Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
74 Economía LUNES 11 9 2006 ABC El FMI se reúne en Singapur para dar más voz y voto a las economías emergentes División en los 184 países miembros por el reparto en las cuotas de poder b La institución intenta frenar su Una cumbre con 16.000 participantes Con cuatro millones de habitantes, la futurista ciudad- Estado de Singapur es una de las capitales financieras del planeta y uno de los tigres asiáticos junto a Hong Kong, Taiwán y Corea del Sur. Por eso, ha sido escogida para acoger la junta anual de gobernadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) que se celebra durante el 19 y 20 de septiembre y reunirá a 16.000 delegados y observadores. Además de la cumbre, a la que asistirán los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de los 184 países miembros, a partir del jueves se darán a conocer los informes sobre las perspectivas económicas mundiales y la estabilidad financiera internacional. El director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, y el presidente del BM, Paul Wolfowitz, analizarán la situación actual y las previsiones para el próximo ejercicio, al tiempo que se celebrarán seminarios sobre la ascensión económica de Asia. Singapur gastará 67,8 millones de euros en la organización de este evento, que le reportará 85,2 millones en un primer momento y proyectará su imagen a nivel mundial. sus repercusiones sobre el progreso del planeta. Por ello, resulta prioritaria la revisión del actual sistema de cuotas, fijado en base al Producto Interior Bruto (PIB) de cada país, su apertura al comercio mundial y sus reservas de divisas extranjeras. Aunque la mayoría de Estados coincide en la necesidad de cambiar dicha fórmula, las divergencias aflorarán en Singapur a la hora de decidir cómo se efectuará la reforma. EE. UU. uno de los fundadores y principales miembros, tiene ahora una influencia del 17 en los votos totales pero, según la Unión Europea, su capacidad de decisión podría subir hasta el 33 si el nuevo sistema se centrara fundamentalmente en el PIB para adjudicar la cuota de participación. Si así ocurriera, como pretende la Administración Bush, el peso de las naciones asiáticas aumentaría a costa de los países europeos. Por otra parte, potencias emergentes como Brasil, India, Egipto, Malasia, Argentina, Irán y Arabia Saudí se han ido apartando progresivamente del tutelaje ejercido por el FMI, puesto que sus altos niveles de endeudamiento no han conseguido recortar sus crecientes desigualdades sociales. Para volver a atraerlos, el Fondo tendrá que incrementar su capacidad de decisión y negociar con EE. UU. la UE y las naciones pobres, por lo que la cumbre de Singapur se presenta como una complicada partida de ajedrez sobre el tablero de la globalizada economía mundial. declive para cambiar el rol de gendarme de las crisis financieras por el de supervisor de los desequilibrios globales PABLO M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL SINGAPUR. A partir del jueves, la ciudad- Estado de Singapur se convertirá en la capital económica del planeta al acoger la reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) Cada tres años, la cumbre de estas dos instituciones, creadas mediante los Acuerdos de Bretton- Woods (1944) para velar por la estabilidad económica global, se celebra fuera de su sede de Washington, por lo que no es casualidad que en esta ocasión el escenario escogido sea uno de los enclaves más pujantes y desarrollados de Asia. No en vano, uno de los principales objetivos del encuentro consiste en iniciar las reformas que necesita el FMI para otorgar mayor participación a las economías emergentes, concentradas en el continente asiático, Suramérica y en los productores de petróleo de Oriente Medio. Tras acordar hace dos semanas aumentar el peso de China, Corea del Sur, México y Turquía, el FMI se ha propuesto llevar a cabo durante los dos próximos años una remodelación del sistema de cuotas de la organización que afectará a la capacidad de voto de sus 184 Estados miembros. La nueva distribución del peso económico en el mundo demanda una reforma de nuestra estructura de gobierno recomendó el director gerente del FMI, el español Rodrigo Rato, en una conferencia celebrada a principios de mes en Washington. El ex ministro de Economía del Gobierno Aznar reconoció que la distribución de las cuotas, que determinan el poder de voto en el Fondo e influyen en la cantidad de préstamos que pueden recibir sus miembros, ha cambiado sólo gradualmente con el paso del tiempo y no se ha adaptado a la nueva posición de los países en un mundo globalizado Por ese motivo, De Rato apostó por reajustar las cuotas para reflejar los cambios económicos reales, especialmente el mayor peso de los mercados emergentes Al fin y al cabo, de lo que se trata es de adaptar el FMI a los nuevos tiempos, por lo que ya se ha puesto en marcha una denominada Estrategia a Medio Plazo para reforzar su capacidad de vigilancia sobre el sistema monetario internacional y la economía global. Y es que el Fondo, que tradicionalmente se ha erigido como el gendarme o el bombero de los países que sufrían problemas financieros de liquidez, atraviesa una grave crisis debido a la relativa bonanza de la situación económica en todo el planeta- -que este año Manifestantes contrarios al FMI y Banco Mundial, en Yakarta crecerá una media del 5 -y a la pérdida de confianza de muchos de sus Estados miembros. En este sentido, potencias emergentes como Brasil, Argentina e Indonesia han devuelto antes de lo estipulado sus préstamos de 12.225, 7.571 y 2.918 millones de euros, respectivamente, por lo que las solicitudes y créditos concedidos por el FMI se han reducido a la mitad en un año para ascender a 26.817 millones de euros otorgados a 75 países. Dicha cantidad representa tan sólo una décima parte de los préstamos de un gran banco europeo. Debido a esta notable pérdida de influencia en el panorama económico in- EPA ternacional, Rato viene pidiendo reiteradamente que se le confíe al FMI la supervisión multilateral de los grandes desequilibrios mundiales como el enorme déficit de la balanza comercial de Estados Unidos frente a las imparables exportaciones de China o el control de los precios del petróleo y La capacidad de decisión de EE. UU. podría pasar del 17 al 33 si se revisa el sistema de votos