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ABC DOMINGO 10 9 2006 Internacional 29 Solana se reúne con el negociador iraní en Viena en un último intento para evitar las sanciones Pocas esperanzas de acuerdo con Teherán después de tres horas de diálogo, que seguirá hoy de compensaciones económicas, incluida la asistencia técnica para desarrollar un programa atómico civil a cambio de que Irán deje de enriquecer uranio ANTONIO SÁNCHEZ SOLÍS CORRESPONSAL VIENA. Constructivas Así calificó ayer Ali Lariyani, responsable del equipo negociador de Teherán en materia nuclear, las conversaciones que mantuvo con el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana. Ese fue el parco resumen de la enésima reunión entre la Unión Europa e Irán para tratar de cerrar un acuerdo sobre el conflictivo programa nuclear de la república islámica. Hemos tenido una conversación buena y constructiva y hemos hechos progresos en algunas áreas declaró Lariyani. El diplomático iraní sólo indicó que se había hablado de la oferta europea de compensaciones económicas y comerciales, incluida la asistencia técnica para desarrollar un programa atómico civil a cambio de dejar de enriquecer uranio, y de la posición iraní, que se niega a hacerlo. Por parte de Europa tampoco se fue más explícito. Cristina Gallach, portavoz de Solana, declaró a los reporteros que habían acudido a la Cancillería austriaca, sede del encuentro, que la reunión de tres horas había sido constructiva y positiva y que continuará hoy. Hasta qué punto ese mensaje puede verse como un acuerdo que está próximo, es difícil de precisar. Por un lado, el encuentro vienés no había generado muchas expectativas de cerrar una solución, aunque su prolongación al día de hoy significa, al menos, que el diálogo no se ha roto del todo. Por otro, no sería la primera vez que Teherán y Bruselas fracasan en el intento de continuar unas negociaciones rotas por la insistencia iraní de no renunciar a su programa de enriquecimiento de uranio. El régimen de los ayatolás ha recibido en los tres últimos años numerosas peticiones y hasta ultimátums para que detenga esta polémica actividad. El pasado 31 de agosto expiró el último plazo dado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que el país persa detenga sus experimentos con uranio enriquecido, el combustible que alimenta las centrales nucleares y que Estados Unidos y la UE temen porque podría ser usado por Irán con fines militares. Hasta la fecha, las presiones y amenazas a Irán para que cese b Se habló sus experimentos nucleares han sido bloqueados por la falta de acuerdo entre las grandes potencias. Alemania, Francia, Reino Unido y Estados Unidos defienden una línea dura que contempla la aplicación de sanciones económicas para convencer a Irán que ceje en su desafío. Por su parte, China y Rusia, pese a pedir a Irán una moratoria en sus experimentos nucleares, se niegan a secundar la política de mano dura auspiciada por Washington y Bruselas. Irán se niega a renunciar a lo que considera su derecho inalienable de dotarse de una tecnología que, asegura, sólo tiene fines energéticos. En cualquier caso, desde Bruselas se ha sostenido, al menos hasta hoy, que la suspensión del enriquecimiento de uranio es condición indispensable para cualquier tipo de negociación. Ali Lariyani y Javier Solana se saludan durante su reunión en Viena REUTERS Temor a un nuevo estallido bélico entre Georgia y Osetia del Sur RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. Ayer se produjo la primera refriega de los últimos meses entre policías de Georgia y fuerzas de la autoproclamada república independiente de Osetia del Sur. No ha habido muertos, pero el Ejército georgiano continúa concentrando tropas en la zona, lo que hace temer una nueva guerra. Tras dos años de hostilidades que causaron miles de muertos y de refugiados, los separatistas osetios y el Gobierno central georgiano pactaron un alto el fuego y el despliegue de una fuerza de paz mixta en la que también participa Rusia. Pero no se ha avanzado más allá. Tiflis ofrece a Osetia del Sur una amplia autonomía, pero los secesionistas quieren incorporarse a Rusia. Moscú cree que el Gobierno georgiano empleará la fuerza para recuperar el control de la región. Pero esta vez han sido los osetios los primeros en abrir fuego. Hace una semana, un helicóptero en el que viajaba el ministro georgiano de Defensa fue alcanzado por fuego osetio y no se estrelló de milagro. El viernes siguiente murieron tres osetios y un georgiano en el primer choque armado tras el incidente.