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38 Madrid MIÉRCOLES 13 9 2006 ABC SE DICE SE COMENTA SORPRESAS EN EL DEBATE El debate sobre el estado de la región, que se celebrará los próximos días 19 y 20 de septiembre, será el último de esta legislatura, la oportunidad final de Simancas para medirse de tú a tú con Esperanza Aguirre y convencer a propios y a extraños de que puede ser una alternativa. Por parte de la presidenta de la Comunidad, se espera que en su discurso incluya alguna sorpresa El año pasado sorprendió con el nombramiento de una consejera de Inmigración. Esta vez tampoco faltarán los golpes de efecto. AL DÍA MADRID OTRO RETO EN LA COMUNIDAD Ya es conocida la afición que hay entre los políticos madrileños a retarse entre ellos. Desde aquel famoso reto de la vicepresidenta Fernández de la Vega en la mismísima Puerta del Sol a la presidenta de la Comunidad, para que demostrase la asfixia de Zapatero a Madrid, se han sucedido muchos más. El último, el de Francisco Granados, secretario general del PP de Madrid, quien ha retado a Simancas a enfrentar el modelo urbanístico de los municipios del PP con los del PSOE. Falta saber el lugar y la hora. TIMBRAZOS MANUEL DE LA FUENTE LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es Obras en avenida de Logroño Las obras de unión de Alcalá con la avenida de Logroño que comenzaron hace más de un año están paralizadas, lo que provoca grandes atascos en un nudo circulatorio tan importante. Por este motivo, además, se producen accidentes a diario en la intersección con la calle Luis de la Mata. No se puede entender que unas obras que requerirían veinticuatro horas de trabajo estén paralizadas. Supongo que será, como siempre, un conflicto entre administraciones que pagamos los ciudadanos. Manuel Herreros de la Fuente Incivismo Vivo en Las Tablas desde hace dos años y sufro a diario las incomodidades de unas obras que, afortunadamente, convertirán este barrio en habitable (Metro, comercios, viviendas... Por este motivo, y por el trasiego de camiones, las calles no suelen estar muy limpias. Pero a toda esta suciedad se une el incivismo de algunos conductores de hormigoneras. Hace una semana pude comprobar con mis propios ojos cómo un irresponsable lavaba el tambor de su hormigonera en plena calle. Imagínense lo que dejó en el asfalto y en la acera. Diana F. Fuentes CESAR MINGUELA Centros de salud. Me parece estupendo que Esperanza Aguirre presente la tarjeta sanitaria en braille. Pero también sería de agradecer que construyera los ambulatorios prometidos. Obras son amores... Teresa Díaz DIMES Y DIRETES TECNOLOGÍAS VS. LADRILLOS sas de software y el crecimiento uando viajamos no podeeconómico sobre el paisaje y el mos dejar de comparar lo envidiable verdor del país, pero que vemos con lo que tenepor lo que yo pude ver no es, ni mos. Se me dirá que no hay por de lejos, comparable a nuestro qué enfrentar a las tecnologías desmadre, sobre todo en cuescon los ladrillos, ni a Irlanda, el tión de ladrillos. Se pueden atrapaís del software y de las nuevas A. SÁENZ vesar kilómetros y kilómetros tecnologías, con España, el país DE MIERA sin sentir la presencia agobiante de las infraestructuras y de los de esas grúas que, como nos ha desarrollos urbanísticos. Parece hecho ver Forges este verano en que ni a ellos ni a nosotros nos sus viñetas, han pasado ya a formar parha ido mal en la Unión Europea y cada te inevitable de nuestro horizonte coticual es cada cual. Pero unos cuantos diano. días paseando por Irlanda le hacen a Da todavía gusto contemplar los paisauno pensar que algo se puede aprender jes increíbles de la costa y del interior en del llamado milagro irlandés. Las comtoda su pureza. Es cierto, y todo hay que paraciones no son siempre odiosas sodecirlo, que las malditas carreteras, esbre todo si las hacemos con la sana intentrechas y mal señalizadas, dan al viaje ción de aprender y de mejorar un carácter de aventura casi heroica (y Los fondos europeos, tan decisivos en sino que se lo pregunten a Paloma y a Irlanda como en nuestro país, se han diJosema) pero claro, nadie es perfecto. rigido allí fundamentalmente a la educaHay que elegir, y, ya lo advertí, cada ción y a la tecnología. La gran baza del cual es cada cual y, entrando ya por fin inglés, unida a un régimen fiscal muy en mi terreno, cada Parque es cada Parfavorable para las empresas, ha hecho que. de Irlanda una especie de Silicon Valley Visité el Parque Nacional de Killareuropeo. El nivel de las universidades ney, una especie de jardín inglés con su es muy alto y lo es también el de renta y abadía y su casa señorial, con sus granbienestar. Claro que algún efecto ha tenides praderas en las que apacibles vacas do que tener el desarrollo de las empre- C siegan a diente la suculenta hierba, con sus ciervos, sus robles y sus tejos, con sus lagos... Muy cerca se encuentra la pequeña y tranquila ciudad de Killarney; vive del turismo y, en alguna medida, del propio Parque, pero no acosa la naturaleza que la circunda; nada que ver con la relación entre Madrid y nuestra querida Sierra de Guadarrama. Yo estaba de vacaciones y ya sé que eso te da una visión optimista de las cosas. Y sé también que nada es tan bueno como superficialmente parece, pero sentía una sana envidia por lo que veía. Me preguntaba si no podríamos aprender, salvando las muchas distancias, del Parque de Killarney, y de la opción irlandesa. Si no podríamos cambiar tanto ladrillo por un mayor desarrollo de las tecnologías de la información o por otras vías de crecimiento económico que no dañasen, aun más, el paisaje natural de los pueblos de la Sierra. Quizás parezca una quimera, pero algo habrá que hacer para equilibrar el crecimiento y el bienestar con la conservación del paisaje y de la naturaleza serrana. Killarney no es Guadarrama. Cada parque en su sitio. No comparemos más. Pero algo habrá que hacer antes de que sea demasiado tarde. Antonio Sáenz de Miera Presidente de Amigos del Guadarrama. a del alba sería cuando han llamado a mi puerta. Desde luego, no era el lechero. Ni el cartero del banco, ni el cartero comercial. Han llamado a mi puerta en un amanecer tibio y húmedo de septiembre. No eran los Testigos de Jehová, ni los Adventistas del Penúltimo Día ¿o era el Antepenúltimo? ni Tom Cruise doctor todo él de la Cienciología. No era el chico del híper, claro. Ni el de Gas Natural con sus opas a cuestas. Han llamado a mi puerta mientras afuera, como de limosna, apenas lloviznaba. Tres golpes secos, primero; otros tres, después, pasados diez segundos. Han llamado a mi puerta al amanecer y no eran mensajeros portadores de buenas nuevas, ni malas tan siquiera. Han llamado a mi puerta cuando los informativos de la madrugada ya cruzaban los aires y las ondas portaban su letanía de lamentos, desencuentros, orfandades y pérdidas. Tres golpes secos, como los de algún exterminador más o menos bíblico. No era el presidente de mi comunidad de vecinos pidiéndome que por favor, por favor, no diera más de comer a los gatos del patio. No era, tampoco, la Presidenta Aguirre que me fuera a poner un colegio concertado en la salita de estar. Ni mucho menos don Alberto Ruiz- Gallardón, con encendidos ánimos de inaugurarme. Y, evidentemente, tampoco era Trini, ni mucho menos, sobre todo ahora que se va a tener que hacer las Américas un día sí y otro también. Han llamado a la puerta, la del alba más o menos sería, y mis dos gatos han estirado las orejas y el morro, y han lanzado a las calles del amanecer sus maullidos de temor. Han llamado a la puerta a esa hora entre la noche y el día en la que todo se detiene, los pájaros aún no han empezado a cantar y tan sólo se oyen en la acera (según cuentan) los pasos secos, acaso metálicos de la Parca. Han llamado a la puerta y, afortunadamente, no era ningún señoritingo andaluz de ésos que hacen de su prosa el muestrario de especias de un híper de barrio, de ésos que odian a los negros. No, era, sencillamente, ahora lo sé, mientras veo cómo almuerzan en mi cocina, era el Día D de Todos los Cayucos. La del alba sería, ya digo, llamaron a mi puerta, afuera, en la calle, como de limosna, lloviznaba. Madrid, un día cualquiera de estos de septiembre. L