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28 Internacional CINCO AÑOS DEL ATAQUE TERRORISTA A EE. UU. MARTES 12 9 2006 ABC EE. UU. rememora con solemnidad el 11- S pero polemiza sobre la guerra contra el terror El aniversario viene acompañado de un renovado debate sobre estrategias, aciertos y fallos b La Casa Blanca defiende su política antiterrorista e insiste en que no es producto de la casualidad la ausencia de ataques durante estos últimos cinco años PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Intentando arrinconar por un día las divisiones, reproches y partidismo que han terminado por suplantar a la unanimidad generada inicialmente por la gran ofensiva terrorista perpetrada por Al Qaida en el 2001, Estados Unidos recordó ayer el quinto aniversario del 11- S con máxima solemnidad, letanías con los nombres de las casi tres mil víctimas mortales y todos los rituales utilizados para marcar esa reciente y traumática jornada de infamia en la historia del gigante americano que este año ha venido acompañada por una renovada polémica sobre el éxito de la guerra contra el terror. El presidente Bush protagonizó un peregrinaje por la triste geografía del 11- S, empezando por el bajo Manhattan para después trasladarse hasta Pensilvania y terminar la sucesión de ceremonias de recuerdo en el Pentágono. Un viaje silencioso con fotos simbólicas rodeado de bomberos, policías y familiares pero sin discursos, en contraste con el maratón dialéctico desde finales de agosto con más de 22.000 palabras para justificar la ofensiva antiterrorista lanzada por su Gobierno hace cinco años. Pero a dos meses de las elecciones legislativas de noviembre, los demócratas no han dejado de criticar a la Casa Blanca por politizar un acontecimiento cuya memoria no es monopolio del Partido Republicano. Cheney y Rumsfeld con altos cargos militares en el acto de conmemoración celebrado ayer en el Pentágono AP La reválida del vicepresidente Dentro de este duro debate planteado sobre estrategias, aciertos y fallos en la lucha contra la amenaza terrorista, la Casa Blanca ha reiterado el argumento de que la reválida de su política se encuentra en la ausencia de una nueva ofensiva terrorista durante los últimos cinco años. Según enfatizó el vicepresidente, Richard Cheney: Estamos aquí en el quinto aniversario y no se ha producido ningún ataque contra los Estados Unidos. Y eso no es un accidente porque hemos hecho un extraordinario trabajo aquí en casa Pero a pesar de las aseveraciones de victoria en la guerra contra el terror repetidas por la Administración Bush, los análisis, opiniones y encuestas publicadas con motivo del quinto aniversario del 11- S apuntan en otra dirección. Empezando por el hecho de que aunque se haya logrado dispersar y perturbar las actividades de Al Qaida, la organización liderada por Bin Laden se ha visto sucedida por una red de agresivos seguidores pero que actúan La sargento Alicia Watckins, en la ceremonia celebrada ayer en Kabul por su cuenta con un peligro equivalente, tal y como habría quedado de manifiesto en los atentados del 2004 en Madrid y del 2005 en Londres. Otro factor fundamental en estas arreciadas dudas sobre la política aplicada por la Administración Bush es la guerra de Irak, y sobre todo la negligente ocupación que habría convertido ese país árabe en el nuevo gran campo de entrenamiento de extremistas para aprender técnicas de combate urba- EPA no y explosivos. Lecciones que los talibanes ya estarían aplicando en Afganistán y que podrían resultar en devastadores atentados contra la infraestructura petrolera en el Golfo Pérsico. Entre las críticas cosechadas por la Administración Bush también se incide en un deterioro vertiginoso del prestigio e imagen de Estados Unidos en el mundo musulmán, lo que facilita la propaganda y actuación de organizaciones terroristas por mucho que Was- hington haya duplicado hasta 1.400 millones de dólares los fondos que destina a diplomacia pública Con problemas graves para lograr la cooperación de gobiernos aliados ante el unilateralismo favorecido por la Casa Blanca y los escándalos sobre tratamiento de detenidos, empezando por Guantánamo. Dentro de la opinión pública de Estados Unidos, la valoración del trabajo de la Casa Blanca no es mucho mejor. Sondeos como los recientemente publicados por Los Angeles Times indican que solamente una cuarta parte de los estadounidenses se cree que su país esté ganando la guerra contra el terrorismo. Mientras que la revista Foreign Policy, en su último número, se ha dedicado a consultar sobre esta cuestión a los cien principales especialistas- -republicanos y demócratas- -en política internacional de Estados Unidos. Con un abrumador 84 por ciento sin ninguna fe en que su país esté ganando la guerra contra el terrorismo. A juicio de Leslie Gelb, presidente emérito del Council on Foreign Relations y participante en este pesimista sondeo, los grandes especialistas nunca han estado tan de acuerdo sobre la actuación exterior de un Gobierno de Estados Unidos y la razón evidente es que Bush y su equipo han tenido desde el 11- S una visión totalmente poco realista sobre lo que pueden lograr con fuerza militar y amenazas de fuerza