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ABC VIERNES 22 9 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR MANUEL PENELLA RECORDANDO A DIONISIO RIDRUEJO No por casualidad, quienes hoy le tiran a matar con más saña son los descreídos de izquierdas, los incapaces de hacer nada positivo con sus ideales de ayer O admiro a Dionisio Ridruejo (1912- 1975) por su condición de hombre completo en el sentido renacentista del término. Ni siquiera le faltaba la famosa sprezzatura celebrada por Castiglione: lo hacía todo- -poetizar, pintar, enfrentarse al sistema- -con cierto descuido o naturalidad, sin ninguna afectación. Pero lo que más admiro de él fue cómo se sobrepuso, en el sentido rilkeano del término, a la quiebra de su idealismo juvenil. Porque, en su caso, la experiencia no pudo ser más devastadora. Me fascina que, en lugar de hundirse- -de acuerdo con la regla general- -en el piélago de los descreídos, en lugar de ir a engrosar el rebaño de los conformistas, en lugar de buscar consuelo en un cinismo pedante, tomase sus viejos ideales caídos, los purgase de sus errores, los depurase, los perfeccionase... y se volviese a jugar el tipo por ellos. No por casualidad, quienes hoy le tiran a matar con más saña son los descreídos de izquierdas, los incapaces de hacer nada positivo con sus ideales de ayer. El hombre que yo tenía delante era un humanista, era un liberal (de la estirpe de Humboldt y no de la de Hayek) con el que se podía hablar de todo con provecho y sin escándalo, fuese de la píldora o del divorcio, y era, además, insuperable por la izquierda, dado que su fin último era- -al modo socialdemócrata- -la socialización de la riqueza. Había dejado de ser un falangista, había dejado de creer que una minoría mesiánica podría hacerle, taumatúrgicamente, algún bien a este país, fiaba sus esperanzas en el lento trabajo de una democracia no pervertida. ¡Gran proeza la suya! Y no deberíamos dejar que nuestros usos intelectuales, propensos al maniqueísmo, nos la ensombrezcan. El profesor Santos Juliá sostiene que, a principios de los años cincuenta, tanto Ridruejo como sus amigos del grupo de Burgos (Pedro Laín Entralgo, Antonio Tovar, etcétera) se sumaron al giro aperturista de Ruiz Giménez con la intención última de hacerse con el poder y de imponer a los españoles el mismo modelo fascista que habían compartido en 1938. Para validar esta teoría es indispensable- -y así se hace- -desacreditar los recuerdos del propio Ridruejo. Al creer al profesor, Ridruejo se transformó de golpe al liberalismo, en 1956, al fracasar ese empeño extemporáneo y al verse influido por las pláticas carcelarias de unos comunistas veinteañeros. Yo mantengo que Ridruejo viró hacia el liberalismo en Italia, entre 1948 y 1951. Él me lo contó y me lo confirmaron varios testigos. Italia le hizo mucho mal me dijo, todavía dolorido, el falangista archipuro Narciso Perales. Fue allí donde se vio zarandeado por toda clase de elementos de juicio negativos e irrefutables sobre el fascismo y el nacionalsocialismo, quedando para él suprimida de raíz la esperanza de que el falangismo pudiera ser algo distinto. Allí, bajo la influencia de Benedetto Croce, el pa- Y ÁNGEL CÓRDOBA pa del liberalismo se produjo el viraje definitivo. Allí dio comienzo su transformación en un demócrata, estimulada por el ejemplo italiano y por las novedades que le ofrecía el modelo norteamericano. Pero, claro es, lo primero era traducir lo nuevo a lo viejo, y allí estaba el recuerdo del último José Antonio Primo de Rivera, empeñado en servir de pacífico mediador entre las dos Españas. Tengo entendido que Ridruejo, al regresar de Italia en 1951, se movió a la luz de este José Antonio de Alicante, ya desprovisto de aspiraciones totalitarias. Ahora bien, la adscripción al liberalismo no bastaba para modificar el juicio de Ridruejo sobre la necesidad del golpe de Estado de 1936. En este punto toda delicadeza es poca y supongo que no hace falta que yo recuerde los términos del drama, ni las debilidades y ambigüedades del liberalismo en las situaciones extremas, ni el caso de los liberales que, a la hora de la verdad, sintiéndose amenazados por Stalin, se pusieron instintivamente de parte de Franco. Ridruejo se había puesto de su parte como falangista y ahora, ya como liberal, le faltaba lo más difícil: poner en cuestión las justificaciones de su propio bando para sublevarse, así como justipreciar la responsabilidad de éste en el fracaso de la República. Esta difícil tarea era imprescindible para convertir a este nuevo liberal en un demócrata impaciente. Ayudado por los libros y por varios amigos republicanos, Ridruejo ahondó en sus reflexiones y empezó a escribir, ya en 1954, lo que sería Escrito en España, desprendiéndose de su antigua interpretación de la guerra y de los tópicos del bando vencedor (los mismos que inducen a ciertos críticos a creer que seguía siendo tan fascista como en 1938) Vale la pena releer La monarquía futura un artículo que Ridruejo escribió en abril de 1953 para Revista En este texto que no pasó la censura y que ha sobrevivido en forma de prueba de imprenta, Ridruejo rechaza la monarquía tradicional, de género absolutista, y recuerda que el liberalismo, sin ser una panacea, cuenta con méritos históricos positivos e irrenunciables Sobre esta base reclama una monarquía previsible y para todos ¿Se imagina el profesor Santos Juliá al falangista de 1938 apostando por una solución monárquica de corte liberal? En noviembre de 1954 Ridruejo estuvo a punto de perder su puesto de director de Radio Intercontinental por emitir sin la preceptiva autorización el anuncio de la candidatura monárquica independiente para unas elecciones municipales (ya lo perdería en 1956) Figuraban en ella Luca de Tena, Fanjul, Satrústegui y Calvo Sotelo, todos de significación liberal... enemigos suyos en los viejos tiempos. ¿Lo pasaremos por alto? Me parece obligado destacar la remota prefiguración de nuestro actual régimen de libertades- -a la que se mantuvo fiel hasta el final- -y también su ánimo dialogante, muy digno de evocación en los tiempos que corren. Escritor REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO AISLADOS Y POCO CREÍBLES La gestión diplomática de la crisis de la inmigración surafricana está aislando a España en Europa y ahondando las divisiones de la UE, que pierde credibilidad. EnBerlín, la Deutsche Welle afirma que España espera de Europa más ayuda para combatir la inmigración ilegal Y agrega: Pero algunos políticos alemanes y europeos no consideran necesaria tal ayuda El telediario de la ARD alemana lo dice de manera diáfana: Madrid y Berlín se enfrentan ante el problema de la inmigración Por su parte, Handelsblatt insiste en que el costo económico de la lucha contra la inmigración clandestina enfrenta con acritud a España y Alemania, primer contribuyente neto de la Unión, nada dispuesta a pagar nuevas facturas. En Viena, Der Standard plantea el problema desde otro ángulo: La economía española necesita mano de obra extranjera Por su parte, el ministro finlandés del Interior, Kari Rajmäki, saca la primera consecuencia política continental de tales enfrentamientos estatales: Los ciudadanos están perdiendo su confianza en la UE, que pierde mucha credibilidad Desde la otra orilla del Mediterráneo, Aujourd hui Le Maroc adopta un tono alarmista muy interesado: Crece la inquietud ante las avalanchas sin precedentes de clandestinos argelinos En Buenos Aires, donde reside una importante e influyente comunidad de origen vasco español, Clarín titula: Violenta ofensiva de los cachorros de ETA Clarín describe en un tono bastante negro la evolución de un proceso negociador que considera sometido a la imprevisible presión callejera de inquietantes cachorros Hay muchas otras cosas que apasionan de España, pero son poco o nada políticas. La edición europea de Newsweek publica un largo y entusiasta reportaje sobre Madrid, que presenta como una de las alternativas más atractivas del ocio en Europa. En Londres, el Telegraph publica un comentario muy fino e irónico afirmando que, finalmente, losexpatriados británicos conseguirán inmensas ganancias instalándose en el Mediterráneo español: la dieta local les permitirá vivir más y mejor. Frankfurter Allgemeine Zeitung comenta con fervor la ruta del vino de Navarra. Por su parte, Wall Street Journal abre sus páginas de Culturacon una exposición, en Filadelfia, consagrada a la importancia del arte colonial españolen las Américas. A juicio del WSJ se trata de la exposición más atractiva de la costa este americana hoy.