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12 Nacional LUNES 18 9 2006 ABC El eurodiputado popular español lleva un año recabando firmas en favor de la cadena Cope, un empeño que ha encontrado poco eco en Bruselas, donde nadie entra en conflictos internos La exaltación inútil del eurodiputado Luis Herrero TEXTO: ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL BRUSELAS. Una de las cosas que menos gustan en el Parlamento Europeo es que los diputados se queden enganchados en asuntos de política interior de sus respectivos países y empiecen a olvidar el verdadero objetivo de la Cámara comunitaria. Un caso evidente es el del socialista español Carlos Carnero, que ha llevado a Bruselas su muy particular guerra contra el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz- Gallardón, y otro también paradigmático es el del popular Luis Herrero, que a pesar de militar en el mismo partido que el alcalde tampoco aprecia mucho a Gallardón. El diputado popular y antiguo locutor estrella de la cadena Cope lleva casi un año trasegando firmas de apoyo a su antigua empresa y tratando de que el caso del pernicioso Consejo Audiovisual de la Generalitat de Cataluña sea investigado en el Parlamento Europeo. La vehemencia de sus posiciones empieza a ser incómoda para muchos miembros del Partido Popular Europeo de otras nacionalidades y también entre cierto sector de los españoles. Los apoyos se pactan unos con otros, los votos en asuntos espinosos se pagan luego con ayudas en otras votaciones y a nadie le interesa gastar municiones en temas internos que a los diputados de otros países les cuesta mucho comprender. Normalmente, la Comisión de Peticiones sirve para dar cabida a cuestiones que no caben estrictamente en ninguna de las comisiones permanentes y que no aconsejan tampoco la creación de una específica. Pero los reglamentos se hicieron pensando en que se traerían cuestiones europeas o transnacionales, que el Parlamento Europeo no se convertiría en una especie de Cámara de segunda instancia de los parlamentos nacionales. mara europea el debate político nacional de un estado miembro, y más aún si en ello está mezclada la antigua empresa en la que trabajaba el parlamentario interesado. Nadie se imaginaría a Jean Marie Cavada, también antiguo periodista, que trabajó en la televisión francesa y ocupó diversos cargos de responsabilidad en los principales medios audiovisuales de su país (actualmente preside el prestigioso Comité de Libertades Civiles, Justicia e Interior) dedicado a traer a la eurocámara sus querellas personales. En lo que llevamos de legislatura, la actividad parlamentaria de Herrero se ha basado en esta iniciativa, con escasísimas intervenciones en el resto de asuntos. Ha estado ausente de los grandes debates europeos, aunque a finales del pasado periodo de sesiones se interesó por la financiación de una versión árabe de Euronews. Se apuntó a la Comisión de Investigación que promueve Carnero y que vino a Madrid a comprobar si las obras de la M- 30 cumplían la normativa medioambiental europea, pero cuando hubo que defender la posición de la Comunidad y el Ayuntamiento, le dejó la papeleta al voluntarioso Carlos Iturgáiz. El eurodiputado Luis Herrero en Estrasburgo DAVID ARRANZ Su vehemencia es incómoda incluso para miembros españoles del Partido Popular Europeo Los reglamentos se hicieron pensando en que a la Cámara se llevarían cuestiones europeas Mediocre resultado A Carlos Carnero le habían salido las cosas relativamente bien en su cruzada contra la reforma de la M- 30, pero ahora que se ha ido a Exteriores su mentora, Trinidad Jiménez, ya no sa- be de qué le servirá, según quien sea el nuevo candidato socialista a la alcaldía. En el caso de Herrero, a pesar de las casi seiscientas mil firmas recolectadas en apoyo de la Cope, el resultado de sus gestiones ha sido más bien mediocre. Apoyándose en la tozudez del polaco Marcin Libicki, un ferviente euroescéptico que dirige la comisión de peticiones, lo único que ha podido llegar a demostrar es que el presidente del Parlamento, el socialista español Josep Borrell, ha sido un dirigente poco imparcial, como se ha visto cuando ha intentado boicotear la iniciativa de Herrero. Pero eso muchos ya lo sabían. ¿Que sacude a Rajoy? Algo habrá hecho para merecerlo ABC MADRID. El eurodiputado Luis Herrero es el único cargo público popular que desde que llegó Mariano Rajoy a la presidencia del PP ha criticado a líderes y dirigentes del partido, incluido el propio Rajoy. Pero, sin duda alguna, el blanco de los mayores vituperios ha sido el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz- Gallardón. Significativos, constantes y llamativos son los ataques dirigidos contra él, especialmente cuando se encuentra a menos de un año de la cita electoral Firmas de varios países Por ello se ha comentado entre los especialistas europeos que no bastaba con abrumar a los eurodiputados con una cantidad estratosférica de firmas para promover un asunto, sino que lo más importante es que fueran de ciudadanos de varios países y no solamente de uno. También se puede considerar apropiado según los usos tradicionales que el Parlamento Europeo escuche las peticiones de una región pequeña si en su país de origen no existen estructuras políticas intermedias a las que pueda acudir, pero lo que de verdad lamentan los eurodiputados más veteranos es que se traiga a la Cá- en la que optará a la reelección. La última crítica de Herrero a compañeros del PP se produjo el pasado 23 de agosto en las páginas de El Mundo Entre alabanzas al locutor Federico Jiménez por sus comentarios, el eurodiputado hizo referencia a las críticas lanzadas por éste contra el presidente del PP: ¿Que sacude Jiménez demasiado a Mariano Rajoy? Algo habrá hecho Rajoy para merecerlo De este modo, Herrero justifica los continuos ataques al presidente de su propio partido. Ataques que incluyen la descalificación personal, con el mote que el locutor utiliza para referirse a Rajoy maricomplejines Entre las críticas vertidas sobre Gallardón en esa misma tribuna, Herrero señaló lo que a su juicio es la táctica del alcalde de Madrid: publicitar el enfrentamiento con Jiménez, en vez de resolverlo, para así ganarse al electorado moderado. Considera Herrero que la actuación de Gallardón, consistente en mar- car las distancias con Jiménez, no es causa suficiente para mudar el uniforme de derechista rabioso por el de demócrata de centro Forma de actuar que el eurodiputado popular califica de solemne estupidez En fuentes del Partido Popular, donde cunde el malestar por la imagen de división interna que genera Luis Herrero, se recuerda que su inclusión en las listas europeas fue una hipoteca heredada del anterior presidente del partido, José María Aznar.