 dobletes, o sea de un mismo toro) 1 rabo; 7 vueltas al ruedo. PALMARÉS EN SEVILLA Veinte paseíllos: desde que tomó la alternativa en Las Ventas en la temporada 2000 (de manos de David Luguillano y con Finito de Córdoba por testigo y toros de José Vázquez) suma, con la de hoy, una veintena de paseíllos en la Maestranza. Dos veces ha abierto la Puerta del Príncipe, ha cortado 12 orejas y ha dado 4 vueltas al ruedo. El 12 de octubre de 2002 cayó herido de gravedad. Ha lidiado 37 toros. Ha toreado en todas las fechas emblemáticas de la temporada: desde el día de la Virgen de los Reyes (15 de agosto) el Corpus, el 12 de octubre (Día de la Hispanidad) o el apetecido Domingo de Resurrección (en dos ocasiones) la corrida, a la hora del sorteo. Todavía no tiene nada pensado el matador Al ser una corrida de un solo torero- -añade Ellauri- el Reglamento permite que en un momento dado el diestro pueda cambiar el orden de lidia. Por el momento no ha habido problemas. Creemos que es una corrida con el trapío que tiene que tener el toro de Sevilla. Ni más ni menos Los últimos toreros que se encerraron con seis toros en la Maestranza fueron José Miguel Arroyo Joselito (1998) y Víctor Puerto (2002) con sendos resultados para el olvido; Joselito se retiró. mucha rabia no poder torear aquella corrida. Lo sentí muchísimo porque estaba en un momento fenomenal. Pero no hay mal que por bien no venga. En esta ocasión, me encuentro mucho más maduro en lo profesional y lo personal y, sobre todo, estoy realizando una temporada muy buena. Estoy enrachado y creo que eso se va a notar en la Maestranza No oculta, sin embargo, la importancia y el reto que supone anunciarse en solitario con seis toros en la Maestranza. El público, la prensa, los aficionados, me están exigiendo mucho, cada vez más. Pero no rehuyo para nada la responsabilidad. Es verdad que las exigencias son mayores cada vez, pero la recompensa también lo es Como fue abrir el pasado San Isidro la Puerta Grande. Y como no podía ser de otra forma, en este festejo tan trascendental en la carrera del diestro sevillano estarán presentes los toros de Victorino Martín. Los números cantan y dejan a las claras que Manuel Jesús, lejos de aliviarse después de estar encumbrado en los primeros puestos del escalafón, ha seguido apuntándose a las corridas de este hierro. Junto a los toros del ganadero de Galapagar se lidiarán también dos de Zalduendo y dos de La Dehesilla. Según explicó a ABC Santiago Ellauri, uno de sus apoderados, el orden de lidia se decidirá el mismo día de El Cid REUTERS No ha esquivado la responsabilidad de matar dos toros de Victorino Martín, la ganadería que lo puso en órbita FERIA DE LOGROÑO Se esperaba más de la cata del gran reserva de la bravura ROSARIO PÉREZ LOGROÑO. Casi diez mil almas acudieron a La Ribera para presenciar la victorinada que cerraba la Feria de San Mateo. Las expectativas eran muchas. Lidiaba Victorino, el gran reserva de la cabaña brava, a pesar de su decepcionante temporada. No hubo toros para catadores exquisitos, pero la corrida mantuvo el interés y salió algún ejemplar con opciones, caso del primero, que le correspondió al veterano del cartel, Padilla, quien sumaba su paseíllo número treinta y siete con esta divisa. Fernando Cruz, frente a dos prendas, y Salvador Cortés, con un lote con posibilidades, debutaban con los de la A coronada. Fue Cruz, con diferencia, el protagonista de las escenas más meritorias e importantes. Un nudo en la garganta en el segundo. Miedo en los tendidos. Mucho miedo. En la arena, Fernando Cruz, con el carné de torero, y Matero de profesión cazador. Mermado de fuerzas, no sólo se defendía, sino que buscaba de modo perenne su presa. Por abajo apenas aguantaba los muleta- zos y por arriba no tragaba ni uno; cada vez que le recetaba uno de pecho el ¡ay! brotaba. Cruz no se amilanó nunca y se esmeró, con valor y firmeza, más de lo que el enemigo merecía. Consiguió meter en el capote al cuajado quinto, una alimaña que buscaba únicamente el cuerpo del matador, que se desesperó y abrevió. Salió indemne de la plaza, que ya es un milagro. Juan José Padilla aplicó una astrosa faena al que estrenó la tarde. El toro, aunque manseó a veces, puso la delicadeza y el torero la tosquedad. Destacaron dos tandas diestras del principio. Al natural tampoco se movió con mal son, pese a metérsele una vez por dentro. A partir de ahí, llegó su toreo tremendista. Entrega, pero también vulgaridad a mansalva. Las manoletinas finales resultaron, por abrumadora goleada, lo más espantoso del ciclo. Lo pasaportó de un espadazo defectuoso; el victorino, con la boca cerrada como sus hermanos, recorrió el anillo antes de doblar, motivo por el que se ganó sonoros aplausos en el arrastre. Pitos cosechó el cuar- Plaza de toros de La Ribera. Viernes, 22 de septiembre de 2006. Última corrida. Tres cuartos largos de entrada. Toros de Victorino Martín, bien presentados y de juego desigual; mejores, 1 3 y 6 complicados, con peligro y sin humillar el resto. Juan José Padilla, de azul pavo y oro. Estocada trasera tendida. Aviso (silencio) En el cuarto, pinchazo y media (saludos con división) Fernando Cruz, de sangre de toro y azabache. Estocada desprendida (silencio) En el quinto, media y descabello (silencio) Salvador Cortés, de teja y oro. Estocada corta trasera (ovación y vuelta al ruedo por su cuenta) En el sexto, estocada caída (silencio) Únicamente tres candidaturas concursan por Las Ventas ABC MADRID. Únicamente tres empresas presentaron ayer sus ofertas para concursar por la Monumental de las Ventas en el último día de plazo para licitar. La familia Choperita- -José Antonio Martínez Uranga y su hijo Martínez Erice como cabezas de la empresa Taurodelta S. L. sin San Román ni Calderón- actual empresaria dentro de Taurovent, Simón Casas con Toreart Madrid S. L. y Tomás Entero con su sociedad de siempre, Tomás Entero S. L. Las múltiples renuncias desde el sector del empresariado taurino, unidas a las críticas al actual pliego- -que según la Comunidad de Madrid iba a atraer por sus bondades numerosas candidaturas (entre 4 y 8) han desembocado en esta histórica situación. Por otra parte, Cayetano Rivera Ordóñez ha decidido adelantar el fin de la temporada por una lesión en la mano derecha. Le quedaban los compromisos de Hellín, Fuengirola y Torremolinos. to, al que saludó con una larga cambiada y quitó por faroles, navarras y media verónica. Se hizo de rogar antes de coger los palos, donde mostró sus facultades en dos pares en lo alto y un tercero al violín. El toro no tuvo nada que ver con el anterior, a éste le costaba un mundo arrancarse y no tenía ni medio pase. El de Jerez lo intentó con voluntad. Salvador Cortés ejecutó una labor con altibajos al potable tercero, que humilló más por el derecho y se quedó corto a izquierdas. Como la cosa no terminó de cuajar, el público le premió sólo con una ovación, aunque él se marcó una vuelta al ruedo. Una imponente daga derecha lucía el sexto, un animal difícil al que había que someter y no rematar los muletazos a media altura, como casi siempre hizo un afanoso Cortés.