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ABC MIÉRCOLES 20 9 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA UN ESTADO CON CUATRO MONOS N una Europa de mercaderes donde existe un Estado- casino (Mónaco) y un Estado- banco (Liechtenstein; en Suiza hay más cosas) no tiene nada de extraño que acabe naciendo un Estado- lavadora para blanquear el dinero de los especuladores, de los mafiosos, de los defraudadores fiscales, de los ciberapostadores y de otros selectos espíritus de esta época. Eso es lo que va camino de ser Gibraltar, cuyos 30.000 habitantes mal contados- -cuatro monos, con perdón, más los simios propiamente dichos- -ostentan el curioso récord de productividad que supone un registro de más de 70.000 empresas, la mayoría de las cuales apenas sí consisten en un fichero informáIGNACIO tico. Tan exigua personaCAMACHO lidad corporativa no impide que muchas de estas firmas sean propietarias de lujosos bienes en la Costa del Sol y otros territorios particularmente significados por su febril actividad inmobiliaria y financiera; es como el milagro de los panes y los peces, pero en versión pirata y con tufillo a operación Malaya. Lo que ya resulta más insólito es que esa centrifugadora con visado de autodeterminación surja con el beneplácito de un país soberano al que le fue en su día expropiado un trozo de suelo para convertirlo en una colonia desde la que hoy por hoy le birlan importantes ingresos fiscales y le burlan las leyes con artificios fiduciarios. Y que el Gobierno de esa nación celebre como un logro histórico el acuerdo por el que va a acabar cediendo sus derechos de soberanía, reconocidos por la ONU. Al admitir a Gibraltar en una negociación a tres bandas, junto con Gran Bretaña, España ha dado un salto cualitativo por el que en la práctica renuncia a cualquier expectativa, siquiera utópica, de recuperación de la Roca, y le abre a ésta la puerta que conduce a una independencia simulada bajo el disfraz de Estado libre asociado con el que se quería vestir Ibarretxe. Claro que si al presidente Zapatero el concepto de nación española le parecía un asunto discutido y discutible es fácil imaginarse que Gibraltar ni siquiera se le antoje una materia digna de discusión. Si a los vascos les reconoce el derecho a decidir y a los catalanes la bilateralidad de tú a tú con el Estado, no verá ninguna razón para negarle ambas cosas a los llanitos, ante el alivio de unos británicos que se limitan a pasarle a España la patata caliente y de una Unión Europea que se resigna a mantener en su seno un territorio al margen de sus leyes financieras. Al fin y al cabo, los trapos sucios y el dinero negro siempre se han lavado en el patio trasero. Eso sí, a cambio de abrir el horizonte de su independencia práctica, las autoridades del Peñón pagarán unas cuantas pensiones atrasadas y acogerán una sede del Instituto Cervantes. Barato precio, como el de aquellos indios que vendieron la isla de Manhattan por 24 dólares. Con este saldo de autodeterminaciones de tapadillo no sería descartable que el Cervantes tenga planes de futuro para Bilbao o Barcelona. E EL PAPA Y LAS PAPAS ALIÑÁS RA cuando España no estaba tan crispada. Cuando la izquierda no apretaba a la derecha hacia fuera del mapa, haciéndole la gata parida, para sepultarla en el Valle de los Caídos. Cuando la derecha, a su vez, no tenía que empujar a la izquierda hacia Paracuellos a base de esquelas mortuorias. Era la España de la transición y de la UCD, cuando más aire puro de libertad hemos respirado. Cuando libremente podías decir lo que pensabas ante amigos comunistas o socialistas. En la televisión no se habían inventado aún los platós tomateros y las deshonras previo pago de su importe. Y en uno de ellos, donde se trataban temas de la vida cotidiana, estaba Marujita Díaz con su desparpajo de gracia. Había en la tertulia dos progres de guardia. No recuerdo bien si ellos o el moderador, el caso fue que sacaron a relucir la doctrina pontificia sobre el aborto. PuANTONIO sieron como no quieran dueñas al BURGOS Santo Padre; bueno, a Wojtila, como ya era norma llamarle según el Libro de Estilo de la Progresía, que ha devenido en los dictatoriales y totalitarios 27 Puntos de la Falange de lo Políticamente Correcto. Decían que si el aborto era un asunto privado en el que el Papa no debía meterse; que si la defensa de la vida que hacía el Papa esto; que si Wojtila lo otro. Y en esto, Marujita Díaz, muy seria, muy resuelta, cortó el discurso abortista y sentenció: -Miren ustedes: el Papa ha dicho contra el aborto lo que tenía que decir, porque para eso es Papa. Ahora, que hablando de Papa... ¡de papas aliñás me comía yo ahora mismito un lebrillo así de grande! Y Marujita Díaz, a base de papas aliñás, acabó con el cuadro de los abortistas. Entonces. Ahora es más que probable que a Marujita Díaz le hubieran metido la cabeza dentro del lebrillo de pa- E pas aliñás, ¡por facha! ¿Cómo podemos medir lo que hemos perdido en libertades? Es que no solamente el Papa no tiene libertad para decir lo que tenga por conveniente, que para eso es Papa; nosotros tampoco tenemos libertad para dar el discurso de las papas aliñás de Marujita en defensa de sus libertades. Estamos peor que cuando la dictadura. En la dictadura, cuando ibas a decir algo, mirabas a ambos lados por si había un policía de la Social. Si lo había, debías callarte si no querías acabar en Carabanchel. Pero si no lo había, podías decir lo que pensaras con total libertad. Ahora no. Ahora tenemos que ir por la vida logómetro en mano, para medir nuestras palabras según ante quiénes estemos. Tienes que mirar muy bien quién hay delante, cómo piensa, cómo vota, si vive de la mangoleta del poder, si dependes de él, antes de que puedas expresar tu pensamiento en libertad. Sí, miedo: ésa es la palabra, miedo. Miedo a que por expresar tus ideas libremente te llamen carca y reaccionario. Miedo al uso de las palabras. Si osas llamar negro al africano con la piel de ese color, eres un racista. Si dudas sobre las legalizadas bodas entre soldados de Aviación, un homófobo. Y así sucesivamente, están consiguiendo que todos nos radicalicemos. Hace veinte años, no hubiéramos tenido que salir en defensa del Papa. Ahora, con la del Papa, defendemos nuestra propia libertad. Mientras logran la manipulación máxima de llamar extrema derecha a la simple y llana defensa de la libertad. Lo que ha dicho el Santo Padre contra el uso de la violencia en la propaganda de las religiones tiene que rechinar ante la mentalidad dominante y dominadora. En esta España amedrentada ante lo políticamente correcto, entregada al Islam, a la inmigración ilegal, a los terroristas de la ETA y a lo que haga falta. Marujita Díaz tenía con la UCD libertad para defender al Papa desde las papas aliñás. Nosotros, ahora, ni eso. Si defiendes al Papa con las papas aliñas te dicen que además de carca, frívolo.