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6 Opinión MIÉRCOLES 13 9 2006 ABC AD LIBITUM VISTO Y NO VISTO EL PRIMER PROBLEMA OSÉ Blanco, a quien Dios conserve la salud ya que no le incrementa la inteligencia, suele utilizar como método dialéctico losprincipios que inspiran las artes marciales de Oriente. Aprovecha la fuerza de sus contrincantes para invertirla y volverla contra ellos, algo legítimo y, por lo que llevamos visto, suficiente para satisfacer las demandas de una sociedad que vive su esperanza con un pie puesto en la plataforma del hastío y el otro en la del escepticismo. Como en el viejo chiste surrealista, cuando alguien le dice a Blanco oye tú el secretario de Organización del PSOE, por si acaso, responde: ¡Pues anda que tú El hombre entiende que no hay mejor defensa que un buen ataque y, por M. MARTÍN si acaso, no pierde la oporFERRAND tunidad de meterles el dedo en el ojo a sus adversarios. Mariano Rajoy, que tampoco ilumina la política española como el faro de Alejandría alumbraba el Mediterráneo, vuelve de las vacaciones- -parece- -más relajado y constructivo y le ha propuesto al Gobierno, con intención de pacto de Estado la reforma- -la enésima- -de la ley de Extranjería y otros zurcidos legislativos que permitan lucharcon más eficacia que la presente contrala inmigraciónilegal. Blanco, cuyaobsesión reside en tener razón, aunque no sepa muy bien dónde anida la tal razón, se ha apresurado a decir que la oferta de Rajoy es una ocurrencia y que, de hecho, lo único que propugna es enmendarse a sí mismo El socialista evoca así, con verdad pero sin sentido político, la nefasta ley de Extranjería que aprobó el Gobierno de José María Aznar. Ya nos dirán los especialistas en problemas migratorios si la propuesta de Rajoy es tan buena como parece o tan inane como quiere dar a entender Blanco; pero si su maldad reside en que enmienda un error anterior del que él, como ministro y vicepresidente, era solidario, no estamos en un asunto para el menosprecio, sino en una situación para el regocijo. Aquí, en la patria del sostenella y no enmendalla, habría que condecorar con una gran cruz- -pensionada- -a cuantos sepan decir me equivoqué y obren en consecuencia. Aliviaría mucho las penas del país. La contumacia, lo único más español que la envidia, no sirve para mucho. Lo cierto es que la ocurrencia de Rajoy, a la que sólo le falta la buena voluntad de José Luis Rodríguez Zapatero, marca el caminode una solución para el que hallegado a ser el primer problema nacional, la inmigración ilegal. Es algo que trasciende, o debiera trascender, los planteamientos domésticos de cualquier partido. Decir, como ha hecho en refuerzo de Blanco, el secretario de relaciones con las ONG del PSOE, Pedro Zerolo, que Aznar no supo afrontar correctamente el problema de la inmigración es, después de dos años y medio de gobierno socialista, un pellizco de monja. Un desahogo tontorrón que, independientemente de su fundamento, no contribuye a que Zapatero deje de afrontar incorrectamente el problema de la inmigración. PACO RUBIALES, QUE ESTÁS EN LOS CIELOS ta cojones culo cagar los liberales madrileUÑOZ Seca eran todos, pero ¿quién le dice ños pensaron que Rubiales, de estar invitado, sería al hoy eso a Carrillo? Te comen los progres. Se Taller de Orgías Municipal de Alicia Moreno, pero no al ponen la camiseta del Che, como Iñaqui BilEspañol, que siempre fue un teatro de compromiso. bao, luego te apuntan con el dedo, te gritan ¡eh, tú, fasEn el Español estrenó el ministro Marcelino Domincista! y te comen. Mejor, pues, hablar de Paco Rubiales. go su comedia Doña María de Castilla que no era AzaHan causado sensación las camisetas de Rubiales soña, aunque lo pareciera, pues Doña María... es la tramos todos con que los socialistas se pavonean por Bargedia de los comuneros en cuatro actos tremencelona. No creo que tarde en mercarse una el tal dos: leña a los poderosos que no cumplen las leBilbao. Ahora, si en provincias van así, ¿quién yes, leña a los que ordenan quemar la casa de la nos dice que en la capital no vamos a ver a Vera esposa de Padilla... ¿Hay algo más simple que soscon la camiseta de Marey somos todos tener una tesis en un teatro? Rubiales viene a Madrid, el hombre, a contar- -Pudiéramos decir- -decía Fernández Flóque Lorca eran todos. ¡Pues claro que Lorca eran rez- -que hay tres casillas para los tópicos teatratodos! Por eso no pudo ser un poeta social. Como les. Tantas como las clases de la sociedad. El dradecía un buen amigo suyo, cantó con angustia interminable la pena y la luna, que no dan para IGNACIO RUIZ ma del pueblo bajo, el drama de la mesocracia y QUINTANO la alta comedia. De ordinario, en estas obras hay oponerse a un régimen, aunque, bien barajadas, un trabajador que tiene una novia. Y hay un patrono pueden dar para montarle un pollo electoral a Gallarque intenta seducir a esta mujer. En el último acto, el dón, criador de cuervos progresistas- -cría cuervos y trabajador mata al patrono. El público ruge de furor. tendrás muchos- -y gran jefe centrista. ¡Qué arrumaAcaso alguna voz ronca grita entonces: ¡Abajo el capitacos a los progres! ¡Qué palos a los skaters Lorquianalismo! Y la crítica asegura que se trata de una obra de mente: ¡Qué blando con las espigas! ¡Qué duro con las tendencias sociales. espuelas! Aparte está lo de los cómicos. Ya Larra se quejaba en Es probable que Rubiales, autor de un teatro social y Yo quiero ser cómico de la poca preparación y la mude temblor humano, no sepa ni papa de Lorca, lo cual cha vanidad de los cómicos de su tiempo, y esto no es tampoco tiene por qué constituir una pega en España, si llamar comicastro a Rubiales, cuyo teatro de temblor se actúa desde una posición franca de izquierdas. Barcehumano- -progresismo, en una palabra- -abreva en el ló aceptó el encargo de ilustrar la Divina Comedia y, Juan José de Dicenta y en la Doña María... de Dopara evitarse influencias, decidió no leer un solo terceto mingo, en la camisa de Lauro Olmo y en la escalera de de Dante, cuya justificación, precisamente, es el terceto. Buero Vallejo... ¿Cómo no ver en el chau- chau de Rubia ¿Sabe Rubiales por qué Lorca, si era de izquierdas, inles con Gallardón una representación de la polémica de cluyó a Pedro Domecq, un caballero de derechas- ¡paBuero y Sastre en torno al posibilismo Y, si de posibiriente de Pemán! -en el cortejo fúnebre del Camborio, lismo hablamos, no estaría de más estudiar las posibilientre sultanes y faraones? No. Pero puede que lo interedades que hay de acabar de una vez por todas en el teasante de Rubiales no sea Lorca, sino la monda. Los estutro con la subvención, que corrompe a quien la da y hudiantes de arte dramático deberían correr a verlo para milla a quien la recibe. ¿O eso era la propina? En todos aprender, por ejemplo, la paradoja de Diderot. Es verlos idiomas europeos la palabra propina designa un dad que, como venía precedido de un repertorio de tics extra para beber. Bien mirado, el teatro surgió del vino. vocales y gestuales propios del síndrome Tourette pu- J M