Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 10 9 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA CALLADITO ESTÁ MÁS GUAPO L ministro Caldera existe. Su desaparición en la crisis de los cayucos había provocado en los mentideros políticos la sospecha de su repentina licuación o el rumor de que se hallaba en paradero desconocido, pero esta semana ha dado fe de vida diciendo una solemne tontería, que es el mejor modo de hacerse notar en este Gobierno tan pintoresco en el que nombran a un tío con diez días de antelación y cuando llega el momento de jurar se le ha olvidado el cargo y confunde Industria con Justicia. (Curioso lapsus; lo importante es ser ministro, pensará Clos, y lo de menos es de qué) Caldera, al menos, recuerda algo tras su prolongada ausencia; sabe que su competencia de inIGNACIO migración sólo afecta a CAMACHO los inmigrantes que ya han entrado, y que la cuestión de dejarlos o no colarse es asunto de otra ventanilla. De la de Interior, más concretamente, aunque esto ya no lo alcanzó a concretar durante su comparecencia en el Congreso. Esta aclaración ya de por sí parece una torpeza, pero no lo es tanto como la que el ministro de Trabajo dijo a continuación, que es que en España hay pocos inmigrantes irregulares, lo que, de ser cierto, que no lo es, equivaldría a afirmar que todo el que entra acaba con papeles. Para justificar el desatino, se apoyó en la presunta autoridad de cierto experto andaluz en maquillajes estadísticos, con lo cual no hizo sino solemnizar y asumir la estulticia ajena. Pero bueno, al fin y al cabo que un funcionario autonómico limpie las cifras a conveniencia de sus jefes viene a ser una incidencia leve; que se lo crea, en plena crisis, un ministro del Estado ya es para hacérselo mirar. Urgentemente, además, si tiene la suerte de que las urgencias no estén colapsadas por los inmigrantes, regulares o no. Hay una avalancha de proporciones críticas en Canarias; los servicios de acogida se desbordan por hacinamiento; el Gobierno se confiesa incapaz de repatriar a los sin papeles y los dispersa como puede en los vuelos de la vergüenza empieza a crecer el paro de los inmigrantes legales; los dirigentes de la UE proclaman a boca llena que España es un coladero; los sistemas de educación y enseñanza crujen por las costuras ante la presión de la nueva población extranjera, y en las encuestas destaca de manerarecurrente la inmigración comoel primer problema nacional. Ante todo esto, al ministro del ramo sólo se le ocurre decir, con un malabarismo contable, que los irregulares son pocos y que las estadísticas están infladas. O sea, que pueden venir más, que se les espera con los brazos abiertos para regularizarlos de inmediato. Que aprovechen las plazas libres en los cayucos de Senegal, en las paterasde Tánger, en los autobuses de Rumanía, en los aviones de Quito y Cochabamba. Que pasen, que al fondo hay sitio, como en el Metro a la hora punta. Eso sí: en la misma sesión parlamentaria, el ministro Caldera volvió a negar el efecto llamada. Definitivamente, estaba bastante mejor ausente o desaparecido. Y calladito, mucho más guapo. E EL RECUADRO LA GOYESCA YER tarde, en la plaza de toros de Ronda, la villalonesca de los toreros machos, en cuyo albero descansan las cenizas del que mejor abrió su compás en toda la Tauromaquia del siglo XX y que se llamaba Antonio Ordóñez Araujo, se celebró la anual corrida goyesca que, como casi todo lo que no cumple 70 años, ha hecho los 50, y que ha tenido su correspondiente memoria histórica... con esmoquin. Había bofetadas por ir a la Goyesca, de la que mi admirado Zabala de la Serna llevará cumplida, sabia y florida crónica en este número de ABC, al modo de aquella de Es de Ronda y se llama Cayetano Aclaro que las bofetadas por ir a la Goyesca y su reventa a precios de Índice Nikkei no suelen venir por la afición a los toros, sino por un deporte nacional que si fuera olímpico, no perdíamos una medalla de oro: el deporte de pintar la mona. Más ANTONIO que a ver los toros, a la Goyesca se va BURGOS a pintar la mona. Más que en Las Ventas, más que en la Maestranza, nunca tantos tan poco interesados por la fiesta nacional pagaron tanto para que los sacaran retratados figuroneando. La Goyesca de Ronda es como una prolongación sierra arriba y plaza adentro del decadente espectáculo del glamour pijo de Marbella. Es como La Meridiana con alternativa de Cayetano. Como el Marbella Club con banderillas de Rivera. Si no estabas ayer allí, hoy no eres nadie en Guadalmina ni en Sotogrande, ni mañana en Puerta de Hierro. Los personajes del Hola y del Tomate todos juntos, con el pueblo entero tirado a la calle, viéndolos llegar. Más que estar, lo socialmente importante en la Goyesca es entrar en la plaza. Que lo vean a uno entrar los rondeños, en la bulla como de la Macarena que rodea la plaza antes de la corrida. Plaza que por cierto tiene sacada de brillo, ensueño y oro, el teniente de hermano mayor de la Real Maestranza, marqués de Salvatierra. A Como no practico el pintamiento de mona, no he ido a figuronear en la Goyesca del doctorado de Cayetano. Pues estoy como el apodo que le corrigió a su bisabuelo aquel trincón revistero taurino a quien El Niño de la Palma dejó sin sobre, por lo que lo llamaba El Niño de la Palma... toria. Estoy palmatoria total, no tengo posición para pagar la reventa de la Goyesca ni para ponerme de punta en blanco en el pintamiento de mona de la entrada. Pero si siguen mi meditación, verán que, aparte de lo que cuente Zabala de la Serna, comprobarán que no nos hemos perdido nada. ¿Por qué llaman Goyesca a la anual corrida septembrina de Ronda? Porque Rivera y su peón Hipólito, y Cayetano, y todos los montados, y hasta los areneros y mulilleros, van vestidos a la usanza de los personajes de Goya. Cuestión de guardarropía, de Casa Cornejo taurina. Si es por Goyesca, me quedo con la Goyesca de ZP. Eso sí que es una Goyesca. Mucho más de don Francisco de Goya y Lucientes que los vestidos de torear como de cartón de tapiz. ¿Qué más Goyesca quieren que esta España de Los disparates Los caprichos y Los desastres de la guerra del Gobierno socialista? La actuación del Gobierno parece inspirada por el mismísimo Goya: El sueño de la razón produce monstruos La razón está profunda, como un tronco, y nos produce estos monstruos goyescos cotidianos: el Gobierno pactando con los asesinos etarras que amenazan en sede judicial con pegarle siete tiros al fiscal; su presidente sacando otra vez la monserga del Irak en sede parlamentaria y sin dignarse dar los detalles de los desastres de la guerra a la que enviamos a los infantes de Marina; los cayucos llegando de tres en fondo y cantando la más trágica canción del Cola Cao en canaria sede humanitaria... ¿Les parece poca Goyesca esta España rota y avergonzada, donde cada noche, en La Moncloa, fusilan a la verdad y al buen gobierno? Menuda Goyesca esta España del No Passsa Nada...