Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
56 Cultura 25 AÑOS DE LA LLEGADA A ESPAÑA DEL GUERNICA DE PICASSO DOMINGO 10 9 2006 ABC La llegada del cuadro (en la imagen, su presentación) fue un acontecimiento que nadie se quiso perder. A la derecha, el camión que lo trajo desde el aeropuerto FOTOS: JOSÉ GARCÍA El cuadro era la llave que indicaba si nuestro país era democrático o no ABC revive el aterrizaje del lienzo en Madrid y su traslado al Casón del Buen Retiro JAVIER HERNÁNDEZ MADRID. La bóveda barroca del regio Casón del Buen Retiro que el Rey Felipe IV mandó pintar a Lucas Jordán acogió la mañana del 10 de septiembre de 1981 a un inquilino muy especial. Regresaba el último exiliado, cumpliendo la voluntad de su creador, ésa que hablaba de la vuelta de la democracia a España. Ese histórico 10 de septiembre era el de la inquietud y la larga espera, la que minutos antes de las ocho y media de la mañana embargaba a las autoridades españolas en Barajas. De inmediato, tomó tierra el Lope de Vega el superjumbo que cubría la ruta Madrid- Operarios del Prado disponen el Guernica para su exposición en el Casón dad Becerril, que relevó a Cavero pocos meses después en Cultura, explica la importancia del momento, cómo ha enriquecido extraordinariamente nuestro patrimonio cultural. Desde el punto de vista político, su llegada forma parte de la reconciliación de todos, de la transición de la dictadura a la democracia, y con la recuperación de nuestro patrimonio cultural En el MoMA tenían claro que se quedaban sin una de sus joyas, recuerda Máximo Cajal, que en agosto de 1981 había empezado a ejercer de cónsul general de España en Nueva York. Incluso, comenta, el traslado estuvo a punto de irse al garete: Hubo momentos de cierto nerviosismo, porque había una huelga de transportes la víspera del día que se había quedado en descolgarlo. El cuadro era la llave que indicaba si nuestro país era democrático o no tre el pasaje, que supo del Guernica cuando el aparató tomó tierra. Media hora después, se bajaba del avión la caja en la que iba el cuadro y las otras en las que iban los bocetos. En medio de una salva de aplausos fue cargado junto con las 63 piezas anejas en dos camiones. La comitiva, compuesta por varias unidades motorizadas de la Guardia Civil, los coches de la Policía Municipal, los jeeps de la Policía General de Carretera, más dos helicópteros y el grueso de las autoridades, enfiló la autopista de Barajas rumbo a la avenida de América, María de Molina, Serrano, la Puerta de Alcalá... y por fin el Casón del Buen Retiro, el mismo que hubo que reformar para hacer hueco a un cuadro de características tan especiales, una obra que volvió a ser vitoreada hasta que entró en el edificio. Allí más vivas y aplausos a la caravana, que llegó a las diez y diez de la mañana, cumpliendo las condiciones de Picasso, de que fuera instalado en el Museo del Prado, el mismo que estos días le evoca junto al Reina Sofía con Picasso, tradición y vanguardia Y del Prado- era un poco frustrante verlo en una urna de cristal antibalas dice Máximo Cajal- -al Reina Sofía (en septiembre de 1992) donde tuvo lugar el último hecho simbólico, en palabras de Jose Guirao, ex director de esta pinacoteca: Quitarle el vidrio blindado en 1995 sirvió para tener de él una visión certera. Distorsionaba un poco los colores originales del cuadro Nueva York. En una de sus bodegas viajaba el lienzo (de 3,49 metros de alto por 7,76 de ancho) enrollado en una tela de silicona especial y junto con 63 bocetos, óleos y dibujos. En la recepción en suelo español, según cuenta la crónica que escribió la periodista Pilar Trenas en ABC, estaban miembros del Patronato del Museo del Prado con su presidente, Xabier de Salas; directores generales del Ministerio de Cultura, el secretario de Estado para Asuntos Exteriores, Carlos Robles Piquer, o Justino Azcárate a la sazón la primera persona que reclamó en el Senado en 1977 que el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) devolviera el cuadro. También estaba el director del Museo del Prado en esos años, José Manuel Pita Andrade, que fue víctima del secretismo con que se llevó a cabo la operación. Así recuerda aquellos días: Yo mismo firmé el recibo del ingreso del cuadro, en el registro de entrada cuando llegó el camión al Museo. Su llegada fue un paso más para la pacificación de España en el arte Pero Pita Andrade añade un poso algo amargo: Toda la tramitación se hizo al margen del museo con un patronato prácticamente inexistente, sin competencias El entonces ministro de Cultura, Íñigo Cavero, y Javier Tusell, como director general de Bellas Artes, bajaron emocionados del avión, en el que también iban varios representantes del propio MoMA. Las gestiones habían sido muy complejas y laboriosas para hacer realidad este hecho histórico. Sole- Fuertes medidas de seguridad El traslado estuvo fuertemente custodiado. En el Lope de Vega junto a las autoridades políticas, también viajaban el general Saénz de Santamaría y el director de la Policía, Fernández Dopico, así como ocho geos y otros tantos polícias de paisano mezclados en- Su llegada forma parte de la reconciliación de todos, de la transición de la dictadura a la democracia