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26 DOMINGO 17 9 2006 ABC Internacional El Papa reitera en Roma su respeto y estima por quienes profesan el islam El Vaticano aclara que no pretendía hacer propia la cita del emperador ministro italiano, Romano Prodi, manifestó que no debe haber ya más polémica, pues el Papa ha clarificado el sentido auténtico de su pensamiento JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Benedicto XVI confirmó ayer su respeto y su estima por quienes profesan el islam y manifestó su profundo pesar por el hecho de que algunos párrafos de su discurso hayan podido sonar como ofensivos a la sensibilidad de los creyentes musulmanes y hayan sido interpretados de un modo que no responde en absoluto a sus intenciones La larga explicación sobre el discurso del Papa corrió a cargo del nuevo secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, quien dedicó su primera jornada en el cargo a trabajar codo a codo con Benedicto XVI para calmar la tempestad provocada por las referencias al islam en la lección magistral del pasado martes en la Universidad de Ratisbona. Hablando con toda autoridad, el cardenal Bertone explicó que la posición del Papa sobre el islam está expresada inequívocamente en el documento conciliar Nostra Aetate: La Iglesia mira con aprecio a los musulmanes, que adoran al único Dios, viviente y subsistente, creador del cielo y de la tierra. Aunque no reconozcan a Jesús como Dios, lo veneran como profeta, honran a su madre virginal, María, y a veces incluso la invocan con devoción citó b El primer La polémica cita no fue incluida en una encíclica y ni siquiera en una homilía, sino en una lección magistral, que debe interpretarse en un contexto académico En su libro Diálogo con un persa mantenido en 1391 y escrito en torno al 1399, Manuel II Paleólogo desafiaba a su interlocutor musulmán: Muéstrame lo que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su indicación de difundir por medio de la espada la fe que predicaba Como suele suceder con los documentos históricos, el contexto es muy importante, pero desconocido para el público. Según el profesor Roberto Gritti de la Universidad de Roma, Ma- nuel II Paleólogo era casi filo- musulmán, y pasaba largas temporadas en la corte otomana. El diálogo tuvo lugar mientras el emperador estaba en Ankara ayudando al sultán Bayazid a reprimir una revuelta en Anatolia. La historia enseña que las alianzas cambian, y el propio Bayazid pondría, mas adelante, sitio a Constantinopla, una ciudad ya saqueada y destruida en 1204, no por los musulmanes sino por los venecianos y demás partícipes en la cuarta cruzada, para inmenso dolor del Papa, que les había enviado, en cambio, a recuperar los Santos Lugares. Respeto a los musulmanes A través de su primer colaborador como llamó el jueves al secretario de Estado en la toma de posesión, Benedicto XVI reiteró su respeto a los musulmanes y la esperanza de cerrar pronto el caso. El cardenal Bertone concluyó su extenso comunicado señalando que al confirmar su respeto y su estima por quienes profesan el islam, el Papa desea que se les ayude a comprender en su justo sentido sus palabras para que, superado cuanto antes este momento difícil, se refuerce el testimonio en el único Dios Aunque la explicación era clara, en medios diplomáticos vaticanos se considera imprescindible una intervención personal del Papa para poder cal- El PP pide una respuesta oficial Jorge Moragas, secretario de Política Internacional del PP, afirmó ayer que su formación suscribe el mensaje papal sobre el islam, y reclamó al Gobierno que se pronuncie en estos términos. El PP entiende que el mensaje pretende trasladar la idea de que la religión no debe amparar actos de violencia y suscribe esta reflexión humanista El Gobierno debería asumir estos términos, que son los que reflejan el sentimiento mayoritario de la sociedad española concluyó Moragas. mar las aguas. Benedicto XVI podría realizarla hoy, durante el rezo del Ángelus del domingo, y su portavoz Federico Lombardi parecía sugerirlo ayer adelantando que se pueden esperar ciertas aclaraciones GUERRA SANTA JAIME VÁZQUEZ ALLEGUE Vicedecano de la Facultad de Teología Universidad Pontificia de Salamanca Diálogo interreligioso El secretario de Estado añadió que la opción del Papa a favor del diálogo interreligioso e intercultural es inequívoca como manifestó el pasado verano en Colonia durante su encuentro con la comunidad musulmana: Las lecciones del pasado deben servirnos para evitar repetir los mismos errores. Queremos buscar caminos de reconciliación y aprender a vivir respetando cada uno la identidad del otro Para despejar malentendidos, Bertone afirma que respecto al juicio del emperador bizantino Manuel II Paleólogo, citado en el discurso, el Santo Padre no pretendía ni pretende de ninguna manera hacerlo propio, sino tan sólo utilizarlo para desarrollar, en un contexto académico, algunas reflexiones sobre el tema de la relación entre religión y violencia, y concluir con un claro y radical rechazo de las motivación religiosa de la violencia, de cualquier parte que provenga o sí que entiendo el jaleo que se ha organizado con motivo de las palabras pronunciadas por el Papa Benedicto XVI en Alemania. Las entiendo no por su contenido incendiario (que no lo tiene) sino por decirlas quien las dijo. En primer lugar, si un pensador cristiano- -pongamos como ejemplo el teólogo alemán Joseph Ratzinger- -en una conferencia de ámbito académico- -sirva como foro el Aula Magna de la Universidad de Ratisbona- -defendiese la libertad religiosa, el respeto a las distintas creencias y la paz en nombre de lo más sagrado, el intelectual de turno saldría ovacionado por el auditorio. En segundo lugar, si esas mismas palabras no son dichas Y por el citado teólogo sino por una autoridad de la Iglesia Católica- -por ejemplo al Papa Benedicto XVI- -el resultado lo tenemos ante nosotros. Decía que entendía el revuelo internacional que se ha organizado tras el discurso de Benedicto XVI porque una buena parte del mundo está viviendo un síndrome de hipersensibilidad religiosa que contrasta con el apogeo de la laicidad que pregonan gobiernos de última generación. No tenemos más que mirar a nuestra propia historia para recordar que la fórmula de la secularización destapa la avalancha de los integrismos religiosos que dormían el sueño de los justos. En estos momentos resulta difícil ser crítico con cualquier manifestación religiosa sin encontrarse con el rechazo frontal, despiadado y radical de los sectores más intransigentes y fundamentalistas. No olvidemos la historia de las viñetas de Mahoma, por poner un ejemplo. Hasta aquí todo parece tener una cierta coherencia. Lo que no entiendo de este escándalo es la simplicidad de su formulación. Quiero decir- -con otras palabras- -que quien lea íntegro el discurso de la polémica, llegará a una conclusión contraria a la que establecen quienes se han alzado enarbolando la bandera del respeto hacia el islam. El discurso de Benedicto XVI es una insistente llamada a la paz, al diálogo interreligioso, al ecumenismo, al encuentro entre culturas, al respeto entre creencias y a eso que algunos situarían en una hipotética alianza de civilizaciones. Para que ese encuentro se haga realidad es necesario que desaparezcan los enfrentamientos de corte religioso y la violencia integrista. Necesitamos borrar de los diccionarios fórmulas como guerra santa, violencia en nombre de Dios, y demás disculpas que enfrentan tradiciones, culturas y religiones. Eso es lo que decía el Papa Benedicto XVI. ¿Será tan difícil de comprender?