Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 VIERNES 15 9 2006 ABC Nacional LAS ACCIONES CON EXPLOSIVO SIN DETERMINAR Coche bomba en Logroño Coche bomba en Madrid Coche bomba en Madrid Coche bomba en Fuengirola 10 de junio de 2001 Los 50 kilos de explosivo que contenía el vehículo provocaron importantes daños en las inmediaciones de la Torre de Logroño 27 de agosto de 2001 Los 60 kilos de explosivo que contenía el vehículo causaron estragos en los aparcamientos del aeropuerto de Barajas 12 de octubre de 2001 El coche, con 30 kilos, estaba mal aparcado en la calle Alcántara y fue trasladado por una grúa a un aparcamiento de la plaza Colón 21 de junio de 2002 El vehículo, que contenía 50 kilos de explosivo, estalló cerca del hotel Las Pirámides y causó seis heridos, uno de ellos muy grave La Policía no pudo determinar el explosivo usado en 9 atentados de ETA con el PP en el poder La Audiencia Nacional condenó a sus autores y dio por esclarecidos los hechos aludían a que los resultados de los análisis no permiten determinar con exactitud el explosivo empleado ya que no se hallaron rastros J. P. P. M. MADRID. En al menos nueve atentados perpetrados por ETA mediante la colocación de coches bomba, con Gobierno del PP, las Fuerzas de Seguridad del Estado no pudieron determinar el tipo de explosivo empleado pese a que la mayoría de estas acciones terroristas quedaron después esclarecidas con la detención de sus autores. Así consta en otros tantos informes realizados por el Servicio de Desactivación de Explosivos de la Policía. Ahora, el portavoz popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, y algunos medios de comunicación se extrañan de que no se haya podido concretar el explosivo que estalló en los trenes el 11- M. El 10 de junio de 2001 ETA hacía estallar un coche bomba en la Gran Vía de Juan Carlos I de Logroño. El correspondiente informe aseguraba que la magnitud de la explosión impidió la recuperación de restos identificativos del artefacto, pero considerando las circunstancias de la incidencia, puede establecerse que el artefacto sería de iniciación eléctrica y activación temporizada Asimismo, se indicaba que la carga explosiva, a juzgar por los efectos producidos, consistiría en aproximadamente 50 kilos de un alto explosivo aunque sin poder determinarse el tipo. El 27 de agosto de 2001, otro coche bomba colocado por un comando itinerante, cuyos miembros fueron desb Informes de los Tedax Dificultades también para fijar la cantidad Los expertos reconocen desde hace tiempo las dificultades que en determinadas circunstancias- -magnitud de la explosión, por ejemplo- -se dan para precisar incluso la cantidad de explosivo empleada en un atentado. En este sentido se recuerda cómo los Tedax calcularon que el coche bomba que el pasado 25 de septiembre estalló en un polígono industrial de Ávila contenía entre 15 y 20 kilos de explosivo. ETA, sin embargo, en un zutabe difundido posteriormente aseguraba que habían sido 80 kilos. Los Tedax lo consideraron factible. Dos días después los expertos informaron de que otra bomba contra una central eléctrica de Zaragoza tenía dos kilos de explosivo, mientras que la banda aseguró que eran 15. Interior calculó que el coche bomba que en 1987 destruyó la casa cuartel de Zaragoza tenía 50 kilos de amonal. Cuando Henry Parot fue detenido declaró que había colocado 250 kilos. se habrían utilizado aproximadamente 60 kilos de un alto explosivo El 12 de octubre de 2001 otro coche bomba causaba estragos en un aparcamiento subterráneo de la plaza Colón de Madrid. El informe de los Tedax aludía a un alto explosivo sin determinar. El 1 de mayo de 2002 los pistoleros de un reconstituido comando Madrid después capturados, hacían estallar un coche bomba cerca del estadio Santiago Bernabéu. Horas después explosionaba un segundo vehículo, usado por los terroristas para huir, en la calle Embajadores. En ambos casos, las investigaciones de los Tedax concluían que se había empleado un explosivo sin especificar Sólo como hipótesis El 21 de junio de ese mismo año, grupos itinerantes de ETA hacían estallar sendos coches bomba en hoteles de Marbella y Fuengirola, así como en el aparcamiento de El Corte Inglés de Zaragoza. Los informes policiales volvían a aludir al empleo de un explosivo sin especificar No obstante, en el caso de la acción terrorista de Zaragoza se apuntaba, pero como hipótesis a la vista de la concurrencia de distintas circunstancias, el uso de cloratado (cloratita) como la carga principal reforzado con un alto explosivo tipo dinamita (Titadyne) Un día después, un comando con base en Vizcaya hacía estallar otro coche bomba en Santander. Los Tedax reconocían en su atestado que los resultados de los análisis no permiten determinar con exactitud el explosivo empleado ya que no se hallaron rastros. Por último, el 3 de diciembre de 2002 de nuevo Santander era escenario de Coche bomba junto al Bernabéu 1 de mayo de 2002 La banda atentó poco antes del partido Real Madrid- Barcelona. Después estalló en la calle Embajadores el coche en el que huyeron una explosión, el enésimo coche bomba de la banda. Y una vez más, el informe de los expertos concluía que tras las pruebas y los análisis correspondientes en el laboratorio no se ha podido determinar el tipo de explosivo empleado La imposibilidad de determinar la clase de explosivo utilizado en estas acciones criminales no puso en duda la investigación correspondiente ni derivó en polémica política. Cuando sus responsables fueron detenidos, esa indeterminación del explosivo no supu- pués detenidos, provocó importantes daños en uno de los aparcamientos del aeropuerto de Barajas. El atestado señalaba que no se ha podido determinar mediante analítica química el tipo de explosivo utilizado, pero por los efectos de la explosión se concluye que