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ABC DOMINGO 10 9 2006 Nacional LA NEGOCIACIÓN GOBIERNO- ETA VEINTE AÑOS DEL ASESINATO DE YOYES 19 Cómplices del asesinato de la ex dirigente etarra piden ahora el fin de la banda Ternera y Pakito aprovecharon la caída de Txomin para sentenciarla busca en la actualidad una salida personal a su situación penitenciaria. El chivato que la señaló, Latasa, se acogió hace años a la reinserción J. PAGOLA MADRID. Soy de ETA y vengo a ejecutarte Al tiempo que pronunciaba la sentencia a muerte, sin dar opción a su víctima para defenderse, el verdugopistolero José Antonio López Ruíz, alias Kubati asesinaba de un disparo en la nuca y a bocajarro a la ex dirigente de la banda María Dolores González Cataraín, Yoyes cuando paseaba con su hijo de dos años, Akaitz. La mayoría de los cómplices del crimen se mueven, 20 años después, en posturas de deserción- -Fermín Latasa Guetaria, José Luis Álvarez Santacristina, Txelis de negociación para finiquitar la banda- -José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera de renuncia sin condiciones a la lucha armada- -Francisco Múgica Garmendia, Pakito o buscan salidas personales a su situación penitenciara- -el propio Kubati Por esto, o mejor dicho, por mucho menos, todos ellos participaron, en una sucesión de complicidades, en el asesinato de Yoyes 10 de septiembre de 1986. Acababan de dar las seis de la tarde en el reloj de la Casa Consistorial. Yoyes paseaba de la mano del pequeño Akaitz por la plaza José Miguel de Barandiarán, de Ordicia, en plenas fiestas patronales, observando los tractores de una exposib El asesino, Kubati ción agrícola. La muerte acechaba a la ex dirigente de la banda desde una de las esquinas. Esa es señaló Latasa Guetaria. A Kubati no le tembló el pulso pese a la presencia del pequeño. Abordó a su víctima por la espalda y le disparó al tiempo que le espetaba la sentencia a muerte. Mientras la mujer se desangraba en el suelo, ante la mirada del niño, Latasa, el chivato, corría para refugiarse, era su coartada, en el frontón municipal, donde a esa hora se jugaba un partido de pelota vasca. Una vez dentro del recinto, dirigió su mirada a un enlace de la banda y le hizo con los dedos la señal de victoria: Yoyes la gran traidora había sido ejecutada. La noticia de su muerte se extendió como un reguero de pólvora, pero el partido de pelota no se interrumpió- -había muchas apuestas- -y las fiestas patronales, tampoco. Kubati entonces jefe del comando Goyerri Costa En noviembre de 1987, Kubati fue detenido cuando realizaba una llamada telefónica desde una cabina de Tolosa, dentro de una operación que la Guardia Civil denominó Akaitz en homenaje al pequeño huérfano. En su confesión a la Benemérita, el pistolero justificó el asesinato asegurando que era un profesional que cumple órdenes Kubati que en alguna ocasión amagó desde la cárcel con apuntarse a las medidas de reinserción, fue interlocutor- suplente designado por la banda durante las negociaciones de Argel. Justificaciones Pero antes de la ejecución de Yoyes ETA consideraba preciso hacer una campaña de concienciación en Ordicia, su pueblo natal y, también, el pueblo que eligió para su segunda oportunidad, de cara a justificar el crimen. De esta campaña se encargó la acusación popular de Herri Batasuna, mediante la proliferación de pintadas en las que se acusaba a la ex dirigente de traidora y chivata Yoyes era consciente de que la muerte le acechaba, tal y como lo había confesado en su propio entorno. Pero aún así rehusó la protección policial que le había ofrecido el Gobierno. En efecto, muchos justificaron el crimen o, en todo caso, miraron hacia otro lado. Pero también, antiguos miembros de ETA lo condenaron. Para evitar que la crítica se extendiera en el seno de la izquierda abertzale, el entonces dirigente de HB Iñaki Aldekoa, hoy en las filas de los traidores de Aralar, justificaba el asesinato de Yoyes porque un ejército no puede permitirse el lujo de la traición de sus militantes y mucho menos de sus generales Otro que desertaría de HB años después, Iñaki Esnaola, hacía entonces un alegato del crimen al argumentar que Yoyes no era Santa Teresita del niño Jesús María Dolores González Cataraín En la dirección de la banda Sin duda, era la crónica de una muerte anunciada. Dolores González Cataraín fue la primera mujer que había accedido a la dirección de la banda, pero, durante su repliegue en México, comenzó a plantearse lo absurdo e injusto de la actividad terrorista. Al comprobar que no tenía causas pendientes con la Justicia española, realizó gestiones directas con el Ministerio del Interior para regresar al País Vasco. Pero Yoyes temía la reacción de sus antiguos compañeros y en enero de 1985 se trasladó, primero, a París y, después, a San Juan de Luz con el objetivo de entrevistarse con el entonces dirigente Domingo Iturbe Abásolo, Txomin El por aquellas fechas número dos, Eugenio Etxebeste, Antxón frustró este encuentro. En agosto, sin embargo, González Cataraín consiguió por fin hablar con Txomin quien le recriminó su actitud, aunque le aseguró que mientras él dirigiera la banda no habría represalias contra ella. Pero el 25 de abril de 1986, Txomin fue detenido, lo que facilitó el acceso al poder absoluto de Pakito Josu Ternera Txelis Santiago Arróspide Sarasola, Santi Potros y José Javier Zabaleta Elósegui, Baldo De Pakito y Ternera salió la orden de asesinar a Yoyes El pistolero elegido para ello fue José Antonio López Ruiz,