Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 Cultura MIÉRCOLES 13 9 2006 ABC Más de siete mil personas garantizaron la seguridad de Madonna en su primer concierto en Moscú El Ejército y las Unidades de Operaciones Especiales ayudaron a la Policía a asegurar el orden de los ultraortodoxos y la extorsión de la mafia, que amenazó con secuestrar a la hija de la cantante, ésta abarrotó el Estadio de Luzhnikí RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. Aunque hubo al final que regalar o vender a precio de saldo unas 10.000 entradas, el estadio olímpico de Luzhnikí registró el lleno hasta la bandera que habían vaticinado los organizadores. El concierto que Madonna ofreció ayer en Moscú fue realmente apoteósico. Los 50.000 espectadores que asistieron a la gala, la primera y única que la cantante estadounidense ofrece en Rusia, vibraron con los temas de su último disco, Confessions on a b A pesar de las protestas Dance Floor y con otras muchas canciones del viejo repertorio. No faltó la escena de la crucifixión, con corona de espinas incluida, pese a los ruegos de la Iglesia Ortodoxa rusa y a las amenazas proferidas por la organización religiosa radical Abanderados Ortodoxos. Sin embargo, no se produjeron incidentes de importancia ni hubo que lamentar ningún acto luctuoso de la mafia. Y no es de extrañar. El dispositivo de seguridad desplegado ayer en Moscú superaba los 7.000 hombres. Sólo la Policía movilizó 4.000 agentes. El resto de los efectivos fueron aportados por el Ejército y las Unidades de Operaciones Especiales (OMON) Ni siquiera durante los partidos de fútbol en los que juega el Spartak, equipo ruso famoso por la agresividad de sus hinchas, se ven tantos uniformados. Incluso para acceder a otras instalaciones del complejo Policías a caballo haciendo guardia frente al estadio moscovita deportivo de Luzhnikí había que pasar por el detector de metales. Hubo no pocas detenciones. La Policía se empleó a fondo con los revendedores y con los que intentaron manifestarse en contra de la celebración del concierto. Las advertencias de la mafia, que amenazó con secuestrar o matar a los dos hijos de la cantante si ponía los pies en Rusia; los constantes cambios de escenario, las protestas y el aplazamiento de la fecha del concierto, previsto inicialmente para el 11 de septiembre, modificación que obligó a hacer grandes AFP colas a los fans de la superestrella norteamericana para cambiar las localidades, hacían temer lo peor. La expectación era máxima pero, al final, todo ha discurrido con normalidad. Vestida como si estuviese en Siberia en pleno invierno, a pesar de que las temperaturas medias en la capital rusa rondan ahora los 20 grados, Madonna llegó el lunes a Moscú con un séquito de cerca de 150 personas. Se mantiene en el más absoluto secreto el nombre de los locales visitados y la identidad de sus anfitriones.