Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 LUNES 11 9 2006 ABC Nacional JOSEP PIQUÉ Presidente del PP de Cataluña y candidato a la Presidencia de la Generalitat Si Artur Mas no pacta con el PP nunca será presidente de la Generalitat BARCELONA. Por segundo año consecutivo, el presidente del PP catalán, Josep Piqué, no acudirá a la tradicional ofrenda floral ante el monumento a Rafael Casanova en la Diada Nacional de Cataluña que se celebra hoy. El dirigente popular quiere evitar los insultos que suele recibir la comitiva del PP en un acto que él cree antidemocrático y que ejemplifica el obsesivo y enfermizo debate identitario que ha caracterizado la política catalana en estos tres años de tripartito. -Acaba una convulsa legislatura. ¿En qué momento el Gobierno de Maragall quedó herido de muerte? -Hay un pecado original que es el pacto del Tinell, inaplicable porque recoge como objetivos cosas contradictorias con las posiciones de los tres partidos firmantes (PSC, ERC e ICV) Los grandes proyectos de Maragall fueron el Estatuto, firmado finalmente por dos personas ajenas al pacto del Tinell, Zapatero y Mas; la ordenación territorial y la ley electoral, imposibles de llevar a cabo. Hubo un reparto de las responsabilidades de gobierno, no desde el punto de vista de la coherencia, sino como compartimentos estancos de cada partido. A partir de ahí, todo ha sido un cúmulo de despropósitos. ¿La culpa es de ERC? -En absoluto. Creo que el gran responsable de este paréntesis tan negativo para Cataluña es Pasqual Maragall, que ha ejercido exclusivamente de reina madre con salidas de tono para intentar demostrar que tenía autoridad, pero que le han salido siempre rematadamente mal. ERC es un partido inmaduro, sin vocación de gobierno, con tics radicales que no puede sacarse de encima. Pero el máximo responsable de este desastre es Maragall y, por añadidura, un partido socialista incapaz de hacer valer la autoridad de su presidente, entre otras cosas porque nunca ha confiado en él. ¿La falta de apoyo del PSC se debe a la ineficacia de Maragall o era un asunto latente? -Maragall y el aparato del partido nunca se habían llevado bien. El PSC le aceptó como el mejor candidato posible, pero en estos tres años ha constatado que va por libre y ha sido un pésimo presidente. Ahora han tomado la decisión de defenestrarle, algo muy arriesgado porque quien le sustituye es una persona que, al frente del Ministerio de Industria, no ha resuelto problemas, sino que los ha creado. ¿Ha orquestado el PSOE esta crisis en el PSC? El dirigente popular asegura que en lugar de gobernar, Maragall ha actuado de reina madre mientras que el PSC ha sido incapaz de imponer la autoridad de su presidente TEXTO: MARÍA JESÚS CAÑIZARES FOTO: INÉS BAUCELLS Tres años de debate identitario enfermizo han causado el divorcio entre los catalanes y la clase política Tras eliminar a Maragall, el siguiente objetivo de Zapatero es el PSC, que se siente traicionado -Creo que Zapatero ha tenido bastante que ver en lo que ha sucedido, pero si no se hubieran dado las condiciones, el PSC no se habría dejado influenciar como lo ha hecho. En el PSC existe el sentimiento de que Zapatero les ha traicionado y que volverá a hacerlo a la primera ocasión. Creo que el objetivo del PSOE, después de haber eliminado a Maragall, es eliminar al PSC. ¿A qué responde esa apuesta tan arriesgada del PSC por Montilla? -Su principal argumento consiste en el deseo de movilizar al votante del área metropolitana que vota en las generales pero se abstiene en las autonómicas. Entienden que ese eventual elector puede sentirse más identificado con Montilla que con candidatos como Maragall, Joaquim Nadal, Raimon Obiols o Joan Reventós, que responden a una misma tipología de burguesía progre profundamente nacionalista. Veremos qué ocurre porque estamos viendo que ese radical cambio no está movilizando al electorado. ¿El PP arañará voto en ese área metropolitana o también se nutrirá del votante de CiU? -Nuestro primer objetivo es buscar el voto de quienes apoyan al PP en las generales pero que no se sienten motivados en las autonómicas. También vamos a dirigirnos a aquellos votantes traicionados por la defensa cerrada que el PSC ha hecho de un Estatuto que no les gusta y apelaremos también a los votantes tradicionales de CiU que ven cómo esta formación está dispuesta a pactar con el PSC o con ERC, sólo para recuperar el poder. ¿Qué propuestas ofrece el PP? -Vamos a hacer una campaña muy centrada en los problemas reales de los ciudadanos. La política catalana se ha caracterizado durante estos tres años por un debate identitario obsesivo y enfermizo que ha provocado un divorcio entre los catalanes y la clase política. Esto se ha traducido en que menos de la mitad de los ciudadanos acudieron a votar en el referéndum del Estatuto. Hablaremos de los problemas importantes; inmigración, vivienda, inseguridad ciudadana y paro. -Se habla con insistencia de un posible pacto CiU- PP. ¿Qué condiciones pondría su partido? -El PP es la mejor garantía de que gane el sentido común y no gane el tripartito, o que haya fórmulas alternativas que pueden seguir generando problemas. Un gobierno de CiU y ERC acentuaría todavía más los aspectos identitarios. La sociovergencia supondría