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ABC VIERNES 15 9 2006 11 El 40 por ciento de los jóvenes consideran que el examen de Tráfico no capacita para conducir Coche bomba en Marbella Coche bomba en Zaragoza Coche bomba en Santander Coche bomba en Santander 21 de junio de 2002 El coche, con unos 50 kilos de explosivo, no provocó víctimas gracias al rápido desalojo efectuado por las Fuerzas de Seguridad 21 de junio de 2002 Los 80 kilos de explosivo que estallaron en el aparcamiento de El Corte Inglés causaron tres heridos leves y muchos daños materiales 22 de junio de 2002 El vehículo, que contenía unos 30 kilos de explosivo, estaba estacionado en una zona prohibida. No hubo heridos gracias al desalojo 3 de diciembre de 2002 Los cerca de 40 kilos de explosivo colocados en un céntrico aparcamiento subterráneo no provocaron víctimas El juez tiene 11 informes que descartan cualquier relación de la banda con la matanza de Madrid El ex director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera, asegura que hay otro en sentido contrario b Los informes de la Comisaría General de Información recuerdan que desde 1996 ETA no usa Goma 2 y que en el 11- M disponía de 2.500 kilos de dinamita N. C. MADRID. El ex director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera, que ocupaba el cargo cuando se produjeron los atentados de Madrid, aseguró ayer en una emisora de radio que existe un informe de la Comisaría General de Información, supuestamente encargado por el entonces comisario jefe Telesforo Rubio y que fue elaborado por un hombre y una mujer en el que se dejaba la puerta abierta a la posibilidad de que el atentado del 11- M fuera perpetrado por los islamistas por encargo de la banda terrorista ETA. El ex responsable policial asegura que ese informe es de dominio común en el seno de la Comisaría General de Información y no se ha entregado al juez que investiga la matanza, Juan del Olmo. Las fuentes consultadas por ABC muestran su extrañeza ante las declaraciones de Díaz de Mera, entre otras razones porque, de ser cierto que exista ese informe y no se haya entregado al juez, los dos policías estarían obligados a denunciarlo, ya que se trataría, al menos, de una irregularidad intolerable Por el contrario, tal como adelantó ABC el pasado 16 de abril, Juan del CHEMA BARROSO so traba alguna para la recopilación de pruebas dirigidas a imputar a los autores materiales puestos a disposición de la Audiencia Nacional. De hecho, existen sumarios en los que se reconoce la imposibilidad de determinar el explosivo empleado en algunos atentados que, sin embargo, supusieron la condena de los autores en base a otra serie de pruebas. Por tanto, no es extraño que sea imposible determinar qué tipo de explosivo concreto se utiliza en un atentado. Es lo ocurrido en el caso del 11- M, en el que la inspectora jefe del Laboratorio Químico Toxicológico de la Comisaría General de Policía Científica declaró al juez Del Olmo que no se podía concretar el explosivo empleado por los terroristas- sólo que es dinamita porque varios factores lo hacían imposible: que la propia explosión provocó que desaparecieran componentes, que lo analizado no era una muestra del explosivo, sino de lo que quedó adherido a otros objetos, y que precisamente esos elementos- -plásticos, por ejemplo- -podían interferir en el estudio. El juez del Olmo, al contrario de lo sucedido con los atentados etarras, sí pudo determinar que se trataba de Goma 2 Eco, al no haber explosionado una de las mochilas bomba: la misma Goma 2 Eco robada en Asturias- -ya hay una sentencia firme que declara este hecho como probado- -y que apareció en el piso de Leganés en el que se suicidaron los terroristas o en el artefacto colocado en las vías del AVE en Mocejón, entre otros lugares. Olmo dispone de hasta once informes aportados por la Comisaría General de Información en los que se descarta cualquier relación de la banda ETA con los islamistas, y por tanto con el 11- M. En uno de ellos, particularmente demoledor, se llega a calificar de ridículo suponer que ETA tuviera la necesidad de abastecerse en la red que dirigía el ex minero José Emilio Suárez Trashorras, ya que en 2002 la banda tenía almacenados entre 2.000 y 2.500 kilos de dinamita Tytadine. Los investigadores, que durante dos años siguieron esta pista, sólo ven un punto en común entre etarras e islamistas: la campaña de las elecciones generales de 2004, periodo que por su propia naturaleza siempre garantiza la notoriedad de las acciones de cualquier grupo terrorista. Otro aspecto en el que inciden los informes es que la caravana interceptada a ETA en Cañaveras contenía 506 kilos de cloratita de fabricación propia, mientras que los islamistas cargaron unos 200 kilos de Goma 2 Eco sustraídos de Mina Conchita, en Asturias. El que salieran la misma noche hacia Madrid fue sólo, según los agentes antiterroristas, producto del azar. Además, mientras que los islamistas pactaron la compra de los explosivos con unos delincuentes comunes- -los miembros de la trama asturiana- los ocupantes de la caravana de la muerte etarra sólo mantuvieron contactos con miembros de su banda por seguridad