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ABC LUNES 18 9 2006 39 Madrid Mueren dos hombres en un triple choque al volver de una despedida de soltero Un estallido de movimientos ciudadanos exige a los políticos soluciones para sus barrios Las nuevas fórmulas que utilizan para sus protestas captan el interés de medios y gobernantes b El Gobierno municipal pone en valor el avance que supone el reglamento de participación; en la Federación de Vecinos lo consideran insuficiente SARA MEDIALDEA MADRID. En los últimos meses, miles de vecinos se han agrupado en colectivos, plataformas, asociaciones y otras modalidades con un único objeto: reivindicar mejoras concretas en sus barrios y exigir soluciones a la clase política. Es una ebullición del movimiento vecinal, un renacer reivindicativo fruto de un caldo de protestas cocidas a fuego lento y que surgen a veces de forma espontánea y otras dirigidas por intereses políticos concretos. En ambos casos, han conseguido dos metas: ganarse el interés mediático y, como consecuencia de ello, la atención de los dirigentes políticos. Las barricadas han surgido en zonas muy diferentes de la ciudad, con un denominador común: el descontento de los ciudadanos, parece que cansados de que su única participación en la vida local sea cada cuatro años introduciendo un sobre en la urna. Los motivos de las quejas son variados: porque les instalaban parquímetros en barrios donde se consideraba que no eran necesarios; porque la plaza donde juegan sus hijos está plagada de toxicómanos y prostitutas; porque un plan urbanístico de recuperación de la muralla ponía en peligro el futuro de sus viviendas; porque una nueva instalación se construía provocando graves daños en los edificios que habitaban... los casos son múltiples. Las protestas antiparquímetros son un ejemplo de los nuevos movimientos vecinales emergentes FRANCISCO SECO Hay colectivos condicionados por grupos políticos que sólo buscan entorpecer el día a día dice el PP FRAVM: Aquí no estamos ni para poner ni para quitar alcaldes, sino para abrir puertas y poder participar Con el pie cambiado Este estallido de reivindicación popular ha pillado con el pie cambiado a casi todo el mundo: gobernantes, oposición, asociaciones vecinales clásicas... De la capacidad de reacción de cada cual ha dependido que hayan intentado, o no, arrimar ese ascua a su sardina, y que lo hayan conseguido. Hay casos en que estas nuevas formas de organización vecinal surgen espontáneamente por una situación de malestar o un problema puntual ante el que los residentes dicen ¡basta! En otros casos, son una derivación de una asociación vecinal clásica que utiliza la nueva vía por ser más operativa. Y en ocasiones, hay detrás intereses partidistas para reventar una medida o crear incomodidad. Aunque también se dan combinaciones de estos elementos: una sincera inquietud ciudadana que estalla sola y en momentos posteriores intenta reconducirse desde algunos sectores. En la Federación regional de asociaciones de vecinos de Madrid (FRAVM) se concentran centenares de entidades de toda la región. Algunos de los nuevos fenómenos ciudadanos están vinculados a la FRAVM; otros, sin embargo, funcionan al margen de ella. El asunto les ocupa y les preocupa, (Pasa a la página siguiente)