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18 Nacional LUNES 11 9 2006 ABC La causa judicial abierta sobre la trama de facturas falsas en el parque de ocio de Benidorm avanza pese a la complejidad del caso. Vicente Conesa, empresario clave para esclarecer el caso, continúa negándose a declarar ante el juez La maraña de Terra Mítica TEXTO: P. A. ORTIZ VALENCIA. El PSOE valenciano eligió el pasado 1 de septiembre un escenario simbólico para celebrar el arranque del curso político: el parque de atracciones de Terra Mítica de Benidorm. La trama de facturas falsas en la que está implicada la empresa Terra Mítica- -participada por la Generalidad Valenciana- -se ha convertido en la mejor arma de los socialistas para intentar erosionar al Gobierno de Francisco Camps. La Fiscalía del Tribunal Superior de la Comunidad Valenciana (TSJCV) investiga los presuntos delitos de fraude fiscal, alteración contable, falsedad documental y estafa en la construcción del parque de ocio (época en la que el presidente de la autonomía era Eduardo Zaplana) El Gobierno valenciano ha mantenido desde el principio que se debe considerar a Terra Mítica como parte perjudicada del presunto fraude, posición que no comparte el fiscal. La causa abierta, que todavía se halla en su fase de instrucción debido a la complejidad de las investigaciones, proseguirá tras el parón de agosto con las declaraciones en calidad de testigo del personal vinculado a las empresas que certificaban los trabajos en el parque de ocio (gerencias externas que comprobaban que los trabajos se ajustaban a lo acordado y que daban el visto nuevo) Además, una unidad especializada de la Policía Nacional de Madrid está siguiendo el rastro de los capitales desviados al extranjero. Quién es quién en el caso Vicente Conesa. Empresario alicantino que fue jefe de contrataciones de jardinería del parque de ocio. Esta considerado el eje central de la trama de facturas falsas. José Camarasa y Antoni Such. Diputados socialistas de las Cortes Valencianas que grabaron a dos empresarios imputados en la causa, José Herrero y Antonio Moreno Carpio. José Herrero. Afirmó que había oído que Conesa y Zaplana se repartían comisiones ilegales. Fue grabado por Camarasa y Such. Antonio Moreno Carpio. Denunció a Camarasa por ofrecerle 1,8 millones de euros a cambio vincular a Zaplana en la trama. Uta Scheerbath. Imputada que fundó una de las empresas investigadas. Al parecer, actuó de testaferro, pues nunca llegó a trabajar en la sociedad. Inspector de Hacienda. Permanece en el anonimato. Fue quien halló las facturas por obras nunca realizadas. Luis Esteban. Ex presidente de Terra Mítica. Defiende la legalidad de todos los pagos efectuados. El empresario Vicente Conesa, entrando en los juzgados Conesa, pilar central de la trama Vicente Conesa era el encargado de la ejecución de las obras de jardinería de Terra Mítica y se le atribuye el papel principal en la trama de facturas falsas, por lo que se considera que su testimonio- -él se niega a declarar- -es imprescindible para esclarecer la causa abierta. Conesa es un empresario próximo al actual portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Eduardo Zaplana, que en 1994 se vio envuelto en un escándalo político relacionado con la adjudicación de los mapas verde y sonoro de Benidorm (cuando era alcalde el propio Zaplana) A mediados de noviembre del año pasado, la Fiscalía del TSJCV denunció a Terra Mítica y a otras 20 empresas como presuntas integrantes de un entramado empresarial, constituido por mercantiles dedicadas al sector de la construcción, por conseguir evadir el pago de 4,4 millones de euros a la Agencia Tributaria mediante la emisión de facturas falsas para defraudar en el impuesto del IVA y el de Sociedades durante los ejercicios de 2000 y 2001. Igualmente, la Fiscalía imputó a 25 personas por actuar en connivencia para defraudar a Hacienda emitiendo facturas que no obedecen a la reali- Una unidad especializada de la Policía Nacional sigue el rastro del dinero desviado al extranjero dad ya que responden a trabajos o servicios no realizados ni prestados. De las seis sociedades que, según el fiscal, constituían el núcleo central de la trama, en dos de ellas aparecía como administrador único Vicente Conesa. Al caso se añadió un nuevo elemento: unas grabaciones que dos diputados socialistas de las Cortes Valencianas, Antoni Such y José Camarasa, realizaron a dos empresarios imputados, Antonio Moreno Carpio y José Herrero. Conesa metía la pasta en el maletero. Yo no lo he visto, pero decían que se repartía la pasta con el señor Zaplana se escucha que dice Herrero en las grabaciones. Los empresarios reconocían en las cintas que el importe de las facturas llegaba a triplicar el valor real de los trabajos y cifraron en más de 12 millones de euros los sobrecostes que cargaban a las facturas. A raíz de la salida a la luz de las grabaciones, Zaplana se querelló contra los dos diputados socialistas. Enmarañándose más el caso, Moreno se desdijo posteriormente de lo que afirmó en las grabaciones y denunció a Camarasa por ofrecerle 1,8 millones de euros para que acusara a Zaplana. También Un empresario imputado acusó a un político socialista de ofrecerle dinero por involucrar a Zaplana se considera esencial en este caso el testimonio de Conesa. Sin su declaración las acusaciones contra el portavoz popular no tienen ningún peso. La mayoría de los empresarios imputados se han acogido al derecho de no declarar ante el juez. Uno de los que testificaron, Uta Scheerbath, admitió que constituyó la empresa Mecanizados de Levante por indicación de un amigo de su marido, el padre de Emilio Muñoz Mateu, también imputado. Scheerbath reconoció que aceptó crear la empresa porque se encontraba en paro. Nunca trabajó allí. Inspector de Hacienda El inspector de Hacienda que investigó la trama explicó al juez que las empresas imputadas facturaron por trabajos no realizados, y que muchos de las tareas que supuestamente ejecutaron estas sociedades excedían la capacidad de las empresas (requerían más empleados de los que tenían) El caso más llamativo que el inspector relató fue que alguna de las empresas imputadas emitió facturas con fecha anterior a su constitución. Por su parte, el ex presidente de Te- rra Mítica Luis Esteban siempre ha defendido la legalidad de todos los pagos efectuados. Achacó algunos sobrecostes a la urgencia por terminar las obras y precisó al juez que nunca intervino en la gestión directa del parque, tarea que recaía en los departamentos técnico, financiero y de contratación, de los que eran responsables Antonio Rincón, Miguel Izquierdo y Justo Valverde, también imputados. Antonio Rincón y Miguel Izquierdo negaron irregularidad alguna y, al igual que hizo Esteban, delegaron las responsabilidades en otros directivos y en escalones inferiores. Izquierdo señaló que no autorizaba ningún pago sin el visto bueno del director general, Miguel Navarro, y Rincón indicó que no visaba ninguna obra si no estaba verificada antes por la gerencia externa. Ambos precisaron que las adjudicaciones eran responsabilidad del jefe de contrataciones, Justo Valverde. Valverde señaló que su implicación en la causa se debía a su condición de ex cuñado de Zaplana. Aún falta por conocer el desenlace de la causa. El esclarecimiento de lo ocurrido es complicado porque numerosas pistas han desaparecido a causa del paso del tiempo (muchos trabajos facturados entonces no se pueden comprobar en la actualidad) Es fácil que varios de los imputados no sean finalmente procesados, pero lo que se antoja como la clave principal es que Conesa abandone su silencio y declare ante el juez.