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20 Nacional LA NEGOCIACIÓN GOBIERNO- ETA VIERNES 15 9 2006 ABC La Fiscalía pide a Garzón que prohíba nuevos actos de Askatasuna N. V. MADRID. La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado al juez Baltasar Garzón que prohíba las cinco marchas que ha convocado la ilegalizada Askatasuna para mañana sábado en cinco puntos distintos de la geografía vasca, navarra y francesa (en las tres capitales vascas, en Pamplona y en Bayona) en favor de los presos de la banda terrorista ETA. El Ministerio Público ha tomado esta decisión tras recibir un informe ampliatorio de la Policía Nacional en el que se señala que estos actos son imputables a Askatasuna, pues en la propia convocatoria aparecen la bandera y el logotipo de esta organización y los comparecientes en la rueda de prensa en la que se anunciaron las marchas tienen una relación demostrada con Askatasuna. De hecho, uno de ellos, Asier Virumbrales, está imputado en el sumario de Gestoras pro Amnistía- Askatasuna. Gadafi responde al saludo de su familia momentos antes del inicio del juicio por el asesinato de Ansoán POOL Juan Carlos Iglesias Chouzas Gadafi se enfrentó ayer a un nuevo juicio en la Audiencia Nacional, esta vez por el asesinato del policía José Ansoán. Tras un estremecedor relato, su viuda, que aquel 14 de enero de 1992 iba apoyada en su brazo, reconoció al asesino de su marido Un acto que acabó en kale borroka Otro de los elementos que llevan a la Fiscalía a solicitar la prohibición es que tras la manifestación del último fin de semana en San Sebastián, en la que concurrieron idénticas circunstancias y a cuya celebración también se opuso, se produjeron graves hechos delictivos (la quema de un autobús) que todavía están siendo investigados. Por favor, no le remates TEXTO: NATI VILLANUEVA MADRID. Eran las siete y veinticinco de la mañana, todavía de noche en Bilbao, y José Ansoán y su mujer, Ana María, se disponían a coger el autobús que diariamente les llevaba a sus respectivos trabajos. Aquel amanecer era distinto a los demás. Alguien, con unas llaves que golpeaban sus bolsillos, seguía de cerca a la pareja. Ana María supo enseguida que algo malo iba a pasar, que el beso que José dio aquella mañana a su hijo iba a ser el último. José Ansoán, policía nacional, tenía 38 años cuando dejó de respirar. Catorce años después, Ana María volvió a mirar ayer a los ojos al presunto asesino de su marido y dio de nuevo una muestra de coraje y valentía a toda la sociedad pues, como recordó el fiscal Jesús Santos, la viuda de Ansoán- -en tratamiento médico desde entonces- -renunció a cualquier medida de protección y decidió que su mejor medicina sería enfrentarse con la mirada de Gadafi al que sólo se había dirigido una vez en su vida: el 14 de enero de 1992, para suplicarle que no disparara más sobre su marido. Por favor, no le remates le pidió después de que el pistolero informara al matrimonio de sus planes. Ayer, durante la vista oral, a la que Gadafi asistió pasivo, la joven viuda afrontó con entereza, y al lado de su familia, la segunda fase de este juicio, pues en la primera ya fueron condenados otros tres miembros del comando Vizcaya aquéllos que, según las acusaciones, eligieron el objetivo y acompañaron a Gadafi hasta el lugar de los hechos, donde el etarra se encargó de apretar el gatillo. ¿Podría usted reconocer a la persona que disparó contra su marido? Por Dios, claro que sí susurró Ana María emocionada. ¿Es esa persona? interpeló de nuevo el fiscal. Ella giró la cabeza hasta en dos ocasiones y, mirándole a los ojos, dijo: Es él, es Gadafi No era éste el primer reconocimiento que hacía la viuda en una vista oral. Cuando se juzgó a los otros miembros del comando, Ana María reconoció a la etarra Paula García Rodríguez como la persona que días antes del asesinato cogía el mismo autobús que ellos. Me llamó la atención- -recordó ayer la testigo- -porque miraba a mi marido descaradamente; le estaba marcando Y es que, como sostuvo ayer el fiscal, el asesinato de Ansoán fue una acción premeditada, estudiada, en la que cada miembro del comando tuvo un papel determinante, pero ninguno tan fundamental como Gadafi el eslabón principal de la cadena y presunto autor material de los disparos. El Ministerio Público pide para Chouzas 50 años de cárcel: 30 por el asesinato y diez por cada una de las dos detenciones ilegales que cometieron. Y es que la acción contra Ansoán estaba prevista para el día 10 de enero de 1992 y no para el 14, que fue cuando finalmente se llevó a cabo. En ambas ocasiones, los terroristas robaron un taxi (con el que pretendían emprender la huida una vez cometido el atentado) y obligaron a sus respectivos conductores a introducirse en los maleteros. El primer intento de asesinato del policía fracasó, por lo que los terroristas liberaron al taxista y pospusieron cuatro días su macabra acción. El segundo taxista, que declaró ayer en el juicio como testigo, corrió peor suerte, pues, aunque también salió físicamente ileso, tuvo que pasar por uno de los momentos más tensos, difíciles y desconcertantes de su vida. Desde el maletero del coche, a oscuras y desorientado, escuchó los tiros que abatieron a Ansoán sin saber si su suerte iba a ser la misma. Después de la declaración de once testigos y la práctica de la prueba pericial, el juicio quedó visto para sentencia, no sin antes introducir el fiscal dos modificaciones en su escrito de calificación provisional: la primera, la solicitud de que Chouzas no pueda volver al lugar de residencia de la viuda e hijo del policía nacional hasta pasados seis años del cumplimiento de su condena. La segunda, el incremento de la indemnización a sus herederos (de 150.000 a 250.000 euros) Además, el teniente fiscal se comprometió a velar por que Gadafi cumpla en prisión y de forma efectiva los 30 años previstos en el Código Penal de 1973. El PSE expedienta a Aguirre por denunciar la reunión de López con Otegi M. L. G. F. BILBAO. El PSE ha abierto un expediente a Antonio María Aguirre, ex miembro de su ejecutiva, por la denuncia presentada por el Foro Ermua- -de cuya directiva él es miembro- -contra los dirigentes de su partido Patxi López y Rodolfo Ares por reunirse con los miembros de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi, Olatz Dañobeitia y Rufino Etxeberria, el pasado julio en San Sebastián. Aguirre manifestó ayer a ABC que considera que su partido pretende expedientarle por denunciar lo que es presuntamente un delito, defender lo que ha sido la postura oficial aprobada por el partido en sus congresos y hacer uso de su libertad de expresión y participación política Además, entiende que su partido está bajo el síndrome de Estocolmo político ante ETA- Batasuna por una serie de actuaciones que se han puesto de manifiesto en los últimos meses.