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10 MIÉRCOLES 20 9 2006 ABC Nacional Rodríguez Ibarra, a la salida de la sede del PSOE de Extremadura tras anunciar su renuncia a presentarse a las próximas elecciones autonómicas BRÍGIDO Ibarra sigue los pasos de Bono y Maragall: no será candidato en 2007 y deja la política El infarto que sufrió en noviembre y la progresiva jubilación de su generación, claves en su decisión autonómico más antiguo se mantendrá al frente del PSOE extremeño sólo hasta después de los comicios, en los que le sustituirá su consejero de Sanidad G. LÓPEZ ALBA MADRID. Esta vez sí. Tras amagar en varias ocasiones durante las dos últimas legislaturas, Juan Carlos Rodríguez Ibarra confirmó ayer que no se presentará a la reelección como presidente de la Junta de Extremadura en las elecciones de mayo de 2007. Ibarra, el presidente autonómico más antiguo y el último de los genuinos barones del PSOE junto con el andaluz Manuel Chaves, conservará el cargo de secretario general del PSOE extremeño, pero sólo hasta después de los comicios autonómicos, lo que apunta a una progresiva y completa retirada- -durante el último año apenas ha acudido a las reuniones de la ejecutiva federal- La decisión de Ibarra, largamente meditada, fue una sorpresa sólo a medias: sorpresa porque desde Ferraz se b El presidente había mantenido hasta las vísperas que no contemplamos otra hipótesis que la de que repita como candidato máxime después de que sus interlocutores hubieran sacado antes del verano la impresión de que estaba con fuerzas renovadas pero sólo a medias porque, desde que en noviembre del año pasado sufrió un infarto durante una tensa reunión sobre el nuevo Estatuto de Cataluña celebrada por los dirigentes territoriales del partido, su retirada tenía más visos de producirse que en ninguna de las ocasiones anteriores y tras las vacaciones había ido sembrando algunas pistas. Aun así, ni siquiera los dirigentes que le son más cercanos tuvieron hasta el fin de semana la certeza de que se iba. Comida el lunes con Zapatero El sábado, aprovechando la cena de notables que se celebró con ocasión de la Conferencia Política, acordó hablar con José Luis Rodríguez Zapatero, que le invitó a comer el lunes en el Palacio de la Moncloa. Allí le comunicó formalmente su decisión irrevocable y le explicó sus argumentos. Ayer, antes de hacer el anuncio público, informó al presidente del partido, Manuel Chaves, y al secretario de Organización, José Blanco, aunque ya estaban al tanto. La firmeza de su resolución, y el peso de sus argumentos, hizo que los tímidos intentos por hacerle cambiar de opinión resultaran vanos como confesó Blanco, aunque en esta ocasión todos supieron que, a diferencia de lo ocurrido en las ocasiones precedentes, no era un criterio reversible con dosis redobladas de cariño político Después de los servicios que has prestado a España, a Extremadura y al partido, tienes derecho a hacer lo que decidas le dijo Zapatero, quien le expresó también su deseo de que su decisión no implique un adiós definitivo a la política. Así las cosas, el acuerdo fundamental entre Ibarra y Zapatero fue dar una rápida solución a la crisis, que se quiere zanjar en las próximas 48 horas, con la propuesta- -hoy- -a la ejecutiva regional de un nuevo candidato y su ratificación mañana por el comité regional. El señalado es Guillermo Fernández Vara, consejero de Sanidad desde 1996, un profesional del sector sanitario, con presencia en las estructuras del partido aunque sin el marchamo del aparato amigo personal de Ibarra y de 47 años. Un miembro- -por tanto- -de la generación que accedió al control del PSOE con Zapatero y, como éste, según quienes le conocen, con un perfil dialogante y afable La generación de González se jubila Ibarra sigue así los pasos de la práctica totalidad de los principales exponentes de la vieja guardia del PSOE, los dirigentes de la generación política de Felipe González, como José Bono, Francisco Vázquez o Pasqual Maragall. De hecho, fuentes próximas admitieron a ABC que, junto al impacto del infarto que sufrió y el cansancio acumulado durante 23 años como presidente autonómico, en su ánimo ha influido también ver cómo se iban yendo todos los de su generación Ibarra ha asegurado que si se va ahora es porque tiene la seguridad de que no peligra la mayoría socialista en Extremadura, pero en la dirección del PSOE no se oculta que hubieran prefe-