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ABC VIERNES 22 9 2006 99 Gente ALVARADO, MUY OCHENTERO El alicantino Antonio Alvarado ha decidido volver a los ochenta y, en concreto, al vestido con ballenas a la vista que hizo para Alaska en los años de la movida La chica del biquini de oro Volvían hijos pródigos como Miriam Ocáriz o Spastor y estaban Locking Shocking, pero las que destacaron fueron las modelos de Sardá TEXTO: ROSA BELMONTE FOTOS: ÁNGEL DE ANTONIO La modelo impactó con biquini dorado de Swarovski y peluca de cristal stimulante jornada de ayer comenzó con la bilbaína Miriam Ocáriz, que volvía a Cibeles. Aunque, felizmente, sigue con los personalísimos estampados dibujados por ella misma, en esta interesante colección también opta por el blanco rotundo en vestidos donde brilla la estructura, el corte, el patronaje y el estudio del cuerpo. En las formas juega con los drapeados o la línea A con bajo recogido, y en las telas, con los trampantojos (lazos y cinturones pintados o peinetas que parecen coronas) o con el tejido de ropa interior de niña para vestidos negros. Pero si el blanco era rotundo, el rosa era de escándalo. Más allá del rosa chicle de los bazoka, los dunkin o los bang- bang pero a distancia del fucsia. Un tono a fuerza de pruebas. Sedas teñidas para un vestido donde se combinaban refuerzos recios y zonas delicadas. Y el mismo color para un alucinógeno traje de chaqueta con camisa de chorreras. El rosa perfecto. Con los Spastor (Sergio Pastor e Ismael Alcaina) otros hijos pródigos, llegó el escándalo. Aunque ya es difícil épater les bourgeois enfadar a los fotógrafos es sencillo, sobre todo si la escenografía del desfile les impide hacer bien las fotos. A ver, una cortina negra dividía la pasarela en dos, y los maniquíes pasaban primero por la derecha y volvían por la izquierda, deteniéndose en la mitad y mirando al público, donde no están los fotógrafos. Vamos, que se paraban delante de mí, con lo que pude contemplar de cerca muchos hombres sudorosos vestidos de negro. Pero no de negro tipo Ortega Cano sino como si los dos o tres más gamberros Lae de la televisiva Queer as Folk estuvieran de duelo. De duelo, pero con malla y tejido de red. Y eso mezclado con unos pantalones cortos que tenían un tono más infantil y colegial que sexy. Pero el ruido no impide ver una colección (la primera que en Pasarela Cibeles es exclusivamente masculina) con algún detalle exquisito, con mucho trabajo de modistería, con cintas de pasamanería española en las chaquetas. O una americana con efecto chantilly, tela de Malhia Kent (que trabaja para Chanel, Dior o Yves Saint Laurent) A la tercera va la mejor. Los Locking Shocking, Ana González y Óscar Benito, se superan. A sus desfiles no viene famoseo (si acaso Lluvia Rojo, la Pili de Cuéntame pero sí mucho moderneo. Y los compañeros de ADÑ, la asociación alternativa (así, Antonio Alvarado o Carlos Díez Díez) Todos encantados con The Locked Garden (el jardín cerrado) una colección de altura en tres actos: la creación, el paraíso y el purgatorio. Beis, blancos y dorados con apuntes en negro sobre linos, popelines y sedas engomadas para la primera. Además de antifaces con los agujeros cubiertos por gasas (pero veían, que se los probaron antes) Más colorista la segunda, con flores, rayas (como las de Torretta, curiosamente) y alguna levita azul en jacquard de llevarse puesta. Para el purgatorio, el negro con toques en rojo. Y las brujas de Macbeth, que tomaron la pasarela, pero no para predecir destino alguno sino para unirse a la fiesta de los Loc (Pasa a la página siguiente)