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28 Internacional LUNES 11 9 2006 ABC China endurece la censura sobre la información extranjera b La agencia oficial de noticias, Xinhua, tendrá a partir de ahora control sobre las informaciones y las imágenes distribuidas por las agencias internacionales AP SHANGAI. China anunció ayer la aplicación de nuevos controles a la distribución de noticias de las agencias extranjeras restringiendo aún más el acceso al fuertemente regulado mercado de la prensa local. Las nuevas medidas entraron en efecto de manera inmediata tras ser emitidas por la agencia de noticias gubernamental Xinhua. Las normativas otorgan a Xinhua una amplia autoridad sobre las agencias de noticias extranjeras y les requiere que sólo distribuyan noticias, fotos y otros servicios a través de Xinhua o de entidades autorizadas por ella. Bajo una serie de regulaciones vigentes durante una década, las agencias extranjeras podían distribuir de manera limitada información financiera y de otro tipo, acuerdos que al parecer descartan las nuevas normas. Xinhua ha tratado de transformarse para dejar de ser un agente de propaganda estatal y convertirse en un competidor mundial. La agencia, fundada en 1931, también vigilará la distribución de noticias que hacen en la China continental las agencias noticiosas desde Hong Kong- -una ex colonia británica gobernada ahora por China, pero que tiene leyes diferentes y goza de libertad de prensa- -y en Taiwán, que Pekín reclama como un territorio propio pero que no controla. Según las nuevas normativas, las noticias que obstaculicen el orden económico y social de China o socaven la estabilidad social del país serán prohibidas, al igual que las que debiliten la unidad nacional, la soberanía y la integridad territorial indicó Xinhua. Lariyani y Solana responden a las preguntas de los periodistas frente a la oficina del canciller austriaco, en Viena REUTERS La Unión Europea da más tiempo a Irán para seguir negociando su plan atómico La negativa iraní no ha provocado aún una respuesta contundente de la UE en Viena, Solana ha decidido volver a entrevistarse en los próximos días con Ali Lariyani para seguir intentando acercar posturas ANTONIO SÁNCHEZ SOLÍS CORRESPONSAL VIENA. Once días después de que expirase el ultimátum de la ONU sobre el programa atómico iraní, la Unión Europea sigue sin decidirse a endurecer su estrategia. La resolución 1696 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas instaba a Irán a detener su programa de enriquecimiento de uranio y adb Pese a no obtener nada vertía de la posibilidad de dictar sanciones económicas si Teherán no la acataba. La negativa iraní no ha provocado aún una respuesta contundente. Durante el fin de semana, el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, ha vuelto a reunirse en Viena con Ali Lariyani, jefe del equipo negociador persa, en un enésimo intento de alcanzar un acuerdo. Sin embargo, esta nueva ronda de negociaciones ha terminado sin avances concretos. Solana y Lariyani se limitaron a valorar positivamente el encuentro, celebrado en dos intensas sesiones- -el sábado y el domingo- a anunciar que se habían aclarado malentendidos y a asegurar que se han realizado progresos Sin embargo, no hubo ninguna aclaración sobre qué tipo ni hasta qué punto esos progresos pueden desbloquear la disputa por el programa atómico de la república islámica. En cualquier caso, ambos dirigentes determinaron reunirse la próxima semana, sin concretar fecha ni lugar, para seguir intentando acercar posturas. Posiciones opuestas A expensas de que esos progresos se concreten, las dos posiciones siguen siendo radicalmente opuestas. La UE, al igual que EE. UU. y siguiendo la petición de la ONU, reclama a Irán que suspenda su programa de uranio enriquecido ante el temor de que pueda usar esta tecnología con fines militares. Por su parte, asegurando que es pacíficio, Teherán reivindica su derecho a disponer de un programa atómico completo pese a la oferta de compensaciones económicas ofrecidas por los europeos. Los contactos de este fin de semana y los anunciados para la próxima se han producido, sin embargo, sin que Irán haya dado muestras de aceptar la que es condición sine qua non para negociar una salida a la crisis: que el régimen de los ayatolás congele de inmediato sus experimentos con combustible nuclear. Durante la reunión, los rumores surgidos sobre la posibilidad de que Irán podría aceptar una moratoria de dos meses para cancelar su programa de uranio enriquecido fueron desmentidos por Aliasghar Soltanieh, embajador iraní ante la ONU en Viena.