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ABC MARTES 12 9 2006 Cultura 59 Klingon, un lenguaje guerrero Qapla éxito (el característico saludo klingon y una de las palabras klingon más usadas en Star Trek) ghot persona Hov estrella meq razón be mujer SoS madre nagh piedra legh ver bIr frío Qup joven wIH cruel un tipo muy majo, pero ella está siempre muy buena. Sobre todo en Carmen Es una magnífica historia de principio a fin, pero Paz Vega es increíblemente hermosa. Nubla todos tus sentidos y solamente te deja su presencia. -Tenga cuidado, que está casada y con un hombre muy musculoso... -No me asusta. La que me da miedo es mi chica, si se entera. -Volviendo al tema que nos ocupa, ¿qué ha significado para usted Star Trek -Como Data he trabajado a lo largo de 628 episodios. Me lo pasé muy bien y fue un trabajo bueno y que la gente recuerda. Me metió en el mundo de los grandes. Mi personaje es como Pinocho: entrañable y con ganas de tener sentimientos. Creo que aunque era un robot era el que mayores sentimientos despertaba. ¿Le marcó? -No creo. Después de Star Trek la siguiente generación he trabajado mucho y me abrió puertas, pero no me cerró ninguna. ¿Es usted crítico? -No me gusta ser del montón. Prefiero hacer cosas que me convencen y que creo que son buenas. Los actores estamos para crear ilusión. El Inaem releva a Isabel Vázquez al frente del Auditorio Nacional de Música b Con la transformación del Inaem en una agencia, el auditorio debe realizar un cambio de orientación y ser algo más que un contenedor afirma José Antonio Campos dos. En unos años en los que la gente de color debía viajar en la parte de atrás de los autobuses, en el Enterprise había una lugarteniente afroamericana, un japonés... ¿se puede hablar de mayor libertad? Era un mundo de ensueño al que a todos nos gustaría viajar. -Ray Bradbury decía que los androides sueñan con ovejas eléctricas ¿cuál era el sueño de su personaje, el androide Data? -Sin lugar a dudas: Paz Vega. -Ella está ahora en Los Ángeles... -Espero que no con Adam Sandler, es nifestado en el rechazo incondicional y llano de cualquier forma de impuesta divinidad. Ya se tratase de un ser humano elevado a la omnipotencia, o de un ente alienígena con poderes absolutos, o del reencuentro en cualquier rincón del universo con una antigua o reciente divinidad de uno u otro panteón humano, los héroes de Star Trek estaban allí para defender la irrenunciable autonomía ética, anímica y cognitiva de nuestra especie, la belleza e infinitud de la aventura evolutiva, del descubrimiento gradual de nuestro sentido y lugar en el cosmos: ningún atajo al paraíso, ningún edén por hipnotizante que fuese merecía nuestra sumisión, ningún castigo bastaba para doblegar la independencia de la voluntad humana. Con el tiempo, un cuarto principio se volvería emblemático, una idea ausente en este primer episodio televisado pero en germen ya en uno anterior rechazado Star Treck mostró una mitología futura para una nación con poco pasado, un humanismo norteamericano por la Paramount (porque el primer oficial era una mujer) y reciclado posteriormente como The Cage Jaula de fieras la idea de que, fueran cuales fuesen las diferencias ideológicas y de interés que separasen a los protagonistas de sus enemigos, siempre era posible la síntesis entre las posiciones encontradas; y de que era justo esa convergencia y (relativa) conciliación lo que conducía al enriquecimiento de la perspectiva original humana. Esto haría con el tiempo que, en Star Trek, la idea de enemistad pura quedase asociada a cierta simpleza imaginativa, cierta superficialidad en la consideración del oponente; mientras que, cuanto más profundizaba Star Trek en la descripción de las civilizaciones enemigas más elementos ofrecía tanto a los héroes de la serie como a sus espectadores para admirarlas. Ejemplo clásico son los klingon, en origen la contraparte soviética a escala galáctica: un imperialismo militarista, bruto y homogeneizante, confrontado con los valores democráticos de la Federación. Los klingon siguieron un curso paralelo al de la vieja URSS y tuvieron su propia perestroika, pero Star Trek, en lugar de asimilarlos suprimiendo su idiosincrasia cultural, ahondó en ella para ofrecer gradualmente la versión idealizada de la misma, reconduciendo su viejo militarismo insubstancial hacia el espíritu guerrero y el código de honor de una civilización de tipo samurái. Irónicamente, estos soviéticos interestelares fascinaron a los devotos norteamericanos de la serie. Lingüistas especializados desarrollaron un lenguaje para ellos; se creó un Instituto Klingon de la Lengua; se han traducido al klingon diversas obras de Shakespeare y partes de la Biblia, y hasta una emisora de radio alemana emite noticias en klingon. Y esto es sólo una mínima parte de la trascendencia cultural de un universo narrativo que, hasta el día de hoy, ha generado cinco series televisivas más una de animación, diez películas, y una ingente cantidad de novelas y de trabajos académicos destinados al estudio de este fenómeno. Star Trek fue siempre el mejor humanismo norteamericano hecho serie televisiva, mirando al futuro hipertecnológico de una humanidad elevada a la cima de su constitución ética. Es de esperar que la cancelación de su última serie, Enterprise, tras la cuarta temporada no constituya el fin del sueño de Gene Roddenberry, su creador. SUSANA GAVIÑA MADRID. El Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem) hizo ayer público el relevo de la directora del Auditorio Nacional de Música de Madrid, Isabel Vázquez, quien ha venido ocupando este cargo desde la inauguración, en 1988, del edificio diseñado por García de Paredes, y que se convirtió en el centro de la actividad sinfónica madrileña, en sustitución de la entonces sala de conciertos del Teatro Real, que cerraba ese mismo año sus puertas para transformarse de nuevo en un espacio operístico. La sala ubicada en la céntrica calle de Príncipe de Vergara, y que Vázquez ha dirigido durante dieciocho años, próximamente se someterá a unas obras de remodelación- -permanecerá cerrada durante seis meses, de julio a diciembre de 2007- para adaptarse a la normativa de seguridad vigente, como ya informó ABC. En declaraciones a este periódico, el director general del Inaem, José Antonio Campos, afirmó que la decisión del relevo venía motivada por la transformación del Inaem en una agencia, lo que supondrá que el Auditorio Nacional tenga otra orientación en el futuro. No debe ser sólo un contenedor- -subrayó- como ha sido hasta ahora. Hay que seleccionar más lo que se exhibe Cristina Thomas será la encargada de asumir, a partir del próximo 1 de octubre, las riendas de la institución musical. Licenciada en Derecho y Ciencias Empresariales y miembro del Cuerpo Superior de la Administración General del Estado desde 1980, es actualmenet subdirectora general de Nuevas Tecnologías de la Justicia en el Ministerio de Justicia. Con anterioridad, Thomas ha desempeñado diversos puestos de responsabilidad en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Instituto Nacional de la Administración Pública. Por su parte, Isabel Vázquez se incorporará a los Servicios Centrales del Inaem. Este cambio se produce un mes después del nombramiento del nuevo director técnico de la Orquesta Nacional de España, Jesús Clavero, que sustituye en el cargo a Félix Palomero. Clavero, de 34 años, llega a la ONE procedente del Bilbao, donde ha sido gerente de la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera. Tras comunicarnos Félix Palomero su decisión de marcharse, Pons y yo nos pusimos a buscar a un sustituto. Teníamos tres nombres y elegimos a Clavero afirma Campos.