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96 Deportes CAMPEONATO DEL MUNDO DE MOTOCICLISMO GRAN PREMIO DE AUSTRALIA LUNES 18 9 2006 ABC ÁLVARO BAUTISTA Campeón del mundo de motociclismo en 125 c. c. En 2001 iba a dejarlo, no podía sablear más a mis padres El éxito del sacrificio al borde de dos retiradas. Entre 1993 y 1996 consiguió tres títulos de Madrid de minibikes. Su familia apostó por él. En 2004 se convirtió en una promesa del Mundial. El año pasado, en el infierno del Honda Seedorf, pensó que no valía. Hoy es el mejor TEXTO: TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Tiene clase a raudales. Adelanta como los grandes y sabe ir al límite sin caerse. Eso es don de moto. Bautista (Talavera de la Reina, 21- 11- 84) ha comenzado una carrera estelar. -Acaba de convertirse en el noveno español que gana un título. ¿Pensó alguna vez que lo sería? ¡Qué va! No. Quién me iba a decir, después del sufrimiento del año pasado, que al siguiente me proclamaría campeón del mundo. Mi peor resultado esta temporada ha sido un cuarto puesto. Hace un año, mi mejor posición fue esa, una cuarta posición. Ha sido un campeonato perfecto. -Líder desde el primer gran premio, luego fue conservador, pero después arrolló. -Estoy muy contento porque he conseguido el triunfo en más de la mitad de los grandes premios y la única vez que no he estado en los cajones, en Francia, iba primero y sufrí un problema en la moto que me relegó a esa cuarta plaza. Sí, al comienzo de la temporada, cuando ya era líder del Mundial, no es que fuera conservador, pero hablé con Aspar y decidimos que luchara por las victorias si lo tenía claro y que me conformara con sumar puntos si era arriesgado. Posteriormente aposté por afrontar el año carrera a carrera, sin pensar en el título, y salí con el objetivo de ganar cada gran premio. He corrido sin hacer cálculos de si me faltaba un punto. En la pista nunca he hecho cuentas. ¿La agresividad de sus rivales le hizo cambiar? Por ejemplo, aquella guerra con su compañero Pasini. -En aquella ocasión Pasini entró a saco contra mí para ganar... Yo seguí compitiendo con tranquilidad, porque la ventaja era amplia y la presión la tenían mis rivales. Si la moto no estaba a punto, contaba con margen. Eran los demás los que debían pensar en no fallar y en derrotarme. -Parece mentira lo que un equipo puede hacer con un piloto. En 2005 estuvo a punto de retirarse tras el sufrimiento con el Honda Seedorf. -He vivido un cambio radical. Han sido fundamentales el cambio de moto y de apoyo por parte del equipo, una ayuda que no tuve el año pasado. Porque yo soy el mismo de antes. No se puede decir que hace un año era malo y ahora soy bueno. La dedicación de la fábrica Aprilia y del team Aspar han sido claves para obtener este éxito. -Dice que el Seedorf Honda, en 2005, no le ofreció datos del funcionamiento de esa moto en cada circuito. No se comprende. -Sólo presentaba los datos del rendimiento de Honda a Luthi (campeón en 2005) no sé por qué, y no poseíamos referencias. Estaba claro que no nos consideraron la primera estructura de la escudería y lo moto que recibimos tampoco era lo que muchos pensaban. Todo lo contrario que ahora, con el equipo Aprilia de Aspar. La fábrica está involucrada con sus pilotos y tanto Jorge como la marca nos han entregado todas las cifras técnicas del desarrollo de Aprilia en todos los trazados. Los resultados están ahí. Porque, como digo, soy el mismo del año pasado. ¿El Honda Seedorf continúa sin pagarle su contrato de 2005? -Sí. Me debe el setenta por ciento de la ficha. Mis abogados siguen con ello. -La pasada temporada, en plena DE CONSERVADOR A AGRESIVO Aspar y yo decidimos al principio que, si era arriesgado vencer en una carrera, sumara puntos; después preferí salir a ganar siempre DEL DESASTRE DE 2005 AL TÍTULO Soy el mismo, no se puede decir que antes era malo y hoy soy bueno; llegué a pensar que no valía, pero en el Honda Seedorf, que no me ha pagado, no recibí la ayuda que me han dado Aspar y Aprilia UNA LLAMADA EVITÓ SU RETIRADA Hace cinco años, en el Jarama, pensé que ya no seguiría; entonces recibí la llamada del equipo BQR y me ofreció una moto decente y mecánicos, que yo debía pagar... Acepté, era la gran ocasión. Y aquí estoy crisis, llegó a pensar que no valía, se le pasó por la cabeza la retirada, y ahora es el número uno. ¿También influyó que usted se adapta mejor a la Aprilia que a la Honda? -Sí. He pilotado con Aprilia desde el año 2002, en el Campeonato de España, e incluso tuve esta moto en el Mundial 2004, en el equipo Seedorf, y terminé séptimo. No sé por qué cambiaron de máquina. Son muy diferentes. La Aprilia es mejor para mí, porque se pilota con la rueda delantera y yo cargo el cuerpo adelante. Es más fácil alcanzar la puesta a punto y en las curvas es más estable, aunque te avisa menos cuando vas al límite. La Honda se dirige con la rueda trasera, es más dura, menos estable, pero sí te advierte en las curvas de que ruedas al límite. -Y ahora, con el cuerpo echado hacia adelante, es campeón. Entra en la lista de Nieto, Tormo, Crivillé, Alzamora, Herreros... ¿Lo soñó? -No. Por eso me siento como en una nube. No te lo crees hasta que lo consigues de verdad. De hecho, hasta que no me vea en esa lista, con Nieto y tantos otros campeones, no me lo creeré. He tenido los pies en el suelo en cada gran premio y he corrido sin sentirme campeón hasta que lo he logrado. ¿Quién fue su ídolo? -De pequeño me gustaba mucho Mick Doohan, por su perseverancia. Lo pasó mal con sus lesiones, se levantó, insistió en luchar por ser campeón del mundo de 500 y lo fue durante cinco años. Pensaba mucho sobre la moto. Pero cuando yo comencé a ser profesional tuve claro que quería ser como yo, crearme a mí mismo como piloto. -Este es el fruto a tantos años corriendo, con motos Fever por esos circuitos de Dios. ¿Cómo empezó en este deporte tan costoso? -Por hobby Me gustaba y me apuntaba a las pruebas de minimotos. Después, cuando tenía doce años, fui a los circuitos y competí con las cincuentillas (50 c. c. Y de pronto pasé a tomarlo en serio. Corría las carreras que se celebraban junto al Campeonato de España (CEV) pero que no eran el CEV. Todo lo pagabas tú. La familia... ¿De qué se acuerda ahora? -Recuerdo la Copa Movistar, con Puig, y el año 2001, cuando estuve a punto de dejarlo. Después de tantos esfuerzos, con mi familia detrás, me presenté en el Jarama y me dije que si no quedaba bien clasificado no continuaba, porque no podía sablear más a mis padres. ¿Y qué sucedió? -Fui quinto en los entrenamientos, pero no pude finalizar la carrera. Ya pensaba que no seguiría en el motociclismo y entonces recibí una llamada telefónica del equipo BQR Queroseno. Me ofrecieron una moto decente y la ayuda mecánica. Yo (la familia) debía pagar por ello. Acepté. Era la gran ocasión. Después, en 2002, llegó el patrocinio del Atlético. Subcampeón de España. Luego, el Mundial. Y aquí estoy. -Talavera de la Reina no durmió ayer. Su peña celebró con sus padres este éxito. Está claro a quién se lo dedica. -Primero, a mi familia, que lo ha dado todo para que yo llegue hasta aquí. Después, a la afición española. No olvido a Puig, que al principio contó conmigo en la Copa Movistar. Y se lo dedico a Jorge Martínez Aspar, que quería ficharme desde hace tres años y apostó por mí ahora, después de que en 2005 nadie quisiera saber nada de mí. -Pasa a 250. ¿El fin es MotoGP? -Sí, mi anhelo es la categoría reina, pero no tengo prisa. Hay que dar los pasos necesarios y primero debo hacerlo bien en 250. Es la mejor manera de progresar para alcanzar el gran sueño.