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ABC MIÉRCOLES 20 9 2006 71 Toros FERIA DE LOGROÑO Ferrera prende la chispa de la pasión con un bravo alcurrucén Plaza de toros de La Ribera. Martes, 19 de septiembre de 2006. Tercera corrida. Lleno de no hay billetes Dos toros para rejones de Murube, sosos, y cuatro de Alcurrucén, bien presentados y de juego desigual, aunque con tendencia a la mansedumbre; destacó el bravo 5 de gran transmisión. Pablo Hermoso de Mendoza, dos pinchazos (silencio) En el cuarto, pinchazo, rejón y descabello (saludos) Antonio Ferrera, de grana y oro. Estocada corta caída (silencio) En el quinto, dos pinchazos, estocada y descabello. Aviso (vuelta) Antonio Barrera, de nazareno y oro. Estocada desprendida y descabello (silencio) En el sexto, dos pinchazos y descabello. Aviso (silencio) LOS TRES GOLPES DE AUTORIDAD DE PONCE ZABALA DE LA SERNA ROSARIO PÉREZ LOGROÑO. Una riada de gente caminaba a ritmo de procesión por la calle que conduce a la moderna plaza de La Ribera. Aquel hormiguero humano sólo mentaba un nombre: Pablo. Y fue el caballero de Navarra quien puso a reventar los tendidos, que se deleitaron en el cuarto con una actuación cargada de espectacularidad- -las múltiples cabriolas causaron sensación- -y de buen toreo a dos pistas y con la cola del caballo. Hermoso de Mendoza clavó con precisión banderillas al quiebro, colmó el ambiente de frenesí con las rosas y arriesgó en un par a dos manos con las cortas. Tanto apuró que Chenel y Sármata resultaron heridos. Todos se volcaron con él, pero el rejón de muerte lo traicionó. Tampoco anduvo fino en la hora final con el soso primero, con el que intentó agradar. Antonio Ferrera, con una hoja de servicios repleta de duras y sangrientas batallas, se había ganado la sustitución del herido Matías Tejela tras su apoteósico éxito en Albacete. El extremeño llegaba con la intención de sumar un nuevo triunfo en su currículum, pero lo perdió por la espada. El posible doble premio se esfumó frente al extraordinario quinto, un aliado idóneo para conectar con el público por su bravura. Muslero se llamaba, un toro de Alcurrucén hijo de Muslera vaca tentada en el campo por el llorado Juanito Bienvenida y bautizada por el inolvidable Vicente Zabala. Bravo alcurrucén y bravo Ferrera, que supo camelarse a los espectadores con su chispeante toreo y con su puesta en escena, sus arrebatos y sus sonrisas desde el tercio de banderillas, donde se arrodilló, saltó y jugó hasta prender la chispa de la pasión. Y vaya si la encendió. Dos pases del péndulo en el mismísimo platillo y la plaza bullía. Ofreció distancia a Muslero y le presentó la muleta, a la que acudió presto, aunque en el último tramo a veces no humilló del todo. Se sentía un héroe Ferrera. Todo lo que hacía transmitía con tan repetidor material. Vibrante faena: series por ambos pitones, toreo en redondo, afarolado, pectorales ceñidos, dos pases de desprecio y un derechazo con casi quinientos kilos de carne encastada ro- Antonio Ferrera perdió las orejas con la espada zándole la barriga. Las palmas ardían. El personal tenía ya los pañuelos en las manos, dispuesto a tornar la plaza blanca como el alabastro. Pero el acero lo traicionó. Se volcó con agallas hasta el punto de salir trompicado, pero pinchó dos veces en hueso. A la tercera fue la vencida, o casi, porque necesitó del refrendo del verduguillo. Dio una aclamada vuelta al ruedo. Quizá hubiese tocado pelo con su primero de no tardar tanto en doblar el EFE animal, que terminó desarrollando mejor juego en la muleta del esperado, pues en los principios manseó. Antonio Ferrera provocó el entusiasmo con sus atléticos rehiletes. Perdiendo pasos entre muletazo y muletazo, combinó pasajes notables con otros electrizantes y toscos. Antonio Barrera, con el lote menos propicio, buscó el lucimiento con ahínco y protagonizó buenas escenas, como unos doblones de excelente aire. El Juli y Morante de la Puebla, ausentes de la Feria de Jaén, la última de la temporada ABC JAÉN. Taurotoro, la empresa que regenta González de Caldas, ha presentado los carteles de la Feria de San Lucas de Jaén, la última de la temporada, en la que destacan las ausencias de Julián López El Juli y Morante de la Puebla, así como las presencias de Enrique Ponce, El Cid y Alejandro Talavante. El ciclo se celebrará entre los días 12 y 18 de octubre, y los carteles son los siguientes: Jueves 12 de octubre. Corrida de rejones. Toros de Arucci para Fermín Bohórquez, Joao Moura hijo y Leonardo Hernández. Viernes 13. Corrida Moderna de Salvador Távora. Sábado 14. Toros de Hermanos Sampedro para Jesulín de Ubrique, El Cordobés y Matías Tejela. Domingo 15. Toros de José Luis Marca para Rivera Ordóñez, El Fandi y Alejandro Talavante. Lunes 16. Erales de Villamarta para Francisco Reina, Eduardo Jurado y Francisco. Robles. Martes 17. Novillos de Apolinar Soriano para Antonio Nazaré, Curro Jiménez y El Moronta. Miércoles 18. Toros de José Luis Pereda para Enrique Ponce, El Cid y Salvador Cortés. Por otra parte, Matías Tejela reaparecerá mañana en la Feria de Pozoblanco, tras la cornada que sufrió el pasado día 13 en Salamanca. Luis Francisco Esplá quiere estar a punto para el cierre de la temporada en Barcelona el 24 de septiembre, junto a Morante y Talavante, tras las fractura de costillas que le mantiene apartado de los ruedos. nrique Ponce ha sentado cátedra en las tres catedrales del toreo de España en este 2006: Sevilla, Madrid y Bilbao. Tres golpes de autoridad que valen por toda una temporada; tres golpes de mano para recordarla. Otros triunfos, idos o vividos, se olvidan antes que los adquiridos sobre el eje mayúsculo que forma esta triada de plazas decisiva en la Historia de la Tauromaquia. Su decimoséptima temporada como matador de toros, ahora que ha pasado el quinario de Logroño, su último compromiso fuerte, toda vez ausente de Zaragoza en el Pilar, merece un capítulo aparte y reverencial. De Ponce es el trono de Sevilla (ABC, 21 de abril de 2006) Faena de perfección. Faena de Puerta del Príncipe. Porque era de rabo. Tarde histórica para el Sabio de Chiva. Tarde de rendición total de la Maestranza al maestro Faena incontestable de poder, indiscutible de planteamiento, intachable de temple. Limpia, fecunda de dominio, preñada de valor. De la bragueta de Ponce se ha hablado poco. Entiéndase taurinamente Difícil será que nadie supere lo escrito sobre el albero maestrante. Y nadie lo superó. Pero falló la espada, que ha sido la cruz del año, como en San Isidro, un mes más tarde exactamente. O casi. Ponce libra una sabia y aguerrida batalla con un violento manso (ABC, 20 de mayo de 2006) Emerge como ave de las tempestades. Un ave de sabiduría que nunca pierde una batalla cuando se enconan los ejércitos contrarios, y el manso sexto era un ejercito de bayoneta calada. La lidia fue total, con todo el peso sobre sus espaldas. Y Bilbao, donde un presidente hostil se atravesó en su camino, esta vez que no había sido el acero, y castró la recompensa, aunque no pudo frenar la catarata de premios que la ciudad más poncista del mundo, con permiso de México y Valencia, le ha entregado luego. ABC: Y Ponce, torerísimo en las dobladas preliminares, profundísimo en las epilogales, fácil en el núcleo, suelto, vendiendo bien el pescao con el cartucho de uno en uno al natural, en circulares y pases de pecho enormes. Y la estocada por arriba... Rotas las barreras, incluso las lógicas de una primerísima figura del toreo con todo conquistado, Ponce sigue haciendo historia con tres golpes de mano. Tres golpes de autoridad. E