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26 DOMINGO 10 9 2006 ABC Internacional Los padres y hermanos del suboficial Julian A. Ramón, muerto en la guerra de Irak, durante sus funerales en Nueva York AP Un informe de la CIA quita argumentos a la invasión de Irak en vísperas del 11- S El documento, venteado en el Senado de EE. UU. niega vínculos entre Sadam Husein y Al Qaida b Los informes desclasificados de la CIA aparecen en un momento inoportuno para George W. Bush, que trata de reorientar su discurso sobre la guerra de Irak MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK. Durante meses Peter Regan buscó sin éxito los restos de su padre en las ruinas del World Trade Center. Cada día de frustración en que volvía a casa con sólo cenizas en las manos alimentaba su rencor contra el terrorismo islámico y quienes le apoyaban, Sadam Husein, a decir de su Gobierno. Por eso se fue a Irak de buena gana las dos veces que los marines le sacaron de la reserva, pero el viernes un informe de la CIA recién desclasificado le despojaba de su causa al asegurar que nunca existieron nexos entre Al Qaida y el tirano iraquí. Estaba tan enfadado por la muerte de su padre, que tenía más razones que nadie para luchar en esta guerra decía su madre el día que tuvo que representar al joven de 23 años en la ceremonia en la que se cumplía su sueño de ser bombero, como su padre, pero en ausencia por estar desplegado en Irak. Como él, miles de familiares y amigos de las víctimas del 11- S se encontraron ayer en la portada de los periódicos con la noticia que deslegitima su causa y deja huérfano su odio, justo cuando se cumplen cinco años de los atentados que cambiaron sus vidas. El informe de la CIA es contundente: el Gobierno de Sadam Husein sólo expresaba sentimientos negativos hacia (Osama) bin Laden dijo al FBI Tariq Aziz, el primer ministro adjunto al tirano. Más una amenaza que un aliado Aún así, quienes han escuchado durante estos cinco años la retórica del Gobierno de George W. Bush, que tras comprobarse la ausencia de armas de destrucción masiva en Irak se ha esforzado en ligar la invasión con los atentados del 11- S, están convencidos de que la causa terrorista les obliga a luchar en Irak. Mathew Tully estima que el gabinete de abogados del que es fundador perdió 172.000 dólares durante el tiempo en que la Guardia Nacional le sacó de la reserva para ir a Irak, pero habiendo escapado por los pelos de la Torre Sur, donde trabajaba el 11- S con Morgan Stanley, los da por bien empleados. No tengo ninguna duda de que nuestra guerra allí está haciendo de EE. UU. un país más seguro decía la víspera de que se desclasificase el informe. Los nexos entre al Zarqawi y el Gobierno de Sadam Hussein eran muy claros Claro es lo que dice la CIA en su informe. Ya en octubre pasado, la agencia de Inteligencia aseguraba que el Gobierno de Sadam Hussein no tenía relación ni albergaba o hacía la vista gorda con Al Zarqawi y sus asociados Es más, según el Comité de Inteligencia del Senado, de mayoría republicana, que ha autorizado su publicación, Sadam Husein consideraba a Al Qaida más como una amenaza que como un aliado potencial, y de hecho sus servicios de Inteligencia intentaron activamente localizar y capturar a Al Zarqawi sin éxito Este informe sale a la luz junto a otro que critica al Gobierno republicano por haberse apoyado en el grupo de exiliados iraquíes del Congreso Nacional Iraquí, que manipuló a EE. UU. para que interviniese en su país al proveer con falsos testimonios sobre la existencia de armas de destrucción masiva. Cambio de retórica Los informes no sólo aparecen en un momento doloroso para las víctimas del 11- S, sino también inoportuno para la Administración Bush decía ayer The New York Times, al recordar que el presidente ha pasado la semana del aniversario dando discursos para cambiar el foco de atención de la guerra civil que vive Irak a la necesidad de combatir el terrorismo. La oposición del partido demócrata lleva ventaja en las encuestas de cara a las elecciones legislativas de noviembre próximo, precisamente por la incapacidad americana de detener el baño de sangre que vive el país del Golfo, invadido hace tres años y medio en nombre de la lucha antiterrorista y de la memoria de las víctimas del 11- S. De hecho, la Policía secreta de Sadam intentó localizar y capturar al hombre de Bin Laden en Irak