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ABC JUEVES 21 9 2006 Madrid 41 Una treintena de mujeres, la mayoría de etnia gitana, viven desde hace años en los bajos comerciales de un bloque de pisos del Instituto de la Vivienda (Ivima) en Alcalá de Henares. Los locales se han vendido progresivamente y a ellas les ha llegado la orden de desalojo Obligadas a abandonar los locales que okupan con sus hijos TEXTO Y FOTO: ESTHER B. SOTO Utilizan los colegios para obtener datos personales de los menores b Ocurre, según CECU- Madrid, en el 30 por ciento de los centros escolares de la Comunidad, especialmente de la capital y de la zona sur de la región M. I. SERRANO MADRID. En el 30 por ciento de los colegios de la Comunidad de Madrid muchas empresas asaltan literalmente a los escolares para conseguir de ellos una serie de datos personales y familiares. Esta situación se produce con mayor frecuencia en la capital y en la zona sur de la región, según las cifras facilitadas ayer por la Confederación de Consumidores y Usuarios, CECUMadrid, tras un estudio realizado a lo largo de un año. Dicha organización viene detectando una creciente presión sobre menores de edad y jóvenes para conseguir sus datos personales y familiares. Este interés que, muchas veces, tiene una finalidad comercial, se ha materializado en los últimos tiempos en denuncias dice CECU- Madrid. Se han editado unos diez mil folletos, para su distribución en 98 centros escolares, en los que se alerta sobre esta particular recogida de datos. Se recomienda a los chiquillos que no entreguen ningún dato sin enseñárselo previamente a sus padres. ALCALÁ DE HENARES. Mónica tiene 25 años, es madre soltera de cuatro niñas y en 1996 se instaló en un local comercial de la calle de Juan de Vergara que ha ido remodelando para hacerlo lo más confortable posible y un hogar para mis hijas Purificación, viuda y con dos hijos a su cargo, tiene 30 años y vive también en otro de los locales del, posiblemente, barrio más humilde de la ciudad complutense, el polígono Puerta de Madrid. Carlota ocupó otro de los locales hace cinco años y ha criado junto a su marido, ahora enfermo, a sus seis hijos. En los próximos días cree que le llegará la carta de desalojo, como ya ha llegado a otros vecinos. Si me tiran de aquí- -dice- -no se dónde voy a ir. ¡A ver que hacemos! No nos dicen que paguemos alquiler o que nos van a dar piso... No nos pueden dejar en la calle opina ante esta situación. Un alquiler bajito Susana tiene un niño y está esperando el segundo. Es de las pocas que vive con su marido. Nos dedicamos a la venta ambulante de calcetines y plantas Con los ingresos mensuales de ambos podríamos vivir pagando un alquiler bajito, apurándonos, pero podríamos dice. Además, esta joven de 20 años, asegura que no tiene madre ni suegra, por tanto no tengo sitio para irme si nos echan de aquí El caso de estas cuatro mujeres es sólo un ejemplo que refleja la situación que están viviendo unas treinta familias, en su mayoría monoparentales, de etnia gitana y con hijos a su cargo. Los locales que han ido ocupando ilegalmente están en los bajos de unos pisos construidos por el Instituto de la Vivienda de la Comunidad de Madrid (Ivima) Poco a poco los han ido acondicionando, pintando, colocando pequeñas cocinas, cuartos de baño y habitaciones. Los inviernos son muy duros por- Mónica, Carlota, Puri y Susana junto a uno de los locales que habitan Poco a poco los han pintado, han colocado pequeñas cocinas, cuartos de baño y hasta han hecho habitaciones que hay humedades y, a veces, las sábanas de mis niñas, cuando se van a acostar, están mojadas pero la situación ha ido a mejor estos años, con mucho esfuerzo y mucho trabajo invertido en esta casita que tengo ahora dice Mónica. Ahora, estos locales se han vendido a empresas para que monten sus negocios. De ahí que a estas mujeres y sus familias las inviten a marcharse. Aún así, las afectadas no entienden que después de tanto tiempo nos lleguen ahora con una carta del Ivima en la que nos obligan a irnos, nos desalojan, nos dejan en la calle con nuestros hijos se queja Susana. En la mañana de ayer decidieron presentarse en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares para comentar su situación al alcalde, Bartolomé González. Yo le voté en las pasadas elecciones, porque nos prometió que iba a hacer que no nos echaran- -recuerda Puri- pero, por lo que vemos, nos ha mentido Los cebos La recogida de datos, dice la organización de consumidores, se realiza a las puertas de los colegios, nunca dentro. Utilizando como cebo la participación en concursos, sorteo de regalos, formar parte de actividades musicales o figurar en obras de teatro, se les pide a los menores y a los jóvenes que incluyan sus datos personales en folletos o propaganda realizada al efecto Estas actividades, según CECUMadrid, pueden resultar peligrosas, infringen la normativa sobre protección de datos personales, que es aplicable a todos los ciudadanos y muy especialmente a los menores de edad y los jóvenes Por separado En su visita al Consistorio alcalaíno no consiguieron su objetivo, ya que el primer edil no se encontraba allí. Según aseguran, nos han dicho que vayamos mañana por hoy a las 11 de la mañana y que nos recibirá Bartolo (como llaman popularmente al alcalde) para escuchar lo que tengamos que decirle Tienen que llevar por escrito la situación particular porque se valorará cada caso de forma independiente.