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24 VIERNES 22 9 2006 ABC Internacional Lula y el rabino Henri Soubel, a la izquierda, comen pan durante el encuentro con los miembros de la comunidad judía, que tuvo lugar ayer en el Palacio Presidencial AP El relevo del jefe de campaña de Lula pone en grave riesgo su reelección en Brasil El escándalo de la compra de un informe da munición a la tibia campaña de su rival en los sondeos trata de nuevo de mostrar la imagen de que no está involucrado en los abusos de su gobierno y dice que su papel es despedir a los acusados VERÓNICA GOYZUETA. CORRESPONSAL SAO PAULO. Implicarse con bandidos no funciona en ningún lugar del mundo aseguró ayer el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, sobre el nuevo escándalo que cerca a su gobierno y que ya provocó la caída de seis hombres de su círculo; incluido el jefe de su campaña y presidente del Partido de los Trabajadores (PT) Ricardo Berzoini. En una entrevista exclusiva a la Red Globo de Televisión, Lula atribuyó el episodio, que consideró grave e inmoral al nerviosismo del fin de campaña. Esas cosas sólo pueden ocurrir porque las personas están insanas afirmó el presidente con un semblante tranquilo. Lula da Silva afirmó que su papel es despedir a los acusados, a pesar de considerar que Berzoini no era b El presidente responsable de la compra del informe contra la oposición. El material comprometería a José Serra, favorito al gobierno de Sao Paulo. Berzoini es la sexta persona que cae en menos de tres días, en una lista que incluye a miembros del servicio de inteligencia del partido y a Freud Godoy, asesor y amigo de Lula. Estas personas le habrían entregado a Pereira 621.000 euros que pagarían por el informe y una entrevista en la revista Istoé. El sustituto El lugar de Berzoini lo ocupa ahora Marco Aurelio García, secretario de asuntos internacionales de Lula y responsable por su programa de gobierno. Antes de dejar el cargo, Berzoini oyó de Lula que el servicio de inteligencia del partido era de burros Berzoini admitió que sabía de los contactos de miembros del PT con otra revista, Época, y su caída debilita aún más al llamado Campo Mayoritario el grupo de Lula dentro del PT, que prácticamente cayó del gobierno, y le abre espacio al sector más a la izquierda. El escándalo también le dio muni- ción a los opositores, encabezados por Geraldo Alckmin, segundo en los sondeos a la Presidencia, que protagonizaba una campaña tibia. Conocido como insípido y poco carismático, Alckmin se agarró a estas noticias para soltar sus últimos petardos contra Lula, favorito a vencer en primera vuelta el próximo 1 de octubre. Alckmin subió el tono de los ataques y comparó a Lula con un ladrón de coches. Cuando un ladrón de autos es descubierto dice: Pucha, no necesitaba eso ¿Pero por qué robó? Robó porque pensaba que no lo iban a agarrar aseguró ayer. El candidato socialdemócrata tocó en un punto clave. Desde que surgieron las primeras denuncias, los brasileños se preguntan: ¿qué es lo que llevaría a un presidente que tiene su reelec- El presidente atribuyó el último episodio, que consideró inmoral al nerviosismo del fin de campaña ción prácticamente ganada a meterse en un escándalo de corrupción a menos de quince días de la elección? Lula era franco favorito para ganar en primera vuelta, impulsando la campaña del PT en los estados. ¿Por qué no forzar un poco las cosas en Sao Paulo, favoreciendo a (Aloizio) Mercadante (candidato oficialista en Sao Paulo) y acorralando a Serra, potencial adversario del PT en 2010? cuestionó la analista política de Folha de São Paulo, Eliane Catanhede. A mí no me interesaba (cambiar el rumbo de la elección) respondió Lula en su entrevista de ayer. Justo un candidato que está cerca de ganar una elección, con un adversario que no presenta ningún riesgo ¿Cuál puede ser el interés de mis coordinadores (de campaña) para hacer eso? completó Lula. El presidente señaló que todo lo que ocurre en su gobierno está siendo investigado. No escondemos la basura debajo de la alfombra se disculpó, tratando de mostrar nuevamente la imagen de que no está involucrado en ninguno de los escándalos que aparecieron en su gobierno desde 2003.