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4- 5 S 6 LOS SÁBADOS DE LUGAR DE LA VIDA EL HURACÁN GORDON e despiertas por el ruido, como si alguien estuviera intentando entrar en la casa, y es el viento, llamando a todas las puertas, golpeando las ventanas, caminando por el tejado, tropezando en cada teja, donde se para y se enrosca como para levantarlas por lo que, en vez de volar, se diría que el viento camina. Además de estos golpes de viento que empujan igual que los golpes de mar, como si quisieran arrastrarte a un profundo océano de aire, hay un ruido de fondo en el huracán, o los restos del huracán, o lo que sea esto que sopla y que suena como si pasara un tren cada segundo haciendo eco, retumbando en las paredes invisibles y helicoidales del viento. Todo da vueltas, el ruido, las hojas, los árboles que se retuercen y se adelgazan en sus copas al verse sorbidos por el aliento del vendaval cuando toma aire, desmejorados como si de verdad los árboles sufrieran. No sólo se les ve escuálidos, sino pálidos porque el viento les hace mostrar el envés tomentoso de cada una de sus hojas. Hay ramas por el suelo, pero también frutos que han caído a la tierra, castañas envueltas en sus erizos, las últimas naranjas, y las piñas verdes de los magnolios porque cada golpe de la naturaleza es un fin y un principio, una siega y una siembra. Mirarlo, hipnotiza. Estoy en la galería, con una manta por los hombros y no puedo dejar de mirar lo que veo. De los campos recién labrados, vuela como el humo la tierra. Es curioso, las vacas ni se inmutan. Ellas siempre a lo suyo, que es pastar. Se diría que los rumiantes viven en otro mundo, más lento, que no es el que les rodea. Mientras, un caballo duerme de pie y el otro deshace una espiral de hierba. Les afecta más el frío y este viento es muy cálido y además no creo que Gordon llegue a ser tan rico en historias como el Hortensia. Por aquí, todos tienen su relato del Hortensia y lo cuentan con una cierta alegría como si, por haber sobrevivido, no fueran a morir nunca. En la calma se oye, con la primeras gotas de lluvia, tan insignificantes que brillan como insectos en el aire, el chasquido de un petirrojo, encaramado a lo alto de una rama tronzada, anunciando con su voz la llegada, abrupta, del otoño. T Mónica FernándezAceytuno paña. Fue un soporte para nosotros, que, partiendo de algo que no podíamos cambiar, como era el minifundio, pudiéramos tener un sitio. ¿Cuál es el secreto de los vinos blancos de las Rías Baixas? -Un clima septentrional, perfecto para conseguir el grado alcohólico y la acidez necesaria, lo que nos permite hacer un vino natural. Y también nuestras variedades. La uva Albariño es perfecta. Ahora la están plantando en Cataluña, Valencia, California, Oregon... Pero es algo anecdótico, porque el Albariño está en Galicia. ¿Qué papel han jugado los enólogos jóvenes? -Importantísimo. Hay muchos enólogos y enólogas haciendo vinos como es debido. Sin ellos el vino en Galicia no hubiese sido lo mismo. Los empresarios tenían claro la figura clave del enólogo y apostaron por ellos, incluso las bodegas pequeñas y un tanto reticentes a que alguien se metiera en la elaboración de su producto. Pero comprendieron que una bodega necesita un enólogo y un encargado de fincas. -Porque la viña es la clave de un buen vino... -Y también la uva desde que llega a la bodega. ¿Y el marketing, qué papel ha jugado? Cunqueiro, sin pretenderlo, fue el primero que le hizo un marketing gratuito al Albariño. -Se ha hecho poco a poco y todos han ayudado: bodegas, Consejo... Nos hemos presentado ante el mundo con bastante humildad. Pero hemos de reconocer que el marketing de Cunqueiro, de Castroviejo y sus amigos fue espectacular. Hicieron del Albariño un nombre y una leyenda. Fueron unos genios del marketing. ¿Qué diferencia los blancos de Rías Baixas de otros? -Los nuestros son naturales y fáciles de entender y de beber. La mayoría son vinos del año, sin crianza (aunque ahora se empieza a hacer) tienen redondez en boca y son vinos que envejecen fenomenal. Son frescos y con cuerpo. ¿Es el Albariño el vino por excelencia de la D. O. Rías Baixas? Galicia está plantando viñedo en espalderas (arriba) Abajo, llegada de la uva a la bodega ABC -Sin duda. Ocupa el 96 por ciento de la superficie inscrita. ¿A que temperatura se sirve? -Antes se servía demasiado caliente. Creo que los 7 grados son perfectos, porque cuando llega a la mesa se calienta un poco. ¿La Albariño es la mejor uva del mundo? -Es una de las grandes. No creo que sea mejor que la Chardonnay Blanc, pero tiene más matices- ¿Cómo es esta cosecha? -Abundantísima. Más grande que las del 2004 y la del 2005. Y un poco diferente, pues, al haber sido un año más seco, las uvas tienen menor acidez. -Cada vez es más tardía la vendimia, ¿ha influido en la mejora de los caldos? -Forma parte de la profesionalidad. Antes se asustaban de que llegasen las lluvias. Ahora sencillamente se para. ¿Los albariños son duraderos o hay que beberlos del año? -Nosotros no bebemos nunca el vino del año, porque es un vino blanco con una gran capacidad de envejecimiento. Si las botellas se conservan bien, duran dos, tres o más años. Y ahora que estamos haciendo catas verticales (2002,2003, 2005 y 2005) muchas veces los vi- nos que más gustan son los más viejos. Aquí, en la zona, estamos bebiendo ahora los vinos del 2004 que los consideramos más maduros, con mejor textura. ¿Cómo viaja un Albariño? -Fenomenal porque son vinos elaborados con tecnología punta. ¿Es el mejor embajador español de los vinos blancos? -Queremos serlo. De hecho estamos en todos los eventos del ICEX y en todas las ferias. Y lo mejor, recogiendo muchos premios. ¿Hay Albariños de autor? -Sí, los hay en las bodegas muy pequeñas porque aquí algunas hacen tan poca cantidad que parecen vinos de garaje Hablamos de 4.000 a 20.000 litros. ¿Hay rivalidad con el Ribeiro? -Nosotros somos la D. O. más grande de Galicia, pero ellos son más antiguos. ¿Envejecen algo en barrica? -Se está empezando a hacer, pero poco. Se utilizan barricas de dos y tres años para que cojan otros aromas. Lo que sí estamos elaborando son vinos con una crianza en acero de tres años. Y el resultado es espectacular. Son vinos diferentes que acompañan a platos distintos como carnes.