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ABC JUEVES 14 9 2006 65 Toros FERIA DE ALBACETE FERIA DE SALAMANCA Castella se instala definitivamente en el Olimpo de los dioses del toreo Plaza de toros de Albacete. Miércoles, 13 de septiembre de 2006. Sexta corrida. Lleno de no hay billetes Cinco toros de Fuente Ymbro, muy desiguales de presentación; destacó el mansote y muy buen 5 1 y 2 también puntuaron, sin calidades; 3 y 4 con peligro sordo y genio, y un remiendo de Daniel Ruiz (6 basto y bruto. El Juli, de verde esperanza y oro. Estocada contraria y atravesada y descabello (oreja) En el cuarto, pinchazo hondo y descabello (división de opiniones) Sebastián Castella, de azul turquesa y oro. Estocada desprendida y atravesada y dos descabellos. Aviso (oreja) En el quinto, estocada caída (dos orejas) Salió a hombros. Alejandro Talavante, de lila y oro. Cinco pinchazos y estocada baja. Dos avisos (saludos) En el sexto, media y descabello (palmas) Una gran corrida de El Puerto con éxito para los tres matadores Plaza de toros de La Glorieta. Miércoles, 13 de septiembre de 2006. Cuarta corrida. Menos de media entrada. Toros de El Puerto de San Lorenzo, nobles, salvo el 3 con dificultades; destacaron 4 y 6 Jesulín de Ubrique, de verde botella y oro. Metisaca y entera (algunos pitos) En el cuarto, estocada. Aviso (dos orejas) Serafín Marín, de celeste y oro. Estocada (oreja) En el quinto, estocada (oreja) Matías Tejela, de corinto y oro. Estocada (silencio) En el sexto, estocada (dos orejas) JOSÉ LUIS SUÁREZ- GUANES SALAMANCA. La gente salió entusiasmada entre una lluvia que volvió al finalizar el festejo. Muy buenos toros de El Puerto de San Lorenzo y éxito de Jesulín de Ubrique, Serafín Marín y Matías Tejela, que resultó herido al entrar a matar al sexto, por lo que no pudo salir con sus compañeros por la puerta grande al tener que pasar a la enfermería. Fue atendido de una cornada en la cara posterior del muslo derecho que interesa tejido celular y músculos flexores, con trayectoria ascendente de 15 centímetros y descendente de 5 Tejela había tenido una actuación importante en este último toro. Templadísimas dos tandas de naturales, en diferentes períodos. Buen conjunto rematado con torerísimas bernadinas y un espadazo en el que entró a matar o morir, lo que le hizo agarrar el doble trofeo. Después de recogerlos pasó a la enfermería. Bien con el capote en el tercero. Aguantó algún gañafón que otro y sacó varios pases estimables dentro de un trasteo largo. Jesulín, en el cuarto, ejecutó unos largos y mandones muletazos, dentro de su estilo poderoso. No sólo toreó con templanza, sino hasta con gusto. Demostró estar en trance de volver a los primeros circuitos. Al que rompió plaza lo picaron fuerte, pero no se resintió. Esta vez el toro, con muchos pies, estuvo por encima del de Ubrique. Embarullado Serafín Marín al lancear al segundo, se reencontró en unos primeros derechazos y pareció el de otros mejores tiempos, aunque se oscureció después. Lo mejor: dos pases de pecho y la estocada. En el quinto realizó una labor larga y voluntariosa en la que destacaron una ronda con la derecha y el modo de acabar con el excelente toro. Murcia. Toros de Las Ramblas, mansos y deslucidos. Ponce, ovación y aplausos. El Fandi, ovación en ambos. César Jiménez, ovación en su lote. Informa Blas de Peñas. Guadalajara. Novillos de Yerbabuena, buenos. Julio Benítez, silencio en ambos. Ángel Teruel, oreja y vuelta tras petición. Rubén Pinar, tres orejas. ZABALA DE LA SERNA ALBACETE. La tensión invadía el ambiente, casi se palpaba, se masticaba, diría. El Juli, Sebastián Castella y Alejandro Talavante se habían citado en Albacete para batirse, y eso se notaba en sus rostros y en la gente que acudió en masa y en las lidias a cara de perro de los tres primeros toros. A la hora de la merienda había quienes pedían agua, y no eran los toreros. Bocas secas, el aire cargado de bochorno y miedo, la tormenta que amenazaba. Talavante se había quedado descolgado y sin trofeo por su nefanda espada con el peor de los fuenteymbros hasta el momento; Juli y Castella disfrutaban de una oreja por barba sin perder la concentración, ni la mirada introspectiva. Habían pasado cosas que transmitían la importancia de lo que se jugaban. El Juli defendió su orgullo de figura, y así, mordiéndose la raza, se levantó de una durísima voltereta que el toro de Ricardo Gallardo, un tío alto de cruz, le había infligido; lo ensartó por el pitón derecho, por la corva de la rodilla izquierda, en un amago extraño, entre me rajo y voy por ti, al querer librar un pase de pecho, creo. Por ese lado ya le había sondeado varias veces bajo una nobleza relativa y sin humillar. Muleta en mano de nuevo El Juli le pegó un par de series de naturales, de mérito, con rabia, válidas para el trofeo. Castella arreó muy fuerte. ¿Qué se jugaba? Pues que en su momento de plenitud, después de años y años escalando posiciones, aparecemos unos cuantos y queremos medirlo con Alejandro Talavante, que acaba de aterrizar con una fuerza tremenda, con un impacto conmovedor, con una personalidad puramente tardotomista, impostada pero con su propio valor y su propia sangre y su propio temple. Hasta ahí podíamos llegar- -ha debido pensar el francés impasible- ahora que me toca disfrutar el tiempo de figura con las figuras Y cogió la escoba, como Johnny su fusil, para arrasar como un huracán de fuerza 5 el ruedo de Albacete. Después de cómo toreó al quinto, no quedó nada en pie, con perdón. No se puede torear más despacio ni Impresionante manoletina de Castella, que cortó tres orejas MANUEL PODIO El Juli, Castella y Talavante se habían citado para batirse, y esa tensión se masticó en un imponente ambiente más hondo. La mano derecha se durmió en pases eternos, de una concepción tan acongojante que arrancó los oles de las profundidades de los lejanos océanos. Rompió su techo estético de Bilbao, que el del valor y el arrojo ya lo había partido en dos por donde quiera que hubiera pasado. Si en Vista Alegre se consagró en ese Olimpo de los dioses del toreo, ayer se instaló definitivamente. Firmo ahora mismo ante notario que muy pocas cosas me han conmovido de tal manera esta temporada como los inmensos redondos de gala del galo; una o ninguna vez, como el del chiste de Nueva York, habré sentido en los últimos ocho meses la emoción tan dentro. El comentario puramente subjetivo lo respaldaron los tendidos: bramaron igual. Puso al mansote de Fuente Ymbro a dos por hora; por mucha calidad que hubiera en el toro, hay que hablar con Dios para que te ralenti- ce la muñeca y torear como Él. Perdonaremos que, después de volver del revés la plaza con lo auténtico, quisiese cerrar con circulares invertidos, que es como beber cava catalán a los postres después de comer con champán francés. Lo perdonaremos como perdonó la presidencia con sensibilidad la caída de la espada. Sumó dos orejas a la anterior, conquistada con un toro que careció de la calidad de éste pero que, como éste, se movió mejor por el pitón derecho. Estremeció desde el inicio pendular, y corrió la mano con limpieza y por bajo, con un dibujo cada vez más redondo. Las manoletinas emanaron tragedia, la emoción del ¡ay! También las de Talavante con un jabonero de genio dormido al que redujo a base de valor y exposición. Mal toro y pésimo el matador (sic) con la espada. A un remiendo de Daniel Ruiz con hechuras de Altamira lo cazó pronto. El bisonte embistió como tal. El personal percibió todo ayer a la perfección- -la afición albaceteña es cabal- pero no se debió de enterar mucho de las dificultades del cuarto, un cabrón con pintas. Y desestimó con injustos pitos el hacer valeroso de Julián López.