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36 Madrid DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA REGIÓN JUEVES 21 9 2006 ABC Aguirre pregunta a los dirigentes del PSOE por qué eligen para vivir municipios del PP Simancas acusa a la presidenta de dirigir un batallón de combate y no un Gobierno b La presidenta de la Comunidad recurrió a dos informaciones de ABC para hablar del pelotazo del PSOE en Campamento y Chamartín y del urbanismo en el sur MARIANO CALLEJA MADRID. En la Asamblea saltaron chispas ayer, todas las que no se vieron el día anterior más alguna más, cuando se produjo el esperado cuerpo a cuerpo entre Esperanza Aguirre y Rafael Simancas, que no se ahorraron ningún piropo en el último debate sobre el estado de la región antes de las elecciones municipales y autonómicas de mayo. El portavoz socialista le tenía muchas ganas a este debate, y cuando subió a la tribuna no dejó títere con cabeza en el Gobierno de Aguirre, con una atención muy especial a su tema preferido de los últimos años: el urbanismo depredador del PP, como dice él. El cáncer que hay que atajar antes de que sea demasiado tarde es el desmadre urbanístico que se vive en esta Comunidad aseguró Simancas, quien se mostró preocupado por la interminable sucesión de escándalos urbanísticos en la región Y añadió: El urbanismo especulativo y enfermo que ustedes promueven deteriora la calidad de vida de los ciudadanos, colapsando los servicios públicos, maltratando el medio ambiente, multiplicando los tiempos de desplazamiento... Aguirre se había estudiado bien su respuesta y sacó a relucir lo que ha ocurrido en Marbella con la candidata socialista; en Aldea del Fresno; en Seseña y también en los municipios del sur de Madrid, donde los ayuntamientos gobernados por el PSOE han aprobado planes para construir 313.000 viviendas, es decir 23 seseñas juntas, como adelantó ABC. Eso para ustedes es urbanismo muy social apuntó con sorna Aguirre, quien recurrió a otra información publicada en este periódico y recordó que también debe de ser social el pelotazo que Bono y Zapatero querían dar en la Operación Campamento, o los 1.200 millones de euros de plusvalía que espera obtener la ministra de Fomento en Chamartín La presidenta autonómica reprochó a su contrincante las insidias, insultos y descalificaciones que ha utilizado contra el PP, como en el caso de Majadahonda, donde la Justicia archivó las denuncias del PSOE y sólo ha quedado una imputada: la número dos de Simancas, Ruth Porta, por injurias y calumnias contra los populares. ¿Vivir en Parla o en Pozuelo? Aguirre no se quedó ahí y lanzó una pregunta al aire que dejó pegado al asiento a más de uno: Si ese urbanismo depredador provoca el deterioro de la calidad de vida, ¿por qué los dirigentes del PSOE viven en municipios del PP? Y repasó algunos casos: Usted- -Simancas- -vive en un chalé en Arroyomolinos, gobernado por el PP, y tenía otro chalé en Boadilla, también con gobierno del PP; Ruth Porta, sentada a su lado, vive desde hace muchos años en Pozuelo, y Zapatero, Caldera y José Blanco eligieron Las Rozas para vivir ¿Por qué no eligen el urbanismo social y humanizado de Parla, Getafe o Leganés? insistió. Simancas no se vino abajo y volvió a hablar del urbanismo depredador del PP, que crea dificultades en la calidad de vida de los madrileños. El portavoz socialista aportó un titular: Su gobierno nació a la sombra del ladrillo y va a morir también a la sombra del ladrillo y retó a la presidenta a que cuando tenga que elegir entre la decencia y el poder, haga como él y elija la decencia. Le acepto el reto aseguró Esperanza Aguirre contesta a Simancas, que escucha desde su escaño después Aguirre, quien añadió: Nunca he tenido que decir que soy decente; todo el mundo sabe que lo soy El debate se puso al rojo vivo en otro momento, cuando Simancas acusó a la presidenta de fomentar la discordia entre los madrileños y de hacer mucho daño a la imagen de Madrid. Ha convertido las instituciones de esta Comunidad en trincheras de combate contra el Gobierno de España, contra otras comunidades autónomas y contra sus adversarios políticos. Incluso de combate dentro de su propio partido y concluyó: Lo suyo no es un gobierno, es un batallón de combate Aguirre pasó al ataque sin contemplaciones y le espetó a Simancas: Los madrileños se merecen que haga un alto en el camino y escriba un tratado sobre las tensiones, conjuras, navajeos, apaños, trapicheos, maniobras y engaños en el seno de un partido, el suyo y añadió más: La máxima virtud suya es haber sobrevivido a esa jaula de grillos que es el Partido Socialista de Madrid Le propuso incluso un título para el tratado: Cómo ser dirigente El portavoz socialista critica que la presidenta fomente la discordia y ésta repasa la división interna del PSOE DEMASIADO FANGO JUAN M. GASTACA tú, más. Esta bravata propia del abrupto desenlace de una pelea infantil resume con cierta dosis de patetismo la absurda dialéctica tan bronca como estéril que Simancas y Aguirre sostuvieron ayer, durante demasiado tiempo, en la Asamblea de Madrid. Es harto imposible que tal catálogo de imputaciones hirientes, denuncias envenenadas, pataleos insufribles y gritos histéricos atraigan siquiera mínima- Y mente al ciudadano medio hacia este enfangado mundo de la política. Era previsible que Simancas calentara el ambiente y que Aguirre le esperara con la cera que tenía intacta desde el primer día. Menos comprensible, desde luego, resultó comprobar cómo el candidato socialista desaprovechaba la sugerente ocasión mediática para exhibirse como el presidente del cambio. A estas alturas del campeonato, alguien debe explicar a Simancas, de una vez por todas y con nítida voluntad solidaria, que su agotadora por manida e irrelevante denuncia sobre la teoría conspirativa del urbanismo hace aguas. Sobre todo porque corre el fundado riesgo de que al- gún día aparezcan análisis como el realizado esta semana por ABC y te dejen con el ladrillo en la mano. No sería extraño que el líder socialista hiciera oídos sordos al consejo, pero entonces su contumancia en el error le impediría otra vez, como ya ocurrió ayer, trasladar al votante la sensación de que dispone realmente de un programa de alternativa para destronar al PP y no tan sólo de un ansia irrefrenable de vengarse de quien un día le quitó de la mano la ilusión de su vida. En combates como el de ayer, donde el barro ensucia por igual a quien lo pisa, los veredictos nulos son siempre derrotas para el aspirante. Y era el último antes de verse las caras en las urnas.