Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 15 9 2006 67 Toros FERIA DE ALBACETE FERIA DE SALAMANCA El diluvio y el jardín de Ponce Plaza de toros de Albacete. Jueves, 14 de septiembre de 2006. Séptima corrida. Tres cuartos largos de entrada. Toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto, desiguales de presencia, muy terciados 2 y 3 mansearon, nobles, terminaron rajados; destacó el 4 Enrique Ponce, de tabaco y oro. Pinchazo hondo (silencio) En el cuarto, seis pinchazos y dos descabellos. Dos avisos (palmas) El Cid, de azul pavo y oro. Dos pinchazos y estocada desprendida (saludos) Serafín Marín, de verde manzana y oro. Estocada y tres descabellos. Aviso (ovación) Castella se justifica con creces Plaza de toros de La Glorieta. Jueves, 14 de septiembre de 2006. Quinta corrida. Tres cuartos de entrada. Toros de Valdefresno (incluido el 5 bis) y uno con el hierro de Fraile Mazas (3 desiguales y tirando a la mansedumbre; destacó el 2 El Fandi, de grana y oro. Pinchazo y media (silencio) En el cuarto, media (palmas) Sebastián Castella, de rosa y oro. Media sin puntilla (oreja) En el quinto, estocada (saludos) César Jiménez, de blanco y plata. Pinchazo y estocada (palmas) En el sexto, dos pinchazos y media (silencio) ZABALA DE LA SERNA ALBACETE. Amagó la lluvia al principio de la tarde, sin atreverse del todo. Nubes negras y cuatro gotas, las justas para provocar un ajetreo de paraguas y gabardinas. Un simple aviso de la que a posteriori se desencadenaría, la mundial, que diría un castizo. Enrique Ponce se había metido en una faena larguísima, en un jardín laberíntico del que a poco sale con los tres avisos en lo alto, sin encontrar la muerte bajo el diluvio. Corría el cuarto toro, un buen toro a la postre, el más completo del conjunto de Puerto de San Lorenzo aunque acabase rajado como todos. Apretó en el caballo, donde fue castigado con un puyazo Soberano es cosa de hombres, rezaba el anuncio del coñac. Desde los medios se arrancó como una flecha luego al picador de puerta, que lo frenó con la vara por delante y le dio un poquito más. E. P. combinó tiempos y espacios con generosidad; una primera tanda de derechazos calentó el ambiente. Pero a Ponce le costó meterse en faena. Cierto es que el toro tardeaba. Tanto como que se estiraba tras la muleta a derechas como no hacía a izquierdas. Avanzada la cosa, entre buenos momentos separados, Relicario no quiso más en los terrenos de fuera y pidió los adentros. El Sabio de Chiva exprimió hasta la última gota de su nobleza, con intensidad, sin dejarle ver más que muleta, allí en toriles. Para gotas las que caían ya. Gotas como chapelas. Ponce no cesó en su afán desproporcionado. Diluviaba sobre los límites del tiempo. Un aviso. La espada Ponce mató bajo el aguacero al cuarto, antes de la suspensión que fracasa, una, dos, tres, hasta seis veces. El piso se había vuelto impracticable. Inseguro. Y se precipita el segundo aviso como la gente hacia las bocanas de los tendidos. Verdaderamente nervioso, con la hora y el agua al cuello, Ponce exigió rápido el descabello, dando golpes con celeridad contra la barrera. Acertó a la segunda. Qué manera más absurda de bordear el titular de Ponce se deja un toro vivo con un metraje ilógico, ¿no, maestro? Entonces se suspendió el festejo. El ruedo, que desde el amago de lluvia inicial estaba regular, se había convertido en una laguna. Ponce se había quejado en la génesis de la corrida con un toro voluminoso que embestía feo, manso, sin clase, y además resbalaba. El prólogo de la faena de El Cid con el flojito y buen segundo, de terciadas hechuras, prometió. Cid le concedió distancia de muchos metros, y el toro galopó, y se afianzó poco a poco sobre una mecida mano derecha que dibujó espléndidos redondos. De repente la luz se hizo y de repente se apagó. Justo cuando más brillaba. El panorama fue MANUEL PODIO otro: ¿cambió el toro antes de que lo cambiase el torero de terrenos? Es posible que ya amagase con abrirse pero el caso es que en los medios, en paralelo a tablas, funcionó con tranco. Hacia su deriva se complicó. Perdió ritmo en las embestidas y sacó geniecito pegajoso al natural a partir del tercer muletazo. Incomodó al torero de Salteras, le hizo hilo y lo desarmó dos veces. Y huyó para acabar en la otra punta. La tizona del matador no respondió. Otro toro de media faena resultó el tercero, también terciadito. Serafín Marín por estatuarios, despatarrado por derechazos, reunidos en un trío de tandas, conectó con los graderíos. Soplaban vientos favorables cuando la mansedumbre se cruzó en su camino, y el toro enganchó demasiadas veces la muleta en intentos de naturales, quitándosela del medio para buscar la ruta de las tablas. Un espadazo, estupendo por cierto pese a la necesidad del verduguillo, tras unas manoletinas, rubricó una media faena a un medio toro, en una media tarde o en una tarde a medias. JOSÉ LUIS SUÁREZ- GUANES SALAMANCA. Bien y pictórico Castella al recibir al segundo. Se dobló muy bien el francés, pero tardó en encauzar la embestida hasta que halló el sitio. Fue a más y encontró la ligazón, especialmente al natural. Soberbios pases de pecho y adornos lucidos con sólo el borrón de un desarme. El quinto fue devuelto y sustituido por otro de la misma divisa al que protestaron por cojo. Era un manso redomado. Castella insistió, pero el burel no hacía más que huir. El galo sufrió una colada e intentó llevar al toro por donde no quería ir, y prácticamente lo consiguió, pero no se podía sacar ninguna cosa positiva. Se le ve su total madurez y puesta a punto. Con mucho gas el primero, estuvo a punto de encerrar contra las tablas a El Fandi. Con el handicap desfavorable del aire, realizó una labor tesonera ante un animal noble y flojo. El cuarto se cayó debajo del picador durante la ejecución de un puyazo. Fue una cosa fortuita. El Fandi destacó en un par al violín y, después, se mostró esforzado y reiterativo. No dijo mucho. Francamente bien César Jiménez con la capa, en la primera parte de la faena, andándole a la res, y en una excelente tanda diestra. Bajó el trasteo al rajarse el toro y el final salió desigual. Con el quedado sexto puso toda la carne en el asador, pero no tuvo frutos. Murcia Guadalajara Móstoles (Madrid) El Juli hace la mejor faena en una tarde triunfal BLAS DE PEÑAS. Pepín Liria, muy entregado toda la tarde- -hasta el punto de que sufrió un puntazo en el glúteo- El Juli, que realizó la faena más inteligente de la tarde con el quinto- -al que supo dar la distancia que requería hasta meterlo en la muleta- y Miguel Ángel Perera, muy valiente en el sexto, abandonaron la plaza de Murcia a hombros. Con más de tres cuartos de entrada, se lidiaron toros de Fuente Ymbro, nobles y flojos. Liria, oreja en ambos. El Juli, oreja y dos orejas. Perera, ovación y dos orejas. Éxito de Sánchez Vara con una deslucida corrida BURLADERO. Sánchez Vara cortó dos orejas y salió a hombros por la puerta grande en el cuarto festejo de la Feria de Guadalajara, donde se lidió una mala corrida de Alcurrucén, que condicionó que tanto Rafaelillo como Domingo López Chaves se fueran de vacío. Los toros resultaron mansos y descastados en conjunto; el mejor fue el noble primero. Rafael Rubio Rafaelillo silencio y silencio. López Chaves, silencio tras petición y silencio. Sánchez Vara, oreja y oreja con petición de la segunda. La plaza registró menos de media entrada. La terna se reparte nueve orejas y sale a hombros EFE. Juan José Padilla, Antonio Ferrera e Iván García cortaron tres orejas por coleta y abandonaron la plaza a hombros. Con dos tercios de entrada en los tendidos, se lidiaron toros de Los Guateles, de buen juego en líneas generales. Padilla, oreja y dos orejas. Ferrera, oreja y dos orejas. Iván García, dos orejas y oreja. Por otra parte, en Bolaños de Calatrava (Ciudad Real) toros de Román Sorando, buenos en conjunto. Antonio Sánchez Puerto, silencio y oreja. Víctor Puerto, cuatro orejas. Uceda Leal, oreja y oreja.