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60 Cultura DOMINGO 17 9 2006 ABC Oriana Fallaci será enterrada hoy junto a su familia y la estela de Panagulis b La periodista y escritora le pidió La ex cantante de Mecano ofreció el viernes en el Madrid Arena un concierto dentro de su gira La fuerza del destino durante el que interpretó algunos de los éxitos más sonados del trío de oro del pop español revisados para la ocasión al obispo Rino Fisichella que le acompañara durante el trance final aunque no intentara convertirla porque era una atea cristiana JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. Florencia respetó ayer el deseo de intimidad de Oriana Fallaci, que recibirá hoy sepultura junto a la tumba de sus padres y la estela que ella misma dedicó al gran amor de su vida, el poeta griego Alekos Panagulis, muerto en extrañas circunstancias en 1976. La ceremonia en el cementerio protestante de Florencia será estrictamente privada. La periodista escribió sobre la estela: En memoria de Alessandro Panagulis con amor colocó Oriana mientras que en la tumba de su padre Edoardo, jefe local de la resistencia durante la ocupación alemana, se lee: Luchó intrépidamente por la libertad y la justicia y nos enseñó a luchar Es el recuerdo de los años en que la joven Oriana escondía armas y distribuía mensajes entre los miembros de la resistencia. La heroína de Italia, que se declaraba atea cristiana porque no era creyente pero amaba el cristianismo, mantenía una gran amistad con el obispo Rino Fisichella, ha quien formuló hace unas semanas, en Nueva York, una petición muy especial. Según el obispo auxiliar de Roma, la periodista le dijo: quiero que sostengas mi mano hasta el último momento, cuando tenga que pasar a la otra parte. Pero continúa como has hecho hasta ahora: no intentes convertirme. Quiero morir como he vivido, como atea cristiana En las paginas del Corriere della Sera Fisichella confirma que la acompañó la noche del miércoles respetando sus deseos: por eso no le di la extremaunción ni le hablé de conversión. Pero estoy seguro de que percibía la presencia de lo Sagrado, de que deseaba la fe Nostalgia prematura TEXTO: ERIK FAU FOTO: EFE MADRID. La gallina ochentera de los huevos de oro anda ya medio desplumada, pero no parece importarle ni a sus polluelos ni a sus seguidores, que abarrotaron el Madrid Arena en la noche del pasado viernes. Cientos de nostálgicos que crecieron o maduraron escuchando al trío de oro del pop español, nuevos adeptos e incluso niños recién iniciados por sus padres corearon con entusiasmo una veintena de canciones que, más que volver, nunca terminaron de irse. Y para los que se quedaron con ganas de más, ahí está Nacho Cano en la Gran Vía, repartiendo el postre en forma de musical. ¿Quién les iba a decir a los Mecano que su ¡Ay, qué pesado, qué pesado! Siempre pensando en el pasado se volvería en su contra de esta manera? Pero no importa, porque allí estuvo el público para salvar el expediente, entonando con fuerza el No me canso En cualquier caso, no les faltaban razones, porque en el escenario brilló una Ana Torroja enfundada en destellos minifalderos que derrochó profesionalidad, afinación y perfecta coordinación de movimientos. Quedó demostrado que la experiencia es un grado y que los años no siempre juegan en contra de las estrellas del pop. Tras la actuación de los teloneros Mota, dúo formado por Álvaro de Azcárate y Manuel Martos, hijo de Raphael, Torroja dio comienzo, con Hoy no me puedo levantar a un repaso por los éxitos más sonados de su desaparecida formación, en el que se colaron algunos temas de su carrera en solitario, como Duele el amor La concatenación de temazos no dio respiro a un público devoto, que sólo acusó un momento de decepción: la sorpresa que les prometió la cantante no fue la que estaban esperando. Todo lo que apareció de los hermanos Cano en el concierto fue la mención de eterno agradecimiento que les dedicó Ana- -el viernes Ana Torroja, durante el concierto del viernes en Madrid por la noche, en público, pero cada noche, en silencio -por haber creado todas esas canciones que aún se muestran incombustibles. La sorpresa en cuestión fue la colaboración del bailaor Rafael Amargo, que acompañó en dos ocasiones a la cantante: descamisado en Hijo de la luna y de rojo integral en Una rosa Aunque los asistentes parecieron apreciar más los arreglos más fieles a las canciones originales, se escucharon algunas versiones interesantes, como la lectura en clave big band de Maquillaje No faltaron algunas de las grandes baladas que cruzaron nuestras fronteras, como aquel Mujer contra mujer que en su revisión se acercaba un poco al jazz, gracias a sutiles modificaciones armónicas, pero fueron los temas más animados los que hicieron temblar las gradas. El mítico En tu fiesta me colé y una versión de inspiración caribeña de Barco a Venus que puso el broche a la velada, consiguieron crear el ambiente de fiesta que la cantante buscaba con esta gira, bautizada con el nombre de La fuerza del destino