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38 Madrid DOMINGO 10 9 2006 ABC PECADOS CAPITALES MAYTE ALCARAZ EL ESTADO DE LAS INCOMPETENCIAS U n político fajado desde hace un par de lustros en la batalla pública comentó que si de algo valían las autonomías y los alcaldes era para ofrecer un servicio más cercano al ciudadano y, por tanto, más tangible y eficaz. No parece que la realidad diaria nos esté dando argumentos para alimentar ese juicio, desbaratado por los hechos. Es más, si eres un mal alcalde, despilfarras en una suerte de nadiesabequé llamada Fórum, se te hunde el Carmelo y lideras una gestión pésima te premian nombrándote ministro y quitándote de en medio. Viva la Administración local. Hace algo más de un año un pavoroso incendio arrasaba medio Guadalajara y, con él, once vidas del retén forestal, y su Gobierno autonómico nada hizo por evitarlo o, si lo hizo, las consecuencias fueron funestas. El Ejecutivo de Castilla- La Mancha culpó entonces al gobierno central y éste a aquél. He aquí las consecuencias del proceso salvaje de transferencias a las Autonomías. Bueno he aquí y he allí, en Galicia, hace sólo algunas semanas. Los instrumentos para la lucha contra la violencia de género también están transferidos. Pero las cifras de muertas siguen creciendo en crímenes cada vez más terroríficos. La ley contra la violencia doméstica no tiene suficiente financiación y así lo denuncian las autonomías. Los unos por los otros la casa sin barrer. Eso sí, no falta, cada vez que se produce un asesinato de estas características, la decisión del Ejecutivo regional de turno de personarse como acusación particular contra el responsable. Las familias, conmovidas, se sienten acompañadas en el sentimiento. Pero sólo en eso, claro. La huelga del Prat y el trastorno a miles de viajeros (además del riesgo para su seguridad) han destapado el deseo unánime de los grupos catalanes, encabezado por el todavía presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, de que se acelere el traspaso de la gestión de los aeropuertos o, por lo menos, del suyo. Es más, el president ha llegado a decir que dado que no somos los propietarios, no somos parte implicada Todo un ejercicio de solidaridad en las funciones de Gobierno. Ahora que, visto lo visto, mejor que no sean parte implicada. Los ciudadanos lo agradecemos. Éste es el aspecto que tiene el cauce del río Jarama cerca de Patones, sin agua y con parte de la vegetación seca A. C. Parece un camino polvoriento de arena y piedra, pero es el cauce seco de un río, del Jarama, que un verano más ha vuelto a quedarse sin gota de agua a la altura de Torremocha y Patones El triste verano del Jarama TEXTO: M. CALLEJA MADRID. No hace muchos años podían verse nutrias en el río Jarama, a la altura de Torremocha. El Jarama era entonces un río con agua en ese tramo y con peces, lo que en estos tiempos de sequía y contaminación no es poco. Pero cualquiera que se acerque hoy a este afluente del Tajo, inmortalizado en la literatura gracias a Rafael Sánchez Ferlosio, cerca de Torremocha o Patones podrá ver una de las imágenes más desoladoras del verano madrileño: no queda ni gota del río. El cauce que sirve de límite entre las provincias de Madrid y Guadalajara se ha convertido, desde el mes de julio, en un camino seco de piedras con alguna que otra charca aislada. La imagen del río seco no es nueva, se repite cada verano. Más tarde, en los meses del otoño, recupera su caudal. Según la coordinadora Jarama vivo este desastre es habitual desde 1993, con la excepción de los veranos de 2002 y 2003. El portavoz de esta coordinadora, Raúl Urquiaga, subrayó que esta situación no se debe a la sequía y a la falta de lluvias, sino a que el Canal de Isabel II no suelta agua desde los embalses del Atazar y del Vado. Mantiene las compuertas cerradas sin justificación y no se respeta siquiera el caudal ecológico que debe tener el río El Canal rechaza esta acusación. Un portavoz de esta empresa pública aseguró que se está soltando el agua que marca la normativa, tanto del Atazar como del Vado, y no se ha producido Así están los embalses Los embalses que abastecen a la Comunidad de Madrid se encontraban ayer al 44,8 por ciento de su capacidad total, con 423,87 hectómetros cúbicos de agua almacenada. El pantano del Atazar, el mayor de toda la región, en la cuenca del Lozoya, tenía 175,086 hectómetros cúbicos, el 41,2 por ciento de su capacidad total. El embalse del Vado, en la cuenca del Jarama, tenía 9,282 hectómetros cúbicos de agua almacenada, lo que significa tan sólo un 16,7 por ciento de su capacidad total. ninguna sanción ni requerimiento por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo- -Ministerio de Medio Ambiente- que es el organismo del que dependen los dominios públicos hidráulicos Según comentó, es lógico y normal que ante una situación de sequía todo esté seco, algo que no ocurre solamente en el río Jarama, sino en otros ríos de la región. En una situación de sequía, según el Canal, la prioridad es el abastecimiento humano. En todo caso, el Canal no está usando los pozos de la zona para extraer agua, según la misma fuente. La coordinadora Jarama vivo admitió que otros años se ha sacado más agua de los pozos, aunque este verano se sigue bombeando en Valdentales y Patones. Jarama vivo destaca que desde el Pontón de la Oliva sale un hilillo de agua que es lo que nutre el cauce del río. A partir de ahí pueden verse grandes charcas aisladas, peces agonizando en ellas, y un tramo totalmente seco hasta Torrelaguna. Desde ese punto el río tiene agua, pero es la que recibe de las depuradoras señaló su portavoz, quien añadió que hace unos años se hizo una prueba para comprobar que el caudal que necesita el Jarama en los tres meses de verano equivale únicamente al consumo de tres días en la ciudad de Madrid. Vertederos incontrolados La desecación del río está acompañada además de la pérdida de árboles y vegetación en parte de la ribera. Y no son los únicos problemas del Jarama: vertidos ilegales de polígonos industriales, vertederos incontrolados en las proximidades, crecimiento urbanístico desaforado, extracciones abusivas de los pozos en determinadas épocas en Torremocha y Patones, la desviación del cauce por las obras de la ampliación de Barajas o graveras en zonas prohibidas son algunas de las denuncias de Jarama vivo La coordinadora recuerda aquellas nutrias que poblaban el río: No sabemos qué ha podido pasar con ellas En la ribera tampoco se ven ya los niños que aprovechaban sus vacaciones para darse un chapuzón en un río que en verano, sencillamente, ha dejado de existir.