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52 SÁBADO 23 9 2006 ABC Cultura y espectáculos Los que protestan contra la guerra olvidan que Al- Qaeda asesina miles de musulmanes El escritor Ian McEwan protagonizó la primera jornada del Hay Festival de Segovia b Cree que tenemos dos varas de medir, porque quienes callan ante esos crímenes protestan cuando se trata de Guantánamo o de los daños colaterales aliados TULIO DEMICHELI SEGOVIA. Ian McEwan, uno de los grandes novelistas británicos, mantuvo con el narrador mexicano Juan Villoro un interesante diálogo sobre su obra dentro de las actividades del Festival Hay. Por la mañana, concedió a ABC una entrevista exclusiva. Se trata de un escritor que se aleja de los clichés de lo políticamente correcto y que sostiene puntos de vista que horrorizan a la clase intelectual bienpensante en temas como la guerra de Irak. Hace uso de una herramienta intelectual poco frecuente: el sentido común. Para él, era necesario derrocar a Sadam y el mundo está mucho mejor sin él Bush y la extrema derecha Aunque las tropas aliadas no han podido descubrir los arsenales de armas de destrucción masiva que justificaron la intervención, para el escritor es indudable que Irak tuvo esas armas hasta 1995 y, además, las utilizó en la represión de la minoría kurda. Los servicios de inteligencia internacionales, entre ellos, los de Francia y Alemania, lo sabían. Así pues, creo que la intervención estaba justificada. Ello no me impide decir ahora que la ocupación militar de Irak ha sido un desastre. Pero déjeme aclarar mis puntos de vista. Por una parte, había que derrocar la tiranía de Sadam Husein; por la otra, me doy cuenta de que los norteamericanos no están siendo capaces de construir allí una nación, una democracia, en parte, porque la Administración Bush está muy vinculada a una extrema derecha norteamericana que en realidad no cree en el Estado. La verdad es que construir la nación iraquí le hubiera resultado mucho más fácil a los alemanes o a los franceses, que tienen una noción más apropiada de lo que es el Estado. Por otra parte, hay que tener en cuenta las tensiones y diferencias que enfrentan al Pentágono con el Departamento de Estado de EE. UU. El segundo había preparado un plan extenso y muy detallado para la reconstrucción de Irak una vez concluyera la fase bélica. Ese plan nunca ha sido tenido en cuenta. El desastre comenzó en el momento en el que la estatua de Sadam Husein fue derribada y los soldados invasores plantaron allí una bandera norteamericana. Ésa escena puede ser considerada como el mayor símbolo del desastre de la inter- Ian McEwan, ayer en la Plaza Mayor de Segovia vención aliada. Los mandos militares, que están muy bien entrenados, tenían que haber tenido muy claro que cuando se invade una ciudad orgullosa no se debe plantar la bandera del ocupante si se busca pacificarla y reconstruir la nación. Al hacerlo, se dio un gran paso en la dirección del caos, pues muchos iraquíes rechazaron el establecimiento del orden y de la ley impuesto por los invasores El autor de Expiación considera que existían precedentes históricos muy próximos que debían haber alumbrado los planes del día después porque ganar militarmente a Husein era fácil, pero no lo era tanto poner en orden un país sacudido por terribles conflictos internos de orden religioso y étnico, pues las tres minorías (chií, suní y kurda) siempre han estado violentamente enfrentadas. Debía haberse tenido en cuenta el ejemplo histórico del colapso y de la caída de la URSS- -declara McEwan a ABC- Para que una transición como ésta pueda realizarse sin dificultades creo que resulta necesario mantener durante al menos diez años a los operadores del anterior Estado. Es decir, el nuevo Estado debe mantener en sus puestos a los funcionarios para que la maquinaria no deje de funcionar adecuadamente. Tiene que asegurarse el funcionamiento de los servi- EFE España debió mantener sus tropas en Irak, por mucho que se piense que era una intervención imperialista colonialista cios fundamentales; por ejemplo, las centrales eléctricas deben estar en marcha y hay que proveerlas de material, arreglar sus averías... Aunque muchos funcionarios fueran miembros del partido de Sadam, el Baas, no había que despedirlos. Un Estado nuevo no se construye a partir de la nada, es necesario recurrir al que lo precede, en especial, a quienes lo mantenían en funcionamiento, porque ellos conocen las claves de sus estructuras fundamentales. Puede que esto resulte insoportable o muy desagradable a quienes sufrieron las consecuencias del régimen anterior, pero aún así me parece necesario. Cuando se desmoronó la URSS, había corrientes de pensamiento económico extremadamente monetaristas en Gran Bretaña y en Estados Unidos. Economistas formados en Ya-