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ABC DOMINGO 10 9 2006 Madrid 41 Dos años para construirlo El monumento en memoria de los atentados del 11- M responde al proyecto del grupo de arquitectos Estudio FAM, que ganó el concurso convocado por el Ayuntamiento y el Ministerio de Fomento. El fallo se produjo a finales de noviembre de 2004. Se encarga a los arquitectos la ejecución del proyecto de obras. Mayo 2005: Se entrega a la Empresa Municipal de la Vivienda el proyecto para la construcción. Firma. Se aprueba el contrato con los arquitectos el 22 de septiembre de 2005. Adjudicación. El 20 de diciembre se adjudican las obras del monumento a la empresa constructora Dragados. Interrupción temporal. Se produce en enero de 2006, para hacer un proyecto modificado de ejecución del monumento, redactado por parte de la Dirección Facultativa en julio. Materiales. Para la cúpula se utiliza un vidrio especial, de borosilicato transparente e incoloro. Lo fabrican en Grünenplan (Alemania) por piezas. Se unirán entre sí mediante un pegamento acrílico que también es un prototipo para la ocasión. La estructura de la envolvente interior está compuesta por una membrana transparente de resina de flúor. MADRID UNA Y MEDIA PERFECCIÓN JESUS HIGUERAS Las obras, en Atocha, están cubiertas por una gran lona negra en el interior de la tierra: bajo la superficie de la calle, en el Metro. Allí habrá una sala accesible al público y desde la que podrán leerse los mensajes escritos en la cúpula superior. Al ser ésta transparente, la luz del sol entrará hasta esa sala de recogimiento y reflexión. Según fuentes del área de Urbanismo, que dirige la concejal Pilar Martínez, las actuaciones subterráneas, en la estación del Metro, están casi terminadas, y ya se ha cortado la losa superior que hace de techo de esta sala y de suelo de la cúpula de vidrio. Un andamiaje, que se coloca en la actualidad, permitirá ir ensamblando las piezas de la cúpula, que hasta su finalización estará cubierta por una carpa oscura para evitar miradas indiscretas. CHEMA BARROSO Cambio de semáforos Los técnicos calculan que tardarán alrededor de un mes en comenzar la construcción de la cúpula. Pero además, hay que realizar trabajos de urbanización exterior, ampliando las calzadas hacia la estación de Atocha, lo que hará necesario un cambio de semaforización que también va a realizarse de forma inminente. Las dificultades técnicas para la construcción y montaje de este monumento han retrasado su inauguración, que no pudo producirse ni en el primer ni en el segundo aniversario de la tragedia. No obstante, en el Ayuntamiento calculan que estará listo a finales de este mismo año. El coste total del proyecto es de 5.489.000 euros, de los cuales un 50 por ciento corre a cargo del Gobierno municipal y el resto lo abona el Ministerio de Fomento. Una vista de la construcción del monumento a las víctimas del 11- M Precisamente, ha sido la complejidad técnica de este proyecto y la calidad de los materiales que se emplean en su construcción la responsable del importante encarecimiento de la obra. AYUNTAMIENTO Bajo la superficie de la cúpula, en la estación de Metro, se abrirá una sala pública para recordar a las víctimas El Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Fomento convocaron en su día, tras los brutales atentados del 11- M, sendos concursos para la construcción de un monumento conmemorativo de las víctimas. Posteriormente, decidieron unificarlos y correr conjuntamente con los gastos del montaje de la instalación. Estará situado en la isleta existente frente a la estación de ferrocarril de Atocha, en la confluencia del paseo de la Infanta Isabel, la avenida Ciudad de Barcelona y la calle Alfonso XII. odo lo ha hecho bien! Ésta es la exclamación del pueblo ante las obras y las palabras de Jesús el Nazareno. Esta perfección de Cristo no le alejaba de la gente sino que provocaba una confianza mayor en su misericordia y comprensión. Los cristianos del siglo XXI no podemos dudar que el Señor todo lo hace bien porque una tentación muy grande es creer que a Dios hay cosas que se le pasan por alto, que se despista Algunas personas, cuando la vida les golpea y la providencia se pone especialmente difícil, pueden creer que Dios es indiferente a sus problemas y preocupaciones, pero no es así. La providencia de Dios se sirve de los acontecimientos, los buenos y los malos, para hacer con cada alma una historia de la Salvación que va a terminar en un puerto seguro que es el Cielo. Incluso cuando vemos que la Iglesia es mal interpretada o despreciada podríamos caer en la tentación del pesimismo y creer que la fe va mermando y desapareciendo de nuestra sociedad. Pero Dios lo sigue haciendo todo bien. Él sabe equilibrar el misterio de la libertad del hombre con el misterio de su voluntad salvadora para todos los hombres de todos los pueblos de todos los tiempos. Y esto nos tiene que llevar a dos cosas. En primer lugar a un optimismo espiritual grandísimo pues sabemos que Dios no pierde batallas y la victoria final es de Cristo que triunfará sobre todas las injusticias y mentiras que todavía hay en la tierra. Los cristianos somos testigos de esperanza, portadores de esperanza para un mundo que ve un futuro nublado y lleno de interrogantes angustiosos. En segundo lugar tenemos que sentir una responsabilidad sobre nuestra tarea en la sociedad actual y en la Iglesia, pues el mundo nos necesita más que nunca y los cristianos seguimos siendo la sal de la tierra y la luz del mundo para que éste no camine en tinieblas y pueda conocer su destino, su origen y el sentido más profundo de sí mismo. Los santos son los maestros del optimismo y de la responsabilidad. Ellos nos enseñan a vivir con profundidad los problemas de cada tiempo y supieron cambiar el rostro de la humanidad que les tocó vivir desde la más absoluta sencillez y alegría. Y es que ésta es la mejor receta para cambiar el mundo: ser santos acogiendo desde nuestra pobreza personal la única santidad de Jesucristo. No podemos perder nunca esta ilusión, hemos nacido para ser santos y podremos decir así con la gente de los tiempos de Jesús: ¡Todo lo ha hecho bien! ¡T