Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 Internacional LUNES 11 9 2006 ABC ASÍ SE PIERDE LA GUERRA uien es víctima de un ataque como el del 11- S tiene derecho a defenderse y, llegado el caso, a hacer un legítimo uso de la violencia. Lo que no tiene es el derecho a equivocarse. Aquel atentado fue una declaración de guerra que, tal vez, se había iniciado años antes. Pero la guerra contra el terrorismo ni es la segunda guerra mundial ni es la guerra fría. Una confusión- -tal vez deliberada- -que nos ha conducido a la calamitosa situación presente. Los defensores de la actual estrategia de seguridad intentan convencernos de que no nos queda más remedio que hacernos a la idea de que estamos ante una guerra eterna. La ALBERTO propuesta de por sí es SOTILLO alarmante. Pero lo que más inquieta es que la guerra contra el terrorismo se desarrolle en conflictos tan convencionales y catastróficos como el de Irak. El terrorismo es un enemigo invisible, fuera de lo convencional, que no necesita identificarse con un Estado para golpear. Y tras el 11- S, la Administración norteamericana reaccionó con el viejo hábito de la guerra fría de encarnar la amenaza en un grupo de Estados rufianes y en dividir el mundo en dos bloques: demócratas y antidemócratas Tras lo que pasó a convertir la guerra fría en caliente y a presentar esa peculiar lucha contra el terrorismo como una emulación de la segunda guerra mundial, en la que Sadam Husein era Hitler y Bin Laden el Emperador de las Tinieblas. El 11- S marcó una nueva era. Estamos en un nuevo siglo, frente a amenazas que nada tienen que ver con las del nazismo y la guerra fría y que no se pueden combatir con los métodos del pasado. Catalogar a Bin Laden de fascista nos puede dejar el cuerpo tan a gusto, pero nada adelantamos en el diagnóstico del peligro. Comparar la toma de Bagdad con el desembarco en Normandía y pensar que se acaba con el terrorismo invadiendo un país con inmensas reservas de petróleo puede ser muy reconfortante para el comandante en jefe pero ha sido como apagar un fuego con choros de gasolina. Puedes reprochar al vecino su pasividad, pero las llamas no se van a extinguir por más combustible que le eches. El mundo es hoy mucho más peligroso que en 2001. Al Qaida sigue campando por sus respetos, y una respuesta equivocada a la amenaza ha contribuido a empeorar las cosas. Nicolas Baverez, que no es precisamente un izquierdista, ha hecho en ABC un diagnóstico alarmante: Los riesgos se aceleran tras el fracaso de la respuesta estadounidense a los atentados del 11 de Septiembre Y no es precisamente un francés con instintos antiamericanos quien lo dice. Todo lo contrario. Cinco años después, habría que reflexionar y dar una respuesta algo más racional que esa que cuenta que no nos queda más remedio que afrontar una guerra eterna en la que que la situación va a seguir empeorando de día en día. Q Los No Alineados se disponen a alimentar su hostilidad hacia EE. UU. Hoy arranca en La Habana la cumbre bajo la sombra de un Castro enfermo b El Gobierno cubano espera recibir a medio centenar de mandatarios, entre los que figuran algunos de los países más enfrentados con Washington MERCEDES GALLEGO ENVIADA ESPECIAL LA HABANA. En Cuba, el éxito de una cumbre internacional es siempre un asunto de Estado, pero cuando el presidente Fidel Castro ordena que sea un éxito, la maquinaria es imparable. Lo que nadie puede controlar es el devenir de su maltrecha salud tras la operación intestinal a la que se le sometió el pasado 31 de julio. Un avatar que puede dejar al país caribeño sin anfitrión en la decimocuarta cumbre del Movimiento de Países No Alineados, que se inaugura hoy en La Habana. El Gobierno cubano espera recibir a medio centenar de mandatarios y casi un millar de periodistas. A 145 kilómetros de su territorio, Estados Unidos verá concentrarse a un gran número de sus enemigos internacionales, entre los que destacará la presencia de los presidentes de Siria e Irán, así como la de una delegación de alto nivel de Corea del Norte. EE. UU. que en ocasiones ha asistido como observador a otras cumbres de este movimiento, fue invitado por el Gobierno cubano, pero el jefe de la diplomacia estadounidense en la isla, Michael Parmly, dijo que simplemente no la hemos aceptado Sin discurso de Fidel Pocos creen que Castro pueda dar uno de sus míticos discursos, famosos porque se prolongan durante horas, pero muchos confían en que haga algún tipo de aparición, aunque sea por videoconferencia. En el peor de los casos, los analistas estiman que su hermano Raúl Castro- -en el que delegó el poder tras su intervención quirúrgica- -puede leer un comunicado en su nombre, lo que sin duda sería visto como un síntoma de su debilidad física y, lo que es más, un paso al frente como nuevo jefe de Estado. Durante su mes como mandatario en funciones, el hermano menor del presidente cubano se ha cuidado de no realizar ninguna aparición pública salvo para recibir en el aeropuerto al presidente venezolano Hugo Chávez, que ha visitado a Fidel en dos ocasiones. Sus paisanos observan con atención cada uno de sus pasos para saber cuál será su destino político. Para Cuba, la cumbre supone también coger el testigo de la presidencia que, durante tres años, asumen cada uno de los 116 países que Fidel Castro componen el MPNA, y en la que reemplazará a Malasia. La Habana ha dejado bien claro que piensa utilizar ese papel para dar fuerza internacional a su animosidad contra EE. UU. que guarda buenas relaciones con Malasia. Durante los dos primeros días del encuentro, los expertos examinarán los documentos que ha preparado Cuba para pasarlos a los ministros de Asuntos Exteriores, que los analizarán durante el miércoles y el jueves, para proceder finalmente a la firma de los jefes de Estado, durante la clausura del sábado. Algunos mandatarios se encuentran ya en la isla, pero el grueso del contigente llegará esta semana. El encuentro será también el marco perfecto para una serie de relaciones bilaterales y reuniones paralelas. Despierta especial expectación la primera reunión que sostendrán el primer ministro de la India, Manmohan Singh, y el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, cuya difícil relación por la disputa sobre la región de Cashemir se enfrió aún más tras los atentados de Mumbai, en junio pasado. En esta cumbre, los líderes también podrán lograr apoyos para sus candidatos al puesto que Kofi Annan- -también presente como observador- -dejará a final de año. El MPNA fue creado en 1961 como respuesta a la división de bloques que había generado la Guerra Fría. Pero, desde la caída de la Unión Soviética, tiene grandes dificultades para definir su función. Cuba espera darle el impulso necesario para reavivarlo, mientras que India pide que se reinvente. Raúl Castro podría leer un comunicado en nombre de su hermano y confirmar su poder