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6 Opinión SÁBADO 23 9 2006 ABC AD LIBITUM DESDE MI BUHARDILLA EL MAL ESTILO DE MONTILLA EN EL NOMBRE DEL PADRE E NRIQUE Múgica, el Defensor del Pueblo, ha presentado ante el Tribunal Constitucional un recurso de inconstitucionalidad contra el nuevo Estatuto de Autonomía, que, en los hechos, hace de Cataluña algo más que una región con autogobierno y de España, algo menos que una Nación y un Estado. El tiempo y el Tribunal nos dirán cuáles son la dosis de la razón y el excipiente de responsabilidad que asisten al veterano protagonista, siempre instalado en supuestos democráticos, de la vida española. Ocurre que aquí son muchos los que tienen prisa y no resultan capaces de esperar civilizadamente las sentencias de los tribunales, y algunos, coM. MARTÍN mo el siempre inquietanFERRAND te José Montilla, han puesto pies en pared ante la iniciativa del Defensor. En un alarde de bajos instintos ha llegado a decir, atreviéndose al juicio de intenciones, que lo que ha hecho Múgica, elegido por consenso en tiempos aznaritas, está agradeciendo el cargo a los populares. Fuera cual fuese la razón, o la sinrazón, de Múgica no resulta de recibo que alguien, casualmente conmilitón del partido en el que Múgica es veterano militante, ponga en solfa la honradez del personaje y, para debilitarla más todavía, añada que actuó condicionado por el asesinato de su hermano, dolorosa circunstancia que poco tiene que ver con el Estatuto y su constitucionalidad. Para Montilla, gran fabricante de embrollos, Múgica es, más que Defensor del Pueblo, defensor de las ideas más conservadoras, las ideas del PP ¡Qué obsesión! Con tal de tener razón, algo de lo que no se conoce bien su esencia, el aspirante a la Generalitat es incapaz de guardar las más elementales formas de cortesía- -no creo que las almacene en el fondo de su espíritu- -y proferir insultos graves contra quien, con razón o sin ella, es un hombre honesto y un ejemplo de servicio limpio y abnegado a los asuntos públicos. Si, como bien nos enseña Álvaro de Laiglesia en su testamento literario, En el cielo no hay almejas Montilla está condenado, si es que le aceptan, al infierno. Su alma es demasiado pequeña, una almeja, para incluirle en la legión de los justos. Pensar y decir que Múgica no tiene otra intención que la del servicio al PP es villano. Denota una miseria moral que el propio PSOE, si continúa teniendo alguna influencia en su franquicia catalana, el PSC, debiera amonestar y condenar por razones de estilo. Bien está, y conveniente resulta, el juicio sobre los hechos que nos ofrecen los hombres públicos; pero atreverse al juicio de sus intenciones, algo que se esconde en los recovecos de su propia conciencia, denota unas carencias éticas equivalentes a las políticas que ya le habíamos detectado en sus días de ministro de Industria, cuando, por ejemplo, metió la mano en la OPA de Gas Natural sobre Endesa y la pata en la de E. ON sobre la misma multinacional española. S Porque en nombre del hombre muy bien pueden I no estuviera tan cansada. Si no estuviera tan los hombres alzar con sus verdades cárceles de igdefinitivamente cansada de leer, bajo las lenorancia, pero en nombre de un Dios nadie tiene tras más góticas- -en ese florilegio de los liderecho a callar una boca o a empuñar una espada. bros donde más de un millón de escaramuzas caben En su nombre sagrado no se cortan las manos, no en un atónito bostezo- toda la muerte, toda la insose sacan los ojos, no se jura venganza. No se ofrelencia de las hogueras redentoras (con sus juicios cen a Marte los despojos de un niño. No se inmolan sumarios) toda esa presunción alambicada de radoncellas bajo el cóndor que pasa. No se clazas elegidas, de limpiezas de sangre, de nomva en dos palos la hermosura de un cristo. bres inventados para invocar a gritos, como No se queman herejes en lo azul de la plaza. si no cupiera en el silencio, la mirada de Dios, Ni se quita a los sabios el honor y la vida por sentaría una flor en una silla, apagaría el decir que la Tierra, pese a todo, giraba. viento huracanado, pediría prestado un mar Nadie puede, en su nombre, colocar una de oídos, y sólo cantaría. El cielo en el que bomba ni en la esquina de un túnel ni en la creo se uniría a mis cánticos. pluma de un ala, ni tapar lo espantoso de Si no estuviera ya tan convencida de lo inLAURA cualquier sufrimiento, ni ignorar la sirena útil de algunos argumentos, lo absurdo de CAMPMANY de la pobre ambulancia, ni quemar una igleentender a los malvados, pedirle compasión sia, ni matar a una monja con un golpe de oreja o a los verdugos o alumbrar las alcobas de los muerun martillo de rabia, ni salir a la calle a decir que te tos. Si pudiera siquiera preguntarle a un profeta alegras de que al fin se derrumben esas torres tan qué guarda de nosotros el desastre futuro. Si yo altas. Por placer, por humor, por rencor, lo que sea: pudiera entrar en los sermones de los atardeceres nuestra sed de absoluto, nuestra mínima talla sieminfinitos y hacer, de cada frase, una alfombra de pre han dado por fruto una mezcla imposible de encuentros. Si pudiera decir con más doctrina, no ideales sublimes y pasiones muy bajas. Pero al medesde mi balcón, sino hacia el mundo, que ser hijo nos tengamos el respeto del hijo: en el nombre del de Dios es un milagro demasiado perfecto para no Padre no se azota a la hermana, no se esquilma a los ser de todos. Que amar, que es la cordura del valienpueblos, no se entrenan suicidas, no se violan conte, y herir, que es la locura del cobarde, son los ciencias, no se redactan fatwas no se compran únicos pasos que al destino le importan, y uno carsilencios con dólares podridos, ni se manchan los ga con ellos para siempre a la espalda. Si no fuera viernes con insultos a un Papa. imposible que me oyeran los sordos, pondría una En el nombre del Padre se socorre al hermano, se oración quizás menos vacía en medio de este infaperdona la ofensa, se corrigen las faltas, se le encienme pasadizo del miedo. de una vela o una barra de incienso al sagrado misteY diría, señores radicales del orbe, fabricantes rio que nos late en el alma, y se dejan los odios en la de polvo, salvadores de nada, que Dios está en cualcámara oscura donde Dios ya no es cierto, ni las guequiera de los muchos caminos que desde cualquier rras son santas, y se lucha tan sólo por un tiempo parte conducen a su casa. Que si somos distintos, más dulce en que paz y justicia, libertad y esperanza también nos hizo iguales, a su múltiple imagen y a signifiquen lo mismo en La Meca y en Roma, y nos su fiel semejanza, y dudo que esperase de nosotros suenen a todos a divinas palabras. la ofrenda de sufrir, o doler, o estallar por su causa. -Llama a Rubalcaba; necesitamos que este revés que Bruselas nos ha dado al Gobierno quede como que Europa a quien considera es a la oposición.